Skip to main content

Bipolaridad: más que un estado de ánimo

Carolina Pineda
Psicóloga de los Centros Médicos Colmédica.

La bipolaridad es una alteración del estado de ánimo, donde la persona a lo largo de su vida presenta periodos en los cuales evidencia una disminución en el estado de ánimo. Síntomas que son conocidos como depresiones y en otras circunstancias, estados de ánimo muy altos o con acentuada ira, que se conocen como manía o hipomanía.

Si bien la bipolaridad es difícil de diagnosticar, existen síntomas que pueden alertar sobre su padecimiento. Es así como, aunque no tiene una única causa, se produce por la suma de la predisposición genética, las alteraciones en el funcionamiento del cerebro y los factores estresantes que pueden afectar a una persona.

La doctora Carolina Pineda, psicóloga de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son las alteraciones que el trastorno tiene, cómo se diagnostica y la manera de tratarse.

Bipolaridad y la predisposición genética

De acuerdo con la doctora Pineda, todas las personas heredan información de los padres, y dentro de esa información también viene la predisposición a presentar una u otra enfermedad. Hay familias con más riesgo de enfermedades del corazón o de la presión arterial, de esta manera también hay familias con más riesgo de tener trastorno bipolar. 

Justamente, esa información genética esta guardada en diferentes genes y se conoce que la enfermedad no puede ser explicada por un solo gen. Según los últimos estudios, se ha evidenciado que, se necesitan varios genes afectados para poder desarrollar la enfermedad y la mayoría de los genes que se han reportado en los estudios están relacionados con las zonas del cerebro.

Es importante aclarar que lo que se hereda no es la enfermedad mental como tal, sino el riesgo mayor de sufrirla; cuantos más familiares están afectados, mayor es el riesgo de presentar el trastorno.

Puede interesarte: Autoestima y amor propio en los jóvenes.

Tipos de trastorno bipolar

Los trastornos de bipolaridad están caracterizados por diferentes síntomas de acuerdo al tipo de trastorno que sea, entre los que se encuentran:

  • Trastorno bipolar I: Se diagnóstica cuando una persona presenta un episodio maníaco. Aunque es común que el paciente tenga depresiones también, en este tipo de trastorno bipolar no es necesario la presencia de un episodio depresivo para hacer el diagnóstico.
  • Trastorno bipolar II: Este tipo de trastorno se diagnóstica cuando una persona ha presentado un episodio de depresión que haya durado más de 2 semanas y 1 episodio de hipomanía. Es común que estos pacientes tengan muchos episodios de depresión en el transcurso de la vida.

Síntomas del trastorno bipolar

Se manifiesta de diferentes formas, por ejemplo: episodios depresivos con sensaciones de tristeza, falta de ilusión y de motivación, incapacidad de sentir placer, poca energía o baja autoestima. Así mismo, se evidencian síntomas como pesimismo, pérdida de interés en actividades que antes se disfrutaban, aislamiento social, alteraciones del sueño (bien sea por dormir mucho o por dificultad de hacerlo), y disminución o aumento marcado del apetito.

Ver más
Los riesgos de la automedicación en patologías respiratorias

Entre tanto, en los episodios maníacos, es decir, en los que la persona siente mucha energía y euforia o irritabilidad y que generalmente tienen una duración de siete días se evidencia: mucha energía y ganas de hacer varias actividades. Además, aumento de la actividad física, de la sociabilidad y del deseo sexual, disminución de la necesidad de dormir, poco apetito, problemas de concentración y hablar muy rápido hasta el punto de no entenderle.

Cómo se diagnostica el trastorno bipolar

bipolaridad--trastorno-mental

El diagnóstico del trastorno bipolar se hace a partir de la evaluación clínica del médico general o el especialista. Hasta la fecha no hay ningún examen de sangre o del cerebro que pueda decir si una persona tiene o no la enfermedad. 

En este sentido, en la evaluación es importante tener en cuenta los síntomas actuales, pero también todos los episodios que el paciente haya presentado durante su vida, por esa razón es necesario tener a la mano las historias clínicas o las evaluaciones previas.

Es importante señalar en este punto que no existe una forma de prevenir el trastorno bipolar. Sin embargo, recibir tratamiento tan pronto aparecen los primeros signos puede ayudar a evitar que el trastorno u otras enfermedades de salud mental empeoren.

Tratamientos para el trastorno bipolar

Existen diferentes modalidades en el tratamiento para el paciente con trastorno bipolar. Lo ideal es que la intervención que se realice, se aborde desde diferentes disciplinas del área de la salud mental, de acuerdo con las necesidades de cada persona y con los recursos con los que cuenta la comunidad donde habita el paciente y la institución que lo atiende. 

El tratamiento farmacológico (la medicación) es indispensable para el control de los síntomas y la prevención de recaídas, y otras terapias como psicología, terapia ocupacional, medicina general y terapia de familia pueden ser muy necesarias dependiendo de la situación de cada paciente.

Recuerda que la presencia de trastornos o problemas mentales como la bipolaridad merecen toda la atención, pero sobre todo tener la asesoría de un profesional. Proceso interdisciplinario que debe ser atendido por un equipo de médicos en psicología, psiquiatría, terapia ocupacional y terapia física, con el fin de ayudar a mejorar la calidad de los pacientes.

Puede interesarte: Cerrar ciclos para lograr alivio emocional.

Comparte
Ir al home