La alopecia es un trastorno en el que se presenta una pérdida anormal del cabello y ocurre cuando el pelo que se cae no es reemplazado por uno nuevo. Puede ser causada por diferentes razones, tanto genéticas como médicas y afecta al cuero cabelludo y zonas de la piel en la que existe pelo, como las pestañas, axilas, región genital y barba.
Generalmente, una persona puede perder entre 50 y 100 cabellos al día, sin embargo, cuando se supera esta cantidad y se comienzan a ver zonas despobladas, es cuando hay señales de alopecia. Entre las causas más comunes se encuentran los factores hereditarios junto con la edad, siendo una condición que puede ser temporal o permanente.
Con el fin de aclarar las diferentes incógnitas que existen alrededor de la alopecia, el doctor Edwin Bendek, dermatólogo de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son las características, causas, síntomas y formas de tratar la caída del cabello.
Qué es la alopecia
De acuerdo con el doctor Bendek, la alopecia es una condición caracterizada por la ausencia o caída de pelo en las zonas que normalmente lo poseen. Por ejemplo, la piel cabelluda, la zona maxilar en el hombre, axilas, zona púbica, etc. “Se debe recordar que el pelo tiene ciertos ciclos biológicos perfectamente normales y fisiológicos, y es normal su caída hasta cierto punto”, destaca.
Es así como, se trata de una afección que puede tener cualquier persona, hombre o mujer, y a cualquier edad. Por supuesto, dependiendo de la patología, puede tener un inicio y prospección diferente. A su vez, dependiendo del tipo de alopecia va desde la ausencia total de síntomas (la gran mayoría) hasta prurito (sensación de picazón que provoca el deseo de rascar la piel), inflamación o dolor.
En cuanto a su diagnóstico, en principio, es eminentemente clínico, realizando una exploración adecuada por parte del médico tratante. No obstante, se puede requerir la incorporación de otras ayudas complementarias como exámenes de laboratorio (TSH, ferritina, vitamina D), un tricograma capilar (prueba que analiza las características de una muestra de cabello) o una biopsia.
Tipos de alopecia
A grandes rasgos, las alopecias se clasifican en
– Cicatrizales: se trata de la pérdida completa e irreversible del folículo piloso, las más comunes son: liquen plano pilaris, la alopecia frontal fibrosante, el lupus discoide crónico, entre otras.
– No cicatrizales: son las más frecuentes y se encuentran dentro de este grupo a la alopecia androgénica, efluvio telógeno (episodio temporal de pérdida de cabello que ocurre cuando se producen cambios en el ciclo de crecimiento del pelo), alopecia areata y la tricotilomanía (comportamiento compulsivo que lleva a manipular el pelo estirándolo, retorciéndose e incluso arrancarlo).
De esta manera, de estas dos clases de alopecia se derivan otros tipos que te compartimos en el siguiente video:
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Causas de la alopecia
Son múltiples y dependen de cada caso, entre las comunes están:
– Antecedentes familiares: la causa más común de la pérdida de cabello es un trastorno hereditario que empieza a evidenciarse con el paso de los años.
– Evento traumático: puede ser una quemadura, o presentarse como un efecto secundario a algún tratamiento, como por ejemplo ciertas quimioterapias.
– Cambios hormonales: algunos trastornos en las hormonas pueden generar pérdida de cabello temporal o permanente. Por ejemplo: el embarazo, la menopausia o los problemas de tiroides.
– Medicamentos: como los utilizados en el tratamiento del cáncer (quimioterapia), los anticoagulantes, los retinoides, los antidepresivos, entre otros, pueden causar alopecia como efecto secundario.
– Estrés: tanto físico como emocional puede provocar la caída del cabello. Esta forma de alopecia se conoce como efluvio telógeno y generalmente ocurre varias semanas o meses después de un evento estresante.
No obstante, la gran mayoría de ellas tiene una causa y una fisiopatología característica. Es por ello que ante una caída de pelo no usual, se debe acudir al médico dermatólogo para que se evalúe el tipo de enfermedad e iniciar el manejo adecuado.
Tratamiento de la alopecia
Depende de la patología del paciente. Por ejemplo, ciertos tipos de efluvios como el que sucede después del embarazo, se consideran fisiológicos y no se realiza mayor acción terapéutica. En otros, se requieren terapias que, dependiendo del diagnóstico, van desde lociones cosméticas, suplencia vitamínica, medicamentos tanto tópicos, orales, intralesionales y sistémicos.
Así mismo, es posible el uso de microagujas y mesoterapia para ciertas alopecias, e incluso se puede, en algunos casos, sugerir el trasplante capilar. En otras palabras, el médico dermatólogo es quien va a decidir, con base en el diagnóstico, cuáles podrían ser los tratamientos adecuados.
“No hay que olvidar que algunas enfermedades pueden cursar con diferentes tipos de alopecias. Por ello, en algunas de ellas se debe trabajar en equipo con médicos de diferentes especialidades (generales, internistas, reumatólogos, psiquiatras) y personal paramédico como por ejemplo nutricionistas”, señala el doctor Bendek.
¿Se puede prevenir la alopecia?
Depende del diagnóstico. En términos generales, una buena salud capilar en donde se involucre el uso de productos adecuados, una buena alimentación y un equilibrio emocional puede ayudar en este propósito.
No obstante, en la gran mayoría de las alopecias es difícil la prevención, como, por ejemplo, cuando se involucran alteraciones hormonales, enfermedades autoinmunes, factores genéticos, etc. Es por esto que se debe consultar al médico dermatólogo para identificar el tipo de alopecia que se tiene, y con base en ello, iniciar lo más rápidamente posible el tratamiento, ya sea para mejorar o detener la caída.
En definitiva, es importante no autoformularse. En diversas ocasiones las personas aplican productos innecesarios o toman complejos vitamínicos que no le van a ayudar y, por el contrario, retrasan la consulta al especialista, quien en últimas es quien va a realizar el diagnóstico y sugerir el tratamiento más adecuado.
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