Las cordales, también conocidas como muelas del juicio, reciben ese nombre porque suelen aparecer cuando ya alcanzaste cierta madurez y tu estructura ósea está completamente desarrollada. Aunque a veces pasan desapercibidas, su llegada suele venir acompañada de dolor, inflamación o desplazamiento de otros dientes.
Generalmente salen entre los 17 y los 25 años, y en algunos casos se acomodan sin causar problema. Sin embargo, cuando no tienen suficiente espacio, pueden presionar al resto de la dentadura, provocar infecciones o alterar la mordida. Por eso, entender qué pasa con las cordales es clave para cuidar tu salud oral y prevenir molestias mayores.
Para conocer mejor el impacto que tienen las cordales en tu boca, el doctor James Vidal, especialista en cirugía oral y maxilofacial de los Centros Odontológicos Colmédica, explica cuándo es necesario extraerlas, cómo pueden afectar tu salud y qué síntomas pueden indicar que una muela del juicio está causando problemas.
¿Qué son las cordales y para qué sirven?
Las cordales son los últimos molares en aparecer, ubicados al fondo de la boca. En el pasado, su función era ayudar a triturar alimentos duros o fibrosos y reemplazar dientes perdidos cuando la dieta humana era mucho más exigente y los tratamientos odontológicos limitados.
Sin embargo, con el tiempo, la alimentación más blanda y la reducción del tamaño de la mandíbula hicieron que su función se volviera casi nula. “Actualmente, más que ayudar, estas muelas suelen generar problemas de espacio o alineación, y en muchos casos, terminan siendo extraídas para evitar complicaciones”, explica el doctor James Vidal.
¿Cuándo es necesario extraer las cordales?
La extracción de las cordales se recomienda cuando su presencia empieza a causar molestias o puede generar complicaciones a futuro. Estas son algunas de las situaciones más comunes:
– Falta de espacio para que la muela erupcione correctamente.
– Inclusión parcial o total dentro de la encía, lo que puede provocar inflamación o dolor.
– Infecciones recurrentes, como la pericoronitis (una inflamación frecuente alrededor de las muelas del juicio).
– Formación de quistes o lesiones asociadas a la muela.
– Apiñamiento dental o indicación ortodóntica para mejorar la alineación.
De acuerdo con el doctor James Vidal, “el cirujano oral o maxilofacial evalúa cada caso de manera individual mediante un examen físico y radiográfico -ya sea una panorámica o una tomografía- para determinar si es necesario extraer las cordales y cuál es el momento más adecuado para hacerlo”.
Señales de alerta en tus cordales
Debes prestar atención a las señales que tu boca te envía, porque las cordales que pueden afectar tu salud oral suelen avisar antes de que aparezcan complicaciones serias. Entre los signos más frecuentes están:
– Dolor en la parte posterior de la mandíbula o maxilar.
– Inflamación de la encía o la mejilla.
– Dificultad para abrir la boca (trismus).
– Mal aliento (halitosis).
– Secreción de pus o inflamación recurrente.
– Sensación de apretamiento en los dientes anteriores.
Si notas uno o varios de estos síntomas, acude a tu odontólogo cuanto antes. Detectar el problema a tiempo puede ayudarte a evitar complicaciones mayores y procedimientos más invasivos.
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Riesgos de no extraer las cordales
La extracción de las cordales no siempre es necesaria. Sin embargo, cuando tu odontólogo identifica una indicación médico-quirúrgica, posponer la intervención puede traer varias complicaciones, como:
– Infección de los tejidos blandos cercanos.
– Lesiones en estructuras anatómicas adyacentes (dientes u hueso).
– Maloclusiones o apiñamiento dental.
– Formación de quistes o tumores asociados a la cordal.
– Dolor, inflamación o dificultad para abrir la boca.
Si decides no realizar la extracción, es importante que mantengas controles clínicos cada seis meses con tu odontólogo. Así podrás detectar a tiempo cualquier cambio y evitar complicaciones relacionadas con las muelas del juicio.
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¿Cómo se realiza la extracción de las cordales?
Cuando tu odontólogo determina que es necesario extraer las cordales, es útil conocer el procedimiento. En la mayoría de los casos, la extracción quirúrgica es ambulatoria y de baja complejidad. Bajo anestesia local, el especialista realiza una incisión mínima, retira el tejido que cubre el diente y lo extrae de forma controlada. Luego sutura la zona y te indica medicación para controlar dolor e inflamación.
“En casos más complejos, se pueden solicitar imágenes avanzadas para planificar la cirugía con precisión. Estas intervenciones pueden realizarse en sala de cirugía bajo sedación consciente o anestesia general, según sea necesario”, señala el doctor James Vidal.
Cuidados clave después de la extracción de cordales
El éxito de tu recuperación depende de los cuidados que sigas en casa. Los más importantes incluyen:
– Aplicar compresas frías en la zona durante las primeras 48 horas.
– Mantener higiene oral adecuada, evitando enjuagues vigorosos.
– No fumar ni consumir alcohol.
– Seguir una dieta suave, idealmente fría o a temperatura ambiente las primeras 48 horas.
– Tomar los medicamentos prescritos por tu especialista.
– No escupir ni realizar actividad física intensa durante las primeras 72 horas.
– Acudir al control posoperatorio para revisión de la herida y retiro de suturas.
– Morder los apósitos quirúrgicos durante al menos 40 minutos para controlar el sangrado.
Siguiendo estos cuidados, se reduce el riesgo de infección e inflamación y se asegura una recuperación rápida y segura.
Recuerda, tus cordales pueden pasar desapercibidas al principio, pero prestar atención a los síntomas, riesgos y cuidados es clave para mantener tu salud oral. Acudir a tu odontólogo a tiempo, te ayudará a prevenir dolor e infecciones, además de evitar procedimientos más complejos en el futuro.
En los Centros Odontológicos Colmédica, encontrarás un equipo de expertos en cirugía oral y maxilofacial listo para acompañarte, resolver tus dudas y cuidar tu salud bucal.
Nota. Ten en cuenta que la extracción de cordales cuenta con cobertura según los términos y condiciones de tu plan odontológico contratado.
Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo del profesional James Vidal, especialista en cirugía oral y maxilofacial de los Centros Odontológicos Colmédica.
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PREGUNTAS FRECUENTES1. ¿Todos necesitan extraer las cordales? No necesariamente. Solo se recomienda la extracción si las cordales causan dolor, inflamación, apiñamiento o riesgo de complicaciones. Cada caso se evalúa de manera individual por parte de tu odontólogo. 2. ¿Cuáles son los síntomas que indican que mis cordales están dando problemas? Dolor en la parte posterior de la mandíbula, inflamación de encías o mejilla, dificultad para abrir la boca, mal aliento, secreción de pus o sensación de apretamiento dental pueden ser señales de alerta. 3. ¿La extracción de cordales duele mucho? El procedimiento se realiza bajo anestesia local y, si es necesario, sedación. Durante la cirugía no sentirás dolor y la recuperación se controla con los cuidados y medicamentos indicados por tu odontólogo. |










