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¿Cuáles son los signos de hiperactividad en los niños?

Ángela Bohórquez
Psicóloga de los Centros Médicos Colmédica.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es el síndrome psiquiátrico más frecuente en la infancia y pese a que no es una enfermedad, sí es una alteración neurológica que modifica la conducta en los niños. Entre los elementos que llevan a su desarrollo se han asociado: la genética, factores sociales y familiares, así como, problemas en el sistema nervioso central.

Para la doctora Ángela Bohórquez, psicóloga de los Centros Médicos Colmédica, es común que se confundan los síntomas del TDAH con los de un niño que presenta mala conducta, por ello, es importante determinar el diagnóstico con un especialista de la salud. Tratar a tiempo este trastorno, permite evitar problemas a futuro.

¿Qué es el trastorno por déficit de atención e hiperactividad?

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una afección crónica que afecta a un gran número de niños, en varias ocasiones perdura en la edad adulta y suele ser diagnosticado generalmente en etapa escolar.

Es así como el TDAH incluye una combinación de problemas persistentes, tales como dificultad para mantener la atención, hiperactividad y comportamiento impulsivo. Así mismo, inconvenientes en el entendimiento de tareas complejas, genera conflictos en el control del comportamiento y la expresión de emociones, siendo visible la falta de manejo en impulsos y concentración en diversas actividades. 

Aunque el TDAH no se cura, el tratamiento temprano ayuda a mitigar el desarrollo del diagnóstico y síntomas presentes. Generalmente la forma de abordarlo involucra medicamentos e intervenciones conductuales.

Síntomas el TDAH

Si bien la falta de atención y el comportamiento hiperactivo son los principales signos de un trastorno por déficit de atención e hiperactividad, existen tres variables que influyen en la confirmación de su diagnóstico: 

Falta de atención predominante, en la que se presentan características como:

  • No prestar atención minuciosa a los detalles o cometer errores menores por descuido.
  • Falta de concentración en las actividades que se realizan.
  • Tener problemas de escucha. 
  • Dejar inconclusas las actividades que se inician y no poder acatar las indicaciones que se advierten.
  • Permanecer disperso y no lograr establecer un tiempo pertinente de concentración.
  • Olvidar las tareas asignadas.

Conducta hiperactiva/impulsiva predominante. Se evidencian señales como: 

  • No poder permanecer quieto, generando movimientos inconscientes con los pies o las manos.
  • Problemas para realizar actividades que demanden estar sentado durante lapsos extendidos.
  • Hablar demasiado.
  • Responder de manera apresurada o interrumpir constantemente cuando se está hablando.
  • Ser impaciente al esperar.
  • Interrumpir conversaciones, 
  • En juegos o actividades con otros niños entrometerse de manera impulsiva.

Combinado. Esta es una mezcla de síntomas en los que se involucra tanto la falta de atención, como la hiperactividad e impulsividad.

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Signos de alarma por edades

deficit de atención

De acuerdo con la doctora Bohórquez son varios los rasgos de comportamiento que se evidencian cuando un niño empieza a tener señales de hiperactividad de acuerdo a los rangos de edad:

  • 0 a 2 años. Falta de sueño e interrupción del mismo, alta reacción a los estímulos auditivos e irritabilidad.
  • 2 a 3 años. Poco lenguaje expresivo, constante agitación motora, ausencia de conciencia de peligro. 
  • 4 a 5 años. Dificultades en adaptación social, reconocer y seguir normas, lo que conlleva en desobediencia de instrucciones.
  • 6 años o más.  Impulsividad, poca concentración en una o varias tareas, bajo rendimiento escolar, dificultad en resolución de problemas, adaptación social y poca tolerancia a la frustración. 
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Tratamiento para el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)

Cuando se hace el correcto diagnóstico de TDAH es importante que el método de la intervención sea de acuerdo a las características de cada niño. Es así como existen diferentes abordajes de manera multidisciplinar como:

  • Farmacológico.  La indicación sobre el tipo de medicamento tiene que ser acordado con un psiquiatra infantil en este diagnóstico.
  • Espacio de terapia individual y familiar. Es fundamental el acompañamiento con el paciente por parte tanto de los padres o cuidadores principales y los profesores en el colegio.
    En estos espacios se vuelve necesaria la psicoeducación sobre el TDAH, la cual permite un conocimiento de síntomas y la resolución de conflictos en dinámicas individuales y de familia. De este modo, se debe forjar un espacio con el fin de construir un plan de intervención basado en el funcionamiento de la vida diaria del paciente.
    Se da apertura a la aceptación del diagnóstico a nivel individual y familiar. Además, inicia un trabajo para disminuir el nivel de ansiedad de los padres frente al diagnóstico y su sintomatología, y se trabaja los posibles mitos existentes del TDAH.
  • Arteterapia. Las técnicas artísticas han sido parte del cambio y la evolución en nuevas formas de intervención. A través de estos espacios se logra identificar pensamientos y emociones, los cuales emergen de esta forma de terapia.

Tips para ayudar a los niños

Como padres es importante apoyar el proceso para mitigar los efectos negativos que tiene este trastorno en los niños y las buenas prácticas juegan un papel importante en este sentido, algunas recomendaciones son: 

  • Cambiar la modalidad de dar instrucciones permitiendo que estas sean breves, concretas y claras.
  • Generar nuevas pautas de comunicación, es decir utilizar un lenguaje positivo. No enfatizar en lo que no se debe hacer, sino en lo que se espera que el niño haga.
  • Definir normas acompañado de las consecuencias, para así permitir que el niño pueda anticipar los efectos positivos y negativos de su conducta.
  • Establecer rutinas, horarios, definición de normas y límites dentro de la dinámica familiar.
  • Incentivar espacios que le permitan al niño expresar sus emociones sin sentirse invalidado.

En general es importante establecer el diagnóstico con el apoyo de un profesional de la salud, quien a través de un tratamiento podrá establecer los parámetros más adecuados para disminuir los efectos del trastorno. Recuerda que identificar de manera temprana las señales de alerta determinará la medida en que las manifestaciones están interfiriendo en las habilidades académicas, sociales y emocionales.

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