Lograr la concentración en el trabajo y tener días más eficientes se ha convertido en un auténtico desafío. A diario son múltiples las tareas que hay por resolver y el tiempo parece no alcanzar. Llamadas, reuniones, una bandeja de correos interminable y la tentación por chequear el celular, terminan siendo factores que juegan en contra para la eficiencia que se procura tener en las actividades que se realizan.
Es justamente uno de los propósitos que se pretenden cuando se buscan métodos que permitan adoptar hábitos para organizar tareas y lograr días más eficientes. Replantear la rutina es un primer paso para lograr este objetivo, pues, la clave está en administrar y trabajar adecuadamente las horas del día.
Es claro que la productividad es la relación entre los resultados y el tiempo utilizado para obtenerlos. Por ello, es el eje primordial para alcanzar los objetivos personales y profesionales. A continuación, encontrarás recomendaciones y una técnica que como el “Pomodoro”, te ayudarán a gestionar la eficacia de tus actividades diarias.
Recomendaciones para lograr días más eficientes
Ser eficiente no es sinónimo de hacer muchas actividades a la vez, ni de trabajar más de la cuenta, es saber administrar el tiempo para gestionar de manera eficaz las tareas diarias. Entre las recomendaciones que puedes seguir para conseguirlo están:
-
Prioriza las actividades:
Inicia cada día realizando una lista de las actividades pendientes, prioriza las más importantes y que agregan valor a tu trabajo, luego distribuye aquellas que puedes realizar con más calma. De este modo, podrás asignar tiempos específicos de manera más organizada.
-
Realiza una actividad a la vez:
Hacer varias tareas al mismo tiempo puede restar calidad a lo que se hace, además de generar una desorganización en lo que es prioritario o no de realizar.
-
Crea hábitos:
Establecer rutinas a diario permite crear hábitos que terminan por ayudar a mejorar los tiempos y ser más eficientes en las actividades que se realizan. Descansar, comer o dormir en los mismos horarios todos los días, son prácticas que ayudan en este propósito.
-
Establece tiempos:
Controlar el tiempo que empleas en las diferentes actividades que realizas a diario, te permitirá identificar aquellas tareas que quizás no son la prioridad en el momento. Optimizarás tu tiempo y harás que tus procesos sean mucho más eficientes.
-
Realiza pausas activas:
Estar períodos extensos frente al computador resulta desgastante tanto para tu cuerpo como para tu mente, disminuyendo tu capacidad de rendimiento. Por ello, es importante que te tomes espacios para realizar pausas de descanso que te permitan retomar la energía para continuar con tus labores.
-
Mantén ordenado tus espacios:
Tener un espacio funcional, limpio y en orden, ayuda a que tu rendimiento sea más óptimo. La comodidad del área de trabajo favorece tu concentración de mejor manera.
-
Evita posponer tus tareas:
En la medida de lo posible no pospongas ninguna actividad. La procrastinación hará que las tareas se vayan acumulando y que tengas una sensación de estrés.
Te invitamos a leer: Autocuidado: tiempo para tu bienestar
Técnica Pomodoro: El secreto para jornadas más eficientes
La técnica “Podomoro” (tomate en italiano) es una metodología de trabajo que contribuye a lograr los objetivos y a construir jornadas de trabajo más eficientes Se trata de una técnica inventada por Frances Cirillo en la década del ochenta, con el fin de optimizar el tiempo y la eficiencia, mediante el bloqueo de 25 minutos de concentración continua, seguida de pequeños descansos. Un dato curioso es que el nombre se deriva del temporizador de cocina con forma de tomate que Cirillo utilizó mientras perfeccionaba la técnica.
El método ha tenido una gran acogida gracias a su capacidad para cambiar la forma de trabajar. Es evidente que actualmente cada vez más hay una exposición mayor a distracciones internas y externas, por lo que cada vez también es más difícil concentrarse en una sola tarea.
Es justamente bajo este escenario que esta técnica resulta asertiva para mejorar la productividad y la eficiencia sumado a la mejora en aspectos como
- Mayor autodisciplina. El método ayuda a aumentar la capacidad de concentración y controlar los impulsos, condiciones que son determinantes a la hora de trabajar de forma productiva.
- Mejores resultados. Al lograr establecer tiempos determinados para concentrarse, se aumentan de forma notable los resultados, logrando que tus horas sean realmente eficientes.
- Rendimiento más prolongado. Al intercalar de manera inteligente la concentración y el descanso, la capacidad de rendimiento se mantiene en un nivel alto, pues el organismo tiene espacios de recuperación para trabajar de forma productiva durante varias horas consecutivas.
- Aumenta el tiempo libre. Al aumentar la productividad por los tiempos de concentración establecidos, se consigue culminar las tareas de manera más ágil, y en consecuencia, disponer de más tiempo libre.
En general, es evidente que no existe la receta única y perfecta para construir días de trabajo que sean completamente eficientes, pero puedes iniciar poco a poco con estas recomendaciones que puedes poner en práctica en las diversas actividades que hacen parte de cotidianidad. ¡Manos a la obra!
¿Qué técnica usarás hoy para tener un día más eficiente? Complementa la información con nuestra entrada: Pausas activas en el trabajo : beneficios y ejercicios para tu bienestar










