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¿Cómo prevenir la obesidad infantil?

La obesidad infantil se ha convertido en un grave problema de salud que actualmente afecta a más de 43 millones de niños en todo el mundo, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Actualmente, en Colombia la prevalencia del exceso de peso en menores de 18 años es de 17,53 %, lo que se traduce en alrededor de 2.7 millones de afectados. 

Una patología caracterizada por aumentar el riesgo de padecer enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión arterial, hiperlipidemias (aumento de colesterol y triglicéridos), lo que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares y osteoarticulares.

Así mismo, se incurre en afectaciones psicoemocionales que conllevan el sufrimiento psicológico de los niños que sufren exceso de peso como baja autoestima y discriminación social, síntomas que suelen acompañar a este problema.

Una enfermedad que como asegura la nutricionista y dietista, Patricia Bayona, de los Centros Médicos Colmédica, es primordial combatir con la combinación de una alimentación saludable, el aumento de la actividad física, una educación nutricional y el cambio de hábitos.

Causas de la obesidad infantil

De acuerdo con la doctora Bayona entre los principales factores que inciden para el exceso de peso en los niños se encuentra: 

  • Hábitos alimentarios inadecuados. Se genera cuando el consumo de carbohidratos simples y complejos (azúcares y harinas) grasas (fritos, grasas de origen animal), sodio, son elevados. Está influido por el sabor de estos productos, su alta disponibilidad en el mercado, el bajo precio, el poco conocimiento que tienen los consumidores acerca de estos alimentos y los contenidos persuasivos presentes para su consumo.
    Una situación que se suma al bajo consumo de proteínas (carnes magras), fibra, vitaminas y minerales (frutas y verduras), necesarios para el adecuado crecimiento y desarrollo de los niños.
  • Inactividad física. Esta se presenta cuando el niño, niña o adolescente no realiza ejercicio y permanece largos tiempos expuesto a la televisión, videojuegos, tabletas o computadora.
  • Antecedentes genéticos. Se ha evidenciado en múltiples estudios que hijos de padres con sobrepeso u obesidad aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad, sin embargo, se disminuye si se implementan estilos de vida saludables.

Hábitos saludables para prevenir la obesidad infantilprevención-obesidad-niños

Es primordial el apoyo y la participación activa de la familia, además de adaptar prácticas saludables como:

  • Introducir el consumo diario de frutas y verduras. Estos alimentos son los mejores aliados para combatir la obesidad. Se deben incluir en el plan alimentario de los niños, pues les ayudará a prevenir enfermedades y a cuidar el sistema digestivo e inmunológico. Se pueden incorporar como reemplazo de los dulces y las grasas, con preparaciones saludables y combinaciones que sean del gusto de ellos.
  • Pasar menos tiempo en frente de una pantalla. La obesidad difícilmente se combate con éxito sin cambiar hábitos sedentarios como ver demasiada televisión o jugar videojuegos durante muchas horas. Lo ideal es limitar a una hora al día el tiempo que ellos pasan frente a una pantalla, de esa forma tendrán más tiempo disponible para aumentar la actividad física.
  • Aumentar la actividad física y el ejercicio. Es recomendable que los niños hagan por lo menos una hora diaria de ejercicio y que incrementen la actividad física. Practicar actividades como subir escaleras en cambio de utilizar el ascensor, caminar a lugares de destino como el colegio o el supermercado, entre otras que fomenten su movimiento. No se trata sólo de que hagan un ejercicio riguroso todos los días, sino que también jueguen en espacios abiertos, que pasen menos tiempo en casa, que salgan a caminar y que tengan un estilo de vida que no sea sedentario.
  • Eliminar el consumo de bebidas azucaradas. Todo empieza con los cereales industriales, galletas o tortas con jugos endulzados que se envían al colegio como parte de su merienda. No se trata solamente de la obesidad, sino de las enfermedades derivadas. Actualmente, se están incrementando las generaciones de jóvenes con una esperanza de vida menor que sus padres por los malos hábitos alimentarios.
  • Dar ejemplo como padres. Una acción vale más que mil palabras. Los niños se fijan en todo y toman nota de nuestros actos, sean adecuados o inadecuados. Una de las enseñanzas más importantes que los papás pueden dejar a sus hijos es precisamente la de los correctos hábitos alimentarios, de ejercicio, actividad física que deben seguir durante toda la vida para lograr una buena salud.
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Tips para combatir la obesidad infantil

Es importante implementar estilos de vida saludables a través de las siguientes recomendaciones: 

  • Compartir en la mesa. Volver la hora de la comida, un acto familiar. Que este sea el momento ideal para compartir novedades y contar historias, así sea solamente una vez al día. No permitir que el niño coma delante del televisor, el computador o el celular, ya que puede causar que coma más rápido y no se percate de la cantidad consumida.
  • Porcionar tamaños adecuados. Los niños no necesitan tanta comida como los adultos, con una porción pequeña y en determinado caso medir si desea más. Cuando se coma fuera de la casa (que no debe ser usual, máximo una o dos veces al mes), recuerda que los tamaños de las porciones de restaurante en varias ocasiones son demasiado grandes.
  • Realizar actividades que le gusten y evita el sedentarismo. Por ejemplo, si al niño le interesa el arte, salir a una caminata en la naturaleza para recoger hojas y rocas que pueda utilizar para hacer un collage. Si le gusta trepar, puede ir al parque infantil o a un muro de escalada. Si prefiere leer, una caminata o ir en bicicleta a la biblioteca más cercana en busca de un libro, es una buena opción.
  • Evitar hablar sobre el peso. Los comentarios negativos sobre su propio peso, incluso con buena intención, pueden herirlo. Hablar negativamente acerca del peso causa una mala imagen corporal. En su lugar, se les debe hablar sobre alimentación saludable o planes para incentivar la actividad física.
  • Elogiar los esfuerzos. Celebra los cambios pequeños y progresivos en la conducta, pero no lo recompenses con comida. Elije otras maneras de felicitar los logros, como ir a la pista de bolos o a un parque de diversiones.
  • Hablar sobre sus sentimientos. Ayudarlos a encontrar otras maneras de lidiar con las emociones, que no sea comer, les ayudará en su propósito.
  • Ser paciente. Ten en cuenta que enfocarte constantemente en los hábitos alimentarios puede ser fácilmente contraproducente y causar que el niño coma en exceso o presentar un trastorno de la alimentación. Debes saber hablarle para que logre sus objetivos.

Los padres tienen un rol fundamental en ayudar a los niños a sentirse amados y a controlar su peso. Aprovecha cada oportunidad para desarrollar su autoestima. No tengas miedo de tratar el tema de la salud y el estado físico. Háblales en forma directa, abierta y sin criticar ni juzgar.

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