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Degeneración macular: cómo impacta tu visión

Catalina León.
Especialista en oftalmología y retinología de los Centros Médicos Colmédica.

La degeneración macular es una afección de los ojos que es muy común en las personas, especialmente, a medida que envejecen. Sin embargo, lo que se desconoce es la manera como la exposición al sol desempeña un papel crucial en el desarrollo y progresión de esta enfermedad ocular. 

Para conocer acerca de las implicaciones que tiene esta enfermedad, la profesional Catalina León, especialista en oftalmología y retinología de los Centros Médicos Colmédica, comparte la importancia de la detección temprana, así como las recomendaciones para prevenirla.

Qué es la degeneración macular

De acuerdo con la doctora León, la degeneración macular es una enfermedad que afecta la mácula, que es la región de la retina responsable de la visión central. Esta área es esencial para el desempeño de tareas como leer, reconocer caras o realizar actividades que requieren detalles precisos. Se estima que esta enfermedad es la principal causa de pérdida de visión central severa e irreversible en personas mayores de 50 años.

Se manifiesta en dos formas principales:

– Degeneración macular seca: o no neovascular que se presenta en el 85 % a 90% de los casos. Se caracteriza por la acumulación de depósitos amarillos en la retina, que afectan gradualmente la función de las células fotorreceptoras. A medida que la enfermedad progresa, la visión central se debilita, lo que puede llevar a la pérdida de visión significativa.

– Degeneración macular húmeda: o neovascular, se presenta en 10 % a 15 % de los casos. Implica la formación de vasos sanguíneos anormales debajo de la retina. Estos vasos sanguíneos pueden filtrar sangre o líquido, lo que daña las células fotorreceptoras y causa una pérdida de visión más rápida y severa.

El sol y su incidencia en la degeneración macular

Esta relación puede ser dañina, pues la luz solar emite varios tipos de radiación, incluida la radiación ultravioleta (UV), que es conocida por su capacidad de dañar las células y tejidos del cuerpo. En este caso, el ojo no es una excepción, ya que, al estar expuestos al sol sin protección adecuada, los rayos UV llegan a acelerar el proceso de degeneración macular. Entre las afecciones más comunes se encuentran:

– Estrés oxidativo: la radiación UV puede desencadenar procesos de oxidación en las células de la retina, lo que puede provocar daño celular y contribuir a la degeneración macular.

– Inflamación: la exposición crónica al sol sin protección puede desencadenar una respuesta inflamatoria en el ojo, lo que aumenta el riesgo de daño a las células de la retina.

– Daño directo: los rayos UV pueden dañar las células de la retina directamente, lo que puede tener un impacto negativo en la visión.

Factores de riesgo para la degeneración macular

Así como el sol es un factor de riesgo importante, existen otros elementos que tienen una incidencia acentuada en la degeneración macular, entre los que se incluyen: 

– Edad: es el factor de riesgo no modificable más significativo. La mayoría de los casos se desarrollan en personas mayores de 50 años, y el riesgo aumenta considerablemente con el envejecimiento.

– Antecedente familiar: aumenta el riesgo de desarrollar la enfermedad. Si tienes familiares de primer grado, como padres o hermanos, que han tenido la enfermedad las probabilidades son mayores.

– Etnia: las personas de ascendencia nórdica o del norte de Europa tienen un riesgo ligeramente mayor de contraer la enfermedad.

– Susceptibilidad genética: algunas variantes genéticas pueden aumentar la predisposición a desarrollar esta enfermedad. 

– Tabaquismo: El tabaquismo es el principal factor de riesgo modificable. Fumar aumenta significativamente el riesgo de desarrollar esta enfermedad y puede acelerar su progresión.

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Síntomas de la degeneración macular

degeneracion-macular-sintomasLos síntomas pueden variar en severidad y desarrollarse gradualmente con el tiempo. Los más comunes son:

– Pérdida visual: se experimenta una disminución gradual de la visión central y la nitidez de la imagen, lo que dificulta actividades como leer, ver la televisión o reconocer rostros u objetos.

– Metamorfopsias: se refiere a la percepción distorsionada de objetos. Las líneas rectas pueden aparecer onduladas o curvas, y los objetos pueden parecer torcidos o deformados en el centro del campo visual.

– Escotoma central: se trata de una mancha oscura o ciega que puede hacer que las personas vean un área en blanco o perciban que los detalles en esa parte de la visión están ausentes.

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Cómo tratar la degeneración macular 

Para la doctora León, las opciones para el manejo de la degeneración macular se realiza de acuerdo con el tipo de afección que presente el paciente: 

– Degeneración macular seca o no neovascular: incluye observación, suplementos nutricionales, recomendaciones nutricionales (seguir una dieta mediterránea) y suspensión del tabaquismo. 

– Degeneración macular húmeda o neovascular: se trata con inyecciones intravítreas. En este caso, la detección temprana y el tratamiento oportuno mejoran los desenlaces visuales.

Recomendaciones para prevenir la degeneración macular

Si bien existen factores no modificables que tienen incidencia en la degeneración macular existen otras variables que con unos hábitos adecuados ayudan a prevenir la enfermedad, entre los que se encuentran:

– Dejar de fumar: el tabaquismo es un factor de riesgo significativo para la degeneración macular. Suspender el tabaquismo se asocia con una disminución de la progresión. El riesgo de individuos que han suspendido el tabaquismo durante más de 20 años es similar al de no fumadores.

– Controlar la presión arterial: mantenerla saludable es importante para la salud de tus ojos. La hipertensión arterial puede aumentar el riesgo de degeneración macular. 

– Haz ejercicio regularmente: la actividad física permite controlar la circulación sanguínea y promover la salud ocular.

– Consulta a tu oftalmólogo: las revisiones oculares regulares son esenciales para la detección temprana de la degeneración macular y otras afecciones oculares. 

Así mismo, uno de los mejores hábitos para prevenir la degeneración macular es la protección de la radiación UV. Para ello, es importante el uso de gafas de sol, algunas consideraciones clave son:

– Filtros UV: utilizar gafas de sol que ofrezcan una protección del 100 % contra los rayos UVA y UVB.

– Gafas polarizadas: además de reducir el brillo, lo que mejora la comodidad visual, también proporcionan una protección adicional contra la radiación solar.

– Lentes de calidad: opta por gafas de sol de calidad con lentes resistentes a los impactos para proteger tus ojos de lesiones accidentales.

En definitiva, es importante que ante las manifestaciones de signos de alarma visites a un profesional de la salud ocular para lograr una detección temprana y el manejo adecuado de la afección. Esta medida es determinante para ralentizar la progresión y preservar la visión central tanto como sea posible. 

Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo y orientación de la profesional Catalina León, especialista en oftalmología y retinología de los Centros Médicos Colmédica.

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