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Autocuidado: tiempo para tu bienestar

La dinámica con la que se vive en la actualidad bajo la prisa, la dificultad de parar, el trabajo, las obligaciones, entre otros factores, dejan poco tiempo para conectar con uno mismo. Precisamente, el autocuidado, una práctica estimulada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se configura como esa actitud activa y responsable con respecto a la calidad de vida.

De esta manera, crear espacios para dedicarse, practicar un pasatiempo o un deporte, leer un libro, compartir con amigos o ir a un spa a relajarse, resultan siendo actividades necesarias para lograr estados de armonía y bienestar. Detenerse, reconocer las necesidades propias y actuar en beneficio propio a través del autocuidado, sin importar tu etapa de vida, te permite ser más feliz y disfrutar a plenitud cada momento.

La doctora Mary Luz Gómez, psicóloga clínica de los Centros Médicos Colmédica, comparte la importancia que tiene el autocuidado, sus beneficios y las actividades que ayudan a estimular esta práctica para tu vida.

Qué es el autocuidado

De acuerdo con la doctora Gómez, el autocuidado comprende varios aspectos que conllevan a tomar acciones para responder a las necesidades que protegen la salud mental, física y emocional.

“Son hábitos y tareas que tenemos en nuestra rutina diaria, que ayudan a garantizar una mejor calidad de vida a medida que vamos envejeciendo. Comer saludable, hacer ejercicio, hidratarse adecuadamente, tener buenas relaciones interpersonales o rodearnos de personas que nos ayuden a crecer como seres emocionales y espirituales, son base fundamental del autocuidado”, destaca la doctora Gómez.

De esta manera, dentro del autocuidado es importante identificar y tomar mejores decisiones sobre las necesidades (físicas, emocionales y mentales), pero ello se hace con la premisa de actuar bajo la responsabilidad del bienestar y de las acciones que personalmente se realicen para lograrlo, pues el autocuidado es diferente para cada persona.

Tipos de autocuidado

Existen varios tipos de autocuidado entre los que se encuentran:

– Emocional: se basa en cuidar las emociones, reconocerlas y no eludirlas para sentirse bien. Es común el rechazo a sentimientos como la tristeza, la angustia o el desconsuelo, sin embargo, es saludable sentir, asimilar y asumir para continuar adelante.

– Físico: está relacionado con las actividades que se realizan para el cuidado del bienestar corporal. La realización de rutinas de ejercicios contribuye a mantener un peso adecuado, liberar el estrés e incentivar la autoestima.

– Intelectual: comprenden las acciones que se implementan para mantener activa la mente, desarrollar el pensamiento crítico y estimular la creatividad. La realización de estas actividades de manera continua, permite adquirir nuevas habilidades.

– Espiritual: sin importar la creencia religiosa que se tenga el autocuidado espiritual permite conectar con los valores, además de aportar un equilibrio emocional y de sosiego.

– Social: conectarse y estar en interacción con otras personas, es parte de la naturaleza humana, por ello, mantener relaciones constructivas con otros, aporta grandes beneficios al bienestar.

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Beneficios del autocuidado

Bienestar
Mantener hábitos de autocuidado le dará grandes aportes a tu bienestar físico y mental, a través de una mejor calidad de vida con beneficios como:

– Conocerte mejor: practicar el autocuidado implica identificar y descubrir lo que realmente te interesa. Bien sea para practicar un pasatiempo, desarrollar una habilidad o estimular la creatividad, pero requiere de un proceso para conocerte mejor y saber que necesitas ante una determinada situación.

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– Mejora tu productividad: el autocuidado te permite priorizar las actividades más importantes, optimizando el tiempo y logrando que distribuyas tus tareas de mejor manera. De este modo, logras que tu concentración y productividad sean mayores en cada labor que realizas.

– Incentiva tu autoestima: al tener un autocuidado a nivel físico y emocional, logras estimular de manera positiva el subconsciente, lo que permite que tu autoestima y confianza mejoren tu calidad de vida.

– Mejora tus relaciones con los demás: al estar bien consigo mismo se logran mejorar las relaciones con los demás y se obtiene una mayor empatía en las relaciones interpersonales en distintas áreas.

Actividades recomendadas para el autocuidado

Es común que el tiempo termine siendo una de las principales excusas para no tener prácticas de autocuidado. Sin embargo, existen diversas actividades que de acuerdo a cada tipo de autocuidado puedes realizar con una adecuada planificación y que son de gran beneficio para tu salud, entre ellas se encuentran:

Autocuidado emocional

Entre las actividades que puedes realizar para fomentar el autocuidado emocional están:

– Generar espacios para reflexionar e identificar conductas que no están funcionando.
– Buscar el tiempo para compartir con un familiar o un amigo las sensaciones o sentimientos que te puedan estar afectando.
– Reconocer las emociones sin juzgarlas ni reprimirlas.
– Permitirse llorar.
– Conectar contigo por medio de la meditación, escribiendo o pintando.
– Ser autocompasivo/a contigo.

Autocuidado físico

Algunas de las prácticas que puedes realizar para incentivar el autocuidado físico son:

– Crear una rutina de ejercicios que estimula la actividad física.
– Iniciar con un plan de alimentación sana y equilibrada.
– Dormir la cantidad de horas adecuadas.
– Evitar el consumo de cigarrillos o el exceso de bebidas alcohólicas.
– Hidratarte de manera adecuada.

Autocuidado intelectual

Para el caso del autocuidado intelectual algunas recomendaciones son:

– Leer un libro que sea de tu interés.
– Estimular la mente con juegos como armar un rompecabezas o realizar un crucigrama.
– Crear actividades que incentiven la creatividad como: escribir, dibujar o tocar un instrumento musical.
– Aprender a hacer algo nuevo, como instruirte en un nuevo idioma o emprender nuevos pasatiempos.
– Adquirir nuevos conocimientos a través de podcast educativos, conferencias o documentales investigativos.

Autocuidado espiritual

Por su parte entre las actividades de autocuidado espiritual se encuentran:

– Adoptar prácticas de meditación o concentración plena.
– Compartir espacios de ayuda social.
– Interactuar con la naturaleza.
– Generar espacios para agradecer por las oportunidades.

Autocuidado social

Las prácticas que puedes realizar para el autocuidado social son:

– Compartir con un amigo que no veas hace un buen tiempo.
– Interactuar en un grupo de personas que comparten tus intereses.
– Terminar relaciones con aquellos que no te hacen bien, ni aportan a tu vida.
– Llamar a un amigo.

En definitiva, el autocuidado es responsabilizarte de ti, hacerte cargo de tu salud, de tus emociones, de tus ideas y de tus proyectos. Recuerda que todas las decisiones que tomes podrás afrontarlas de una mejor manera, ya sea disfrutando de una nueva actividad, siendo más consciente de lo que te hace feliz, pero sobre todo sumándole a tu vida momentos de bienestar.

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