Es común que a las personas les gusten más ciertos productos, pero también hay comidas que gustan a la mayoría y pueden provocar deseos incontrolables por consumirlas, a menudo ligados a la ansiedad por comer. Este comportamiento puede estar relacionado con la adicción a la comida, una condición que genera respuestas similares a las que producen las drogas.
Oprah Winfrey, la reconocida periodista y presentadora estadounidense, ha confesado en varias oportunidades que se considera adicta a la comida. Según ella, resulta comiendo por las mismas razones que un adicto recurre a las drogas: para reconfortarse, calmar o aliviar tensiones. Varias investigaciones han demostrado que esta conducta puede conducir a una sobrealimentación no intencional que desencadena sobrepeso, obesidad u otros trastornos metabólicos.
Una adicción es una enfermedad de carácter crónico que se basa en la búsqueda de alivio mediante el consumo de ciertas sustancias o conductas similares, el cual crea una necesidad orgánica intuitiva de tener que recurrir a ellas de forma constante. Algunos alimentos estimulan los centros cerebrales y contienen sustancias químicas capaces de provocar sensaciones de placer y bienestar.
De acuerdo con Ángela Marcela García Vargas, nutricionista dietista de los Centros Médicos Colmédica, la adicción a la comida es un trastorno que se caracteriza por un deseo incontrolable de ingerir algunos tipos de comestibles. Numerosas investigaciones han sugerido que aquellos con mayor carga glicémica activan los circuitos neuronales relacionados con la recompensa, similares a las sustancias adictivas y aumentar el deseo y el apetito lo que lleva a comer en exceso.
Ansiedad por Comer y Adicción a la Comida: Alimentos que Desencadenan Ambas
Son los de alto contenido de grasas y azúcares como dulces, gaseosas, galletas, hamburguesas, frituras, pizzas, jugos y otros ultraprocesados. De igual forma, entran en ese conjunto los productos de pastelería, panadería y chocolatería. Según los expertos, al ser productos altamente procesados tienen la capacidad de inducir cambios estructurales en el sistema nervioso central, en particular en regiones implicadas en motivación, refuerzo de una conducta, placer y recompensa, lo que incentiva el acto de comer.
El café también forma parte de esta categoría, debido a su componente principal, la cafeína; al ser un estimulante natural, ayuda a mantener la actividad y la vigilia, razón por la cual muchas personas se vuelven dependientes de esta bebida o de aquellas que la contengan, como tés, gaseosas y bebidas energizantes. Aunque en términos de nutrición la cafeína no tiene mayor relación con el aumento de peso, en exceso sí puede provocar taquicardias, cuadros de ansiedad, nerviosismo e insomnio.
Cuáles son los productos light o más bajos en azúcar
Se tiene la percepción de que todo alimento que se anuncia como light o bajo en azúcar no trae repercusiones negativas para el organismo. Sin embargo, algunas marcas se han valido de estos términos para seguir vendiendo sus productos que, a pesar de tener menos azúcar, pueden contribuir al desarrollo de una adicción a la comida cuando se consumen en exceso, ya que contienen otras sustancias o ingredientes que aumentan la dependencia, como la cafeína en las gaseosas.
Cómo controlar la ingesta de productos menos nutritivos
Para la experta en nutrición, el primer paso es limitar su consumo de forma progresiva y no agresiva, es decir, reducir la frecuencia con la que se incluyen en la dieta. Esto hace que en el cerebro se vaya disminuyendo la necesidad de buscar los productos. Al igual que una dieta, el objetivo de ir incorporando poco a poco esos cambios es adaptarse con más facilidad al tratamiento o al manejo.
Manejar pequeñas dosis hacen que sea mucho más sencillo retirarlos, hasta suspenderlos por completo en un determinado momento. “También es importante no saltarse el desayuno. Esta comida, además de proporcionar la energía suficiente para comenzar el día, produce sensación de saciedad y ayuda a controlar el deseo de ingerir comida no apropiada”, afirma Ángela García.
Por último, la nutricionista recomienda comer porciones pequeñas en el día, incluir productos saludables como frutas y verduras, tomar bastante agua, hacer ejercicio y, sobre todo, fijar metas a corto plazo, que sean alcanzables; por ejemplo, si una persona es adicta a las gaseosas y toma en promedio cinco vasos al día, puede empezar por reducir a tres; luego, a dos y después, retirarlas definitivamente.
Este artículo ha sido elaborado con información validada por especialistas de los Centros Médicos Colmédica, reconocidos por su experiencia en salud integral.










