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Running: beneficios para tu salud al empezar a correr

El running o simplemente correr es una de las actividades físicas más practicadas en todo el mundo debido a su fácil acceso y a la capacidad de adaptarlo de acuerdo a las necesidades y objetivos personales. Esta versatilidad hace que sea una opción de gran acogida para quienes buscan mejorar su salud y bienestar. 

Correr es un ejercicio aeróbico con una amplia gama de beneficios físicos y emocionales, que permite mejorar la salud cardiovascular, controlar el peso corporal, reducir el estrés o simplemente disfrutar del aire libre. Así mismo, pese a ser una actividad individual, también resulta ser una experiencia social. Los corredores suelen integrarse a grupos o participar en carreras y/o maratones en donde conocen personas afines con este deporte.

Con el fin de explorar el mundo del running, el profesional Álvaro Cortés, especialista en Medicina del Deporte de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son los beneficios y las claves para calzarte las zapatillas por primera vez.

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Beneficios del running

El running es una actividad que puede aportar innumerables beneficios a tu salud, entre los que se incluyen:

– Disfrutas al aire libre: la práctica del running es una actividad que te permite conectar con la naturaleza y el entorno, lo que puede mejorar tu estado de ánimo y bienestar en general.

– Mejora la condición cardiovascular: correr es un ejercicio que fortalece el corazón y los pulmones, mejorando la capacidad cardiovascular; es decir, permite que el corazón pueda bombear sangre con más eficiencia, reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

– Aumenta el gasto energético: en el running tu cuerpo requiere de más energía para realizar la actividad, lo que permite la quema calorías de manera eficiente, ayudando a la pérdida y el control del peso corporal. La cantidad de calorías quemadas depende de factores como la velocidad, la distancia y tu peso.

– Controla enfermedades crónicas: el running puede desempeñar un papel importante en el control y la gestión de varias enfermedades crónicas, incluyendo la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y las dislipidemias.

– Fortalece los músculos y huesos: sobre todo los de los miembros inferiores. Correr es una actividad física que involucra una variedad de grupos musculares, lo que promueve el fortalecimiento muscular. Así mismo, fortalece los músculos centrales para ayudar a mantener una alineación adecuada del cuerpo.

– Mejora la salud mental: correr es una acción que libera endorfinas, neurotransmisores relacionados con la sensación de bienestar y felicidad, lo que permite aliviar el estrés, mejorar el estado de ánimo y reducir los síntomas de la depresión y la ansiedad. Además, cada progreso en el rendimiento proporciona una sensación de logro personal.

– Optimiza la calidad del sueño: la práctica regular (al menos tres veces a la semana) de running puede mejorar la calidad del sueño. Correr con frecuencia ayuda a establecer una rutina de descanso más consistente y el cuerpo tiende a adaptarse a horarios habituales de ejercicio y sueño.

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Recomendaciones para empezar con la práctica del running

Estas son algunas recomendaciones que el profesional Cortés señala para quienes inician su experiencia en el running:

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– Acudir a una cita médica: idealmente con un médico del deporte, para ser evaluado antes de iniciar la práctica del running, especialmente, personas mayores de 40 años con sobrepeso u obesidad o que han sido sedentarios por un largo tiempo. Así como aquellos que tienen alguna lesión osteomuscular, sobre todo si es del tren inferior o con enfermedades crónicas como hipertensión arterial o diabetes.

– Iniciar caminando: o haciendo una caminata rápida: a medida que transcurren los entrenamientos se puede progresar hasta sentirse cómodo trotando y/o corriendo.

– Consultar al médico: cuando se presente algún dolor en caderas, rodillas, tobillos o pies y las dolencias no mejoran en 8 días, lo recomendable es suspender la actividad deportiva y visitar a un profesional de la salud.

– Realizar actividades de calistenia: lleva a cabo un calentamiento que involucre estiramientos musculares tanto al principio como al final de la sesión de entrenamiento.

– Evitar correr en horas “pico”: durante estos periodos hay mayor exposición a la inhalación de la polución ambiental generada por el exceso vehicular.

– Usar un vestuario cómodo: es esencial para disfrutar de una experiencia de running segura y agradable. Además, ayuda a optimizar el rendimiento y a prevenir lesiones.

– Utilizar protector solar: es una medida importante para proteger tu piel de los daños causados por la radiación ultravioleta (UV) del sol. Lo ideal es un producto con un FPS de 50 o superior, especialmente, si vas a correr durante períodos prolongados bajo el sol.

Riesgos del running

Como todo ejercicio físico el running tiene factores de riesgo que debes tener en cuenta para evitar afecciones que alteren tu condición física, entre ellos:

– Lesiones musculoesqueléticas: son uno de los riesgos más comunes asociados con el running. Estas pueden incluir esguinces, torceduras, fracturas por estrés, tendinitis, entre otras.

– Impacto sobre las articulaciones: puede aumentar el dolor articular cuando se padece una enfermedad degenerativa como la artrosis en caderas, rodillas o tobillos.

– Contraindicado en personas con dolor articular: por artrosis de cadera, rodillas o tobillos. En casos graves, el running y otros ejercicios de alto impacto pueden agravar los síntomas y empeorar la condición.

– Lesiones por caídas: que suelen aumentar sus probabilidades cuando se entrena en terrenos irregulares o con poca visibilidad.

-Sobrecarga: correr de manera excesiva o aumentar la distancia o la intensidad abruptamente puede provocar sobrecarga y fatiga muscular. Una condición que aumenta el riesgo de lesiones y afecta negativamente el rendimiento.

– Evitar el running si se presenta dolor torácico: si además experimentas mareo, cansancio o sensación de ahogo mientras corres o incluso en reposo, debes considerar estas señales como una advertencia potencialmente grave.

En definitiva, el running te ofrece una variedad de beneficios para la salud tanto física como mental. Sin embargo, recuerda comenzar de manera gradual y consultar con un profesional de la salud antes de iniciar un programa de entrenamiento, especialmente, si tienes condiciones médicas preexistentes. Luego de estas recomendaciones ¡Ponte tus zapatillas y comienza a correr hacia una vida más saludable!

Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo y orientación del profesional Álvaro Cortés, especialista en Medicina del Deporte de los Centros Médicos Colmédica.

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