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Salud laboral: práctica para garantizar tu bienestar en el trabajo

La salud laboral es un pilar esencial que sustenta el bienestar y la productividad de los trabajadores. Busca un propósito fundamental como lo es minimizar los riesgos asociados con accidentes o enfermedades derivadas del trabajo. Es así como para lograr este objetivo, es necesario considerar diversos factores como el entorno laboral, la higiene, la ergonomía, entre otros aspectos.

Pasar una cantidad significativa de tiempo -no menor a ocho horas al día-, inmersos en diferentes responsabilidades, puede tener repercusiones directas en tu salud; dando origen a problemas que van desde dolores de espalda, fatiga visual, hasta cargas emocionales que pueden afectar tu integridad.

A ello responde la importancia de generar hábitos apropiados en el entorno laboral y la necesidad de tomar medidas preventivas que reduzcan el riesgo de contraer enfermedades que afectan tu cuerpo y mente. A continuación, te compartimos cuáles son los principales factores de riesgo y las recomendaciones para lograr una salud laboral adecuada que proteja tu bienestar a largo plazo.

Importancia de la salud laboral

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) la salud laboral se refiere a “una actividad multidisciplinaria que promueve y protege la salud de los trabajadores. Esta disciplina busca controlar los accidentes y las enfermedades mediante la reducción de las condiciones de riesgo”.

En esencia, la salud laboral se centra en identificar, evaluar y mitigar los factores de riesgo que podrían afectar la salud de los trabajadores en sus respectivos lugares de empleo. La prevención de accidentes y enfermedades ocupacionales se convierte en un objetivo clave, buscando crear entornos laborales seguros y saludables.

Sin embargo, la salud laboral va más allá de una buena seguridad y prácticas de prevención en el trabajo para reducir el riesgo de problemas derivados por las actividades laborales. También corresponde a la responsabilidad que tiene cada persona en reconocer la importancia de adoptar hábitos y prácticas qu1e fomenten estilos de vida saludables y encaminados a velar por su integridad física y mental. 

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Enfermedades más comunes en el trabajo

Según la OMS y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) cada año ocurren aproximadamente 2 millones de accidentes laborales y enfermedades profesionales. Entre las más comunes se encuentran:

– Dolores lumbares: es una de las problemáticas de salud más comunes y una de las causas más frecuentes de consulta médica en el ámbito laboral. Esta condición puede manifestarse de diversas maneras y su intensidad y naturaleza pueden variar según la salud general de una persona. Suele presentarse por actividades que implican el uso excesivo de fuerza, la repetición constante de movimientos o la inactividad, especialmente en trabajos sedentarios propensos a causar rigidez muscular.

– Síndrome del túnel carpiano: es otra de las enfermedades laborales más comunes. Suele manifestarse a través de síntomas como el adormecimiento de los dedos y calambres en los antebrazos. Esta afección, identificada como una de las más frecuentes según Fasecolda (Federación de Aseguradores Colombianos), puede resultar en entumecimiento, hormigueo, debilidad o incluso daño muscular en la mano y los dedos. 

– Síndrome del manguito rotador: suele presentarse a través de lesiones como la tendinitis o los desgarros. Es común en personas que realizan movimientos repetitivos. Se manifiesta con síntomas como dolor, sensibilidad aumentada, pesadez e incluso pérdida de movimiento.

– Epicondilitis lateral: esta enfermedad afecta los músculos y tendones del antebrazo, específicamente los encargados de la extensión de la muñeca y los dedos. Comúnmente se manifiesta como resultado de movimientos repetitivos y esfuerzos excesivos, con síntomas que pueden incluir dolor en la parte externa del codo, debilidad en el antebrazo y dificultad para agarrar objetos.

– Problemas de salud mental: las enfermedades laborales no se limitan únicamente a las condiciones físicas, sino también mentales. Entre las enfermedades más comunes se encuentran la depresión, estrés, trastornos de ansiedad generalizada, entre otros.

 

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Recomendaciones para una salud laboral adecuada

recomendaciones para una salud laboral adecuada
La responsabilidad de evitar afecciones para la salud en el trabajo, parte del compromiso que cada persona tiene de sí mismo. La adopción de unos sencillos hábitos hará la diferencia en este propósito:

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Postura ergonómica

Se trata de la posición del cuerpo que minimiza el estrés en los músculos y articulaciones durante las actividades cotidianas, como sentarse, estar de pie o realizar actividades laborales. Algunas pautas clave para asegurarse de tener una postura ergonómica adecuada incluyen:

– Ajuste de la silla: acomoda la silla de modo que los pies descansen planos en el suelo y las rodillas formen un ángulo de 90 grados.

– Apoyo lumbar: utiliza un cojín o ajusta el respaldo de la silla para brindar un buen soporte a la curva natural de la columna lumbar.

– Altura del escritorio: asegúrate que la altura del escritorio permite que los codos formen un ángulo de 90 grados cuando estés frente al computador.

– Monitor a la altura de los ojos: ubica el monitor a la altura de los ojos para evitar inclinaciones hacia arriba o hacia abajo.

– Pantalla a una distancia apropiada: mantén la pantalla a una distancia que evite el esfuerzo visual, generalmente a unos 50-70 centímetros de los ojos.

– Postura neutral: conserva una postura neutral, evitando encorvarte o inclinarte hacia adelante.

Cuidado con los ojos

Proteger la salud ocular es esencial, especialmente cuando pasas largas horas frente a pantallas de computadores. Algunas prácticas recomendadas para proteger los ojos durante tu jornada laboral son:

– Descansos: realiza pausas cortas cada hora. Aparta la vista de la pantalla y enfoca la mirada en un objeto distante durante al menos cinco minutos. Esto ayuda a relajar los músculos oculares.

– Ajuste del brillo de la pantalla: adapta el brillo y el contraste de tu pantalla para que sea cómoda para tus ojos. Evita pantallas demasiado brillantes que puedan causar deslumbramiento.

– Iluminación adecuada: mantén una iluminación apropiada en tu entorno de trabajo. Evita luces demasiado brillantes o sombras que puedan causar fatiga visual.

– Parpadeo frecuente: parpadear con regularidad permite mantener los ojos lubricados y prevenir la sequedad ocular.

Realiza pausas activas

Este tipo de prácticas permiten realizar un cambio de posición y actividad, con el fin de recobrar energía y darle movimiento a los músculos que duran horas inactivos. Algunas recomendaciones incluyen:

– Estiramiento: te permite estirar los diferentes músculos corporales que tienden a estar estáticos durante largos períodos de tiempo. 

– Movilidad articular: consiste en realizar movimientos en las diferentes articulaciones, logrando amplitud en cada articulación de tu cuerpo. 

– Lúdicas: las puedes realizar a través de un juego en donde involucres habilidades o destrezas motoras. 

– Relajación: busca que te conectes contigo mismo y con el entorno. Por ejemplo, las meditaciones pasivas o en movimiento.

– Rítmicas: se involucran movimientos corporales en secuencia, como por ejemplo una rutina corta de aeróbicos o baile.

Control del estrés 

Es fundamental para mantener un bienestar integral, tanto a nivel físico como psicológico. Algunas estrategias efectivas son: 

– Técnicas de respiración: practicar la respiración profunda te ayuda a reducir los niveles de estrés. Dedica unos minutos a inhalar profundamente, retener el aire y exhalar lentamente.

– Prácticas de relajación: por ejemplo, integrar técnicas como el mindfulness o la meditación te ayuda a mejorar la capacidad para controlar el estrés.

– Organización y planificación: mantén una agenda organizada y establece objetivos diarios, te ayudará a gestionar de manera efectiva el tiempo.

– Comunicación efectiva: establecer canales de comunicación de manera abierta sobre las preocupaciones laborales puede aliviar la carga emocional y facilita las soluciones colaborativas.

En definitiva, la importancia de la salud laboral reside en su capacidad para proteger tu integridad física y mental, promoviendo ambientes laborales seguros y propicios para el bienestar. Recuerda que la combinación de prácticas saludables tanto en el ámbito laboral como fuera de él contribuye a un estilo de vida equilibrado y sostenible. 

 Este contenido se encuentra avalado por profesionales de la salud de Colmédica.

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