Viajar suele estar relacionado con descanso, aventura y desconexión. Sin embargo, entre cambios de clima, largas horas de trayecto, alteraciones en la alimentación y exposición a nuevos entornos, el cuerpo también puede resentirse si no se toman ciertas precauciones.
En este escenario, pasar unas vacaciones enfermo o perder días importantes del viaje por malestar físico es más común de lo que parece. Por eso, entender cómo evitar enfermarse durante un viaje puede ayudarte a prevenir molestias y disfrutar mejor la experiencia. Hábitos simples relacionados con la alimentación, el descanso, la hidratación y el autocuidado pueden ser claves en este propósito.
Para entender qué cambios físicos o hábitos suelen afectar más la salud cuando viajas, el doctor Felipe Abdala, médico familiar de los Centros Médicos Colmédica, explica los errores más comunes que cometen las personas al cuidar su salud durante los viajes, así como las recomendaciones clave para evitar enfermarse.
¿Por qué es común enfermarse durante un viaje?
Viajar implica salir de la rutina, y eso también se refleja en el cuerpo. Los cambios de horarios, la alimentación diferente, el estrés del traslado y la exposición a nuevos ambientes pueden hacer que el organismo se vuelva más sensible de lo habitual.
Según el doctor Felipe Abdala, “un viaje representa un cambio en el estilo de vida que implica salir de una zona de comodidad física y emocional. Ese “desajuste” puede generar una respuesta del cuerpo ante lo desconocido, afectando en algunos casos el equilibrio del organismo”.
Esto se debe a que, en ciertas personas, el cambio de rutina puede influir en la respuesta inmune debido al aumento del estrés y del cortisol, lo que facilita la aparición de síntomas físicos como malestar general, fatiga o molestias digestivas.
Cambios que pueden afectar tu salud durante un viaje
Durante un viaje, el cuerpo se adapta a múltiples cambios que pueden influir en su equilibrio habitual. Entre los más comunes están:
- Alteraciones en los hábitos alimentarios: al comer fuera de casa o probar nuevos alimentos, el sistema digestivo puede volverse más sensible.
- Cambios en los ritmos de sueño: los traslados largos o el cambio de zona horaria pueden afectar el descanso y generar fatiga.
- Variaciones en la alimentación: no solo importa qué se come, sino también la cantidad, los horarios y la calidad de las comidas.
- Condiciones del entorno: cambios de temperatura, niveles de actividad física o falta de descanso pueden generar malestar general.
- Mayor contacto con otras personas: aeropuertos, transporte público y lugares turísticos aumentan la exposición a virus y bacterias.
- Estrés o ansiedad por el cambio de rutina: la adaptación a nuevos entornos puede generar tensión que impacta el bienestar físico.
Estos factores, aunque normales dentro de la experiencia de viajar, pueden hacer que el organismo esté más vulnerable si no se toman medidas de cuidado.
Puede interesarte: Recomendaciones para un viaje seguro
Señales de alerta durante un viaje que no debes ignorar
Algunas situaciones pueden parecer normales durante un viaje, pero es importante prestar atención cuando el cuerpo empieza a mostrar señales de desgaste o desequilibrio:
- Cambios en la rutina diaria: especialmente cuando hay aumento de actividad física, como caminatas prolongadas o reducción significativa de las horas de descanso.
- Alteraciones en los horarios de alimentación: períodos muy largos sin comer pueden generar malestar, debilidad o falta de energía.
- Deshidratación: puede aparecer por una menor ingesta de líquidos, cambios en la actividad física o exposición a temperaturas extremas, y es más frecuente en adultos mayores por olvido o menor percepción de sed.
- Malestar gastrointestinal: síntomas como náuseas, diarrea o dolor abdominal pueden aparecer por cambios en la alimentación, el agua o la higiene del entorno.
- Fatiga persistente o mareos: cuando el cansancio no mejora con el descanso o aparecen mareos frecuentes, puede ser señal de que el cuerpo está sobrecargado o deshidratado.
Errores más comunes en el cuidado de la salud durante un viaje
- Durante un viaje es fácil dejar de lado ciertos hábitos de autocuidado. Sin embargo, algunos descuidos pueden aumentar la probabilidad de malestar o enfermedad; entre ellos se encuentran:
- Dormir menos de lo necesario: los cambios de rutina suelen reducir las horas de descanso, afectando la recuperación del cuerpo.
- No mantener una buena hidratación: especialmente en trayectos largos, climas extremos o días de alta actividad.
- Descuidar la alimentación: tanto en calidad como en cantidad al probar comidas nuevas o saltarse horarios habituales.
- Aumentar el consumo de alcohol: lo que puede interferir con el descanso, la hidratación y el bienestar general.
- Suspender medicamentos sin indicación médica: especialmente en personas con enfermedades o tratamientos previos.
Descubre un mundo de cuidado en salud con Colmédica. Explora nuestro portafolio con más de 15 planes de salud en servicios de medicina prepagada y conoce cómo podemos cuidar de ti y tu familia. ¡En Colmédica te queremos bien!
5 recomendaciones clave para evitar enfermarse durante un viaje
Para reducir el riesgo de malestar y cuidar tu salud durante un viaje, el doctor Felipe Abdala recomienda adoptar estos hábitos:
- Duerme de acuerdo con tus hábitos: mantén una rutina de sueño lo más estable posible para que tu cuerpo se adapte mejor a los cambios de horario. Esto te ayuda a evitar el cansancio acumulado y favorece el buen funcionamiento del sistema inmune durante el viaje.
- Evita largos periodos sin comer: durante los viajes suele aumentar la actividad física, por lo que es importante que mantengas una alimentación regular. Esto te permitirá conservar la energía, evitar bajones de azúcar y prevenir malestar o debilidad.
- Lávate las manos con frecuencia: no solo después de ir al baño o antes de comer, sino también tras el contacto con superficies o personas en espacios concurridos. Es una de las formas más efectivas de reducir el riesgo de contagio de virus o bacterias.
- Usa tapabocas en lugares concurridos: especialmente en espacios cerrados o con aglomeraciones, y más aún si hay personas con síntomas respiratorios en el entorno. Es una medida adicional de protección que puede marcar la diferencia.
- Sé moderado con la actividad física y la alimentación al inicio del viaje: empieza de forma progresiva para que tu cuerpo se adapte al ritmo del viaje. Así evitas sobrecargas físicas, fatiga excesiva o malestar digestivo.
Viajar también implica escuchar al cuerpo y darle el tiempo necesario para adaptarse a nuevos ritmos, lugares y experiencias. Pequeños ajustes en los hábitos diarios pueden influir positivamente en cómo te sientes durante el recorrido y en la forma en que disfrutas cada destino. La clave está en mantener el equilibrio entre la aventura y el autocuidado para que el viaje no solo sea memorable, sino también saludable.
Si consideras que durante un viaje presentas malestares frecuentes o necesitas orientación para cuidar mejor tu salud en este tipo de situaciones, en los Centros Médicos Colmédica puedes encontrar profesionales especializados que te orientarán con recomendaciones personalizadas según tus necesidades y estado de salud.
Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo del profesional Felipe Abdala, médico familiar de los Centros Médicos Colmédica.
Puede interesarte: Picaduras de insectos: 5 remedios naturales para aliviarlas
PREGUNTAS FRECUENTES







