Mantener la memoria es una capacidad que puedes proteger si dejas de ver los olvidos como algo inevitable del envejecimiento. Es común que sientas inquietud ante un pequeño fallo mental, pero antes de sacar conclusiones, necesitas entender la diferencia entre la lentitud natural del cerebro y una señal de alerta.
Tus funciones cognitivas no deberían desaparecer con el tiempo, por lo que aprender a cuidar tu agilidad mental es el primer paso para asegurar tu bienestar” Esta premisa es fundamental para que comprendas que tu salud cerebral depende de las acciones preventivas que decidas tomar.
Para conocer las claves para mantener la memoria, el doctor Andrés Cerón, neurólogo de los Centros Médicos Colmédica, comparte los factores que más influyen en el deterioro de la mente, así como las estrategias esenciales para que logres conservar tu lucidez y autonomía.
¿Es normal olvidar cosas con el paso de los años?
Aunque cumplas años, la pérdida de memoria nunca debe considerarse algo normal. De acuerdo con el doctor Andrés Cerón, “lo que experimentas de forma natural es una ligera lentitud en tus procesos atencionales y en tu velocidad para procesar información, pero las funciones mentales como el cálculo o el lenguaje deben permanecer intactas”.
Cuando notas que tú o alguien de tu entorno comienza a perder capacidades que antes manejaba sin problemas, no lo ignores pensando que es «cosa de la edad», ya que ese es el momento de buscar una valoración profesional.
Para que logres mantener la memoria saludable, debes aprender a identificar las señales de alarma. “Signos como preguntar lo mismo varias veces, desorientarte en lugares conocidos u olvidar tareas cotidianas son indicadores de que algo más está pasando. Diferenciar entre un proceso de lentitud natural y un deterioro cognitivo progresivo es la clave para actuar a tiempo”, advierte el doctor Andrés Cerón.
Factores de riesgo que aceleran el deterioro cognitivo
Para que logres mantener la memoria, es vital que reconozcas que existen factores que no puedes controlar, como tu edad, el sexo o la genética. Sin embargo, el doctor Andrés Cerón hace hincapié en que la mayoría de los riesgos que llevan al deterioro mental son tratables. Si te enfocas en gestionar los siguientes puntos, estarás protegiendo tu salud cerebral:
- Riesgos vasculares: la hipertensión arterial, la diabetes y los niveles altos de colesterol (dislipidemia) son los principales enemigos de tus neuronas.
- Hábitos de vida: el tabaquismo y el sedentarismo reducen la oxigenación cerebral y aceleran el daño celular.
- Salud sensorial y social: el déficit auditivo o visual no corregido, junto con el aislamiento social, aceleran la pérdida de agilidad mental.
- Condiciones inflamatorias y emocionales: la depresión no tratada, la ansiedad crónica y enfermedades como la artritis o el colon irritable también juegan un papel en el deterioro.
- Calidad del descanso: problemas como la apnea del sueño (roncar y dejar de respirar al dormir) impiden que tu cerebro se limpie y se recupere correctamente.
Para mantener la memoria activa, también debes considerar factores ambientales como la polución y la importancia de haber construido una buena reserva cognitiva desde joven. “Tu cerebro tolerará mejor cualquier proceso degenerativo si lo has mantenido activo y bajo un control médico estricto de estos riesgos”, destaca el doctor Cerón.
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Señales de alerta: cuándo los olvidos dejan de ser normales
El síntoma principal no es solo olvidar algo, sino cuando ese olvido empieza a afectar tu capacidad para realizar tareas que antes hacías sin esfuerzo. Presta especial atención si notas que tú o alguien de tu entorno presenta estos comportamientos:
- Repetición constante: preguntar lo mismo varias veces en un corto periodo de tiempo o contar la misma historia como si fuera la primera vez.
- Dificultad con tareas cotidianas: tener problemas para manejar las finanzas, pagar recibos a tiempo o confundirse con el manejo de electrodomésticos que usabas siempre.
- Desorientación: perder el sentido de la ubicación en lugares que te son familiares o confundir fechas y horas de manera recurrente.
- Descuidos de seguridad: dejar ollas en la estufa encendida, olvidar cerrar la llave del gas o la puerta de la casa.
- Cambios en el comportamiento: notar una falta de iniciativa (apatía), aislamiento social o cambios bruscos en el estado de ánimo sin una causa clara.
¿Cuándo debes consultar al especialista?
De acuerdo con el doctor Andrés Cerón, el momento de buscar ayuda profesional es cuando notas que los fallos de memoria interfieren con tu autonomía. “Para mantener la memoria bajo control, no debes esperar a tener un olvido grave; la señal definitiva es cuando dejas de ser funcional en tus actividades diarias”, señala.
Si identificas estas señales, es esencial que no las ignores ni las atribuyas simplemente a la vejez. Mantener la memoria requiere de una intervención temprana.
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5 hábitos esenciales para mantener la memoria activa
Para que logres mantener la memoria activa, el doctor Andrés Cerón propone un enfoque basado en la diversidad de estímulos. Estos son algunos hábitos que puedes integrar en tu cotidianidad:
- Aprende algo nuevo y complejo: actividades que te saquen de tu zona de confort, como aprender un nuevo idioma, tocar un instrumento musical o inscribirte en clases de pintura o arte.
- Rompe la rutina: acciones tan sencillas como cambiar la ruta habitual para volver a casa o intentar escribir y realizar tareas con tu mano no dominante obligan a tus neuronas a crear nuevas conexiones.
- Alimentación para el cerebro: la dieta juega un papel clave. El doctor destaca la importancia de una alimentación balanceada que ayude a controlar la microbiota (conjunto de bacterias buenas que viven en tu intestino) y reducir la inflamación sistémica, un estado en el que tu cuerpo permanece en alerta y termina afectando a tus neuronas.
- Actividad física constante: el ejercicio no solo ayuda a tu corazón; mejora la oxigenación de tu cerebro y ayuda a controlar la presión arterial y la diabetes, enemigos principales de la memoria.
- Socialización y juego: mantener una vida social activa y participar en juegos de mesa o dinámicas grupales son excelentes ejercicios para fortalecer la mente y evitar el aislamiento.
Mantener la memoria depende de tu capacidad para pasar de la preocupación a la prevención, dejando de ver el olvido como una situación inevitable. Tu salud cerebral es el reflejo de cómo gestionas tus factores de riesgo y cuánto te atreves a desafiar a tu mente con nuevas experiencias. No esperes a que tu autonomía se vea comprometida; asume un rol activo en tu bienestar.
Si sientes que necesitas herramientas para gestionar problemas con tu salud cognitiva, en los Centros Médicos Colmédica encuentras especialistas en neurología que pueden orientarte, brindándote estrategias personalizadas que se adapten a tus necesidades.
Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo del profesional Andrés Cerón, neurólogo de los Centros Médicos Colmédica.
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PREGUNTAS FRECUENTES
No debes asumir que perderla es una consecuencia normal de la edad. Lo que experimentas es una mayor lentitud para procesar información o poner atención, pero si empiezas a olvidar cómo realizar tareas cotidianas o pierdes capacidades como el lenguaje, estás ante una señal de alerta.
Para mantener la memoria, lo más efectivo es realizar actividades que te desafíen y sean nuevas para ti. Por ejemplo: aprender idiomas, tocar instrumentos musicales, practicar algún arte o incluso cambiar tus rutinas diarias (como usar tu mano no dominante).
Debes preocuparte si notas que tus fallos de memoria afectan tu autonomía. Si empiezas a tener dificultades para manejar dinero, te desorientas en rutas conocidas o descuidas la seguridad en casa (como dejar la estufa encendida), es momento de que consultes a un neurólogo. |









