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Colon irritable: ¿Qué tan común es su diagnóstico?

El síndrome de colon irritable es una de las afecciones gastrointestinales más comunes que se presenta en todas las latitudes del mundo, pues tiene incidencia en personas de todas las razas, sin observar mayores diferencias clínicas y estadísticas entre los diversos grupos poblacionales. 

Se considera que esta patología tiene un curso benigno ya que se puede controlar con diferentes estrategias terapéuticas. Sin embargo, pese a que no desencadena cáncer en el sistema digestivo y no genera complicaciones fatales, es importante que cuando se presenten signos de alarma se consulte con un profesional de la salud para determinar su diagnóstico y tratamiento. 

El doctor John Torres, médico general de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son las características de esta patología, sus factores de riesgo, síntomas y diagnóstico. 

Qué es el síndrome de colon irritable

El síndrome del colon irritable también conocido como síndrome de intestino irritable es una afección crónica del sistema digestivo que afecta el colon (intestino grueso). Se caracteriza por la presencia de síntomas como dolor abdominal recurrente, distensión, alteración en la frecuencia de las deposiciones y cambios en la consistencia de las heces.

La patología puede ocurrir en todos los grupos de edad incluyendo niños y personas de la tercera edad, pero afecta principalmente a adultos de entre 30 y 50 años y tiene mayor prevalencia en mujeres. La enfermedad afecta la calidad de vida del paciente, pues la sintomatología a menudo es recurrente y puede persistir durante toda la vida.

Factores de riesgo del síndrome de colon irritable

Algunos factores de riesgo que se relacionan con el desarrollo del síndrome de colon irritable son: 

– Edad: puede afectar a personas de todas las edades, pero es más común en adultos jóvenes y de mediana edad.

– Factores genéticos: existe la probabilidad que los descendientes de los pacientes con síntomas crónicos y severos de colon irritable puedan llegar a desarrollar la enfermedad. Sin embargo, se ha podido establecer que los factores genéticos no explican totalmente el origen de esta patología.

– Sexo: las mujeres tienen un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad en comparación con los hombres.

– Estrés y ansiedad: estos agentes pueden desencadenar o empeorar los síntomas en algunas personas.

– Cambios hormonales: en ciertos casos las mujeres experimentan cambios en los síntomas que están relacionados con sus ciclos menstruales.

– Trastornos gastrointestinales previos: personas que han tenido infecciones intestinales, gastroenteritis u otros trastornos gastrointestinales pueden tener un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. 

Síntomas del síndrome de colon irritable

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La sintomatología a menudo es recurrente y puede persistir durante toda la vida; es así como los síntomas pueden variar de una persona a otra y pueden incluir:

– Dolor abdominal: es el principal síntoma de esta enfermedad. Es intermitente, cede de manera espontánea, se torna repetitivo y puede incrementarse con la ingesta de alimentos. Se puede presentar en cualquier parte del abdomen, pero es más frecuente que se localice en la parte inferior. 

– Alteración de la frecuencia evacuatoria, estreñimiento y diarrea: los pacientes presentan cambios en la frecuencia de las deposiciones y en la consistencia de las heces. Una parte de los afectados presentan deposiciones infrecuentes con eliminación de heces duras y cursan con sensación de evacuación incompleta. Otra parte de los afectados presentan deposiciones más frecuentes de lo habitual con expulsión de heces líquidas y a menudo cursan con urgencia evacuatoria.

– Bloating: es un término del inglés que hace referencia a la distensión abdominal. El exceso de gas en la luz intestinal genera sensación de balonamiento o distensión que a su vez produce flatulencias, eructos e inclusive síntomas de reflujo gastroesofágico. 

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– Síntomas extraintestinales: otras molestias que pueden presentar los pacientes pero que no se originan en el intestino son: náuseas y dispepsia (que se define como dolor o malestar en la parte alta del abdomen), pirosis (ardor retroesternal), regurgitación (agrieras). Así mismo, es común que se presente la saciedad precoz y sensación de plenitud gástrica. 

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Diagnóstico del síndrome de colon irritable

De acuerdo con el doctor Torres, no hay un examen de laboratorio, ni imágenes diagnósticas que confirmen la enfermedad. Por tanto, el diagnóstico se basa en la sintomatología referida por los pacientes durante la consulta médica donde se realizan algunas preguntas que orientan el análisis.

De esta manera, durante la consulta, el examen físico está encaminado en detectar enfermedades graves que se deben identificar con el fin de descartar otras condiciones de salud que simulan un síndrome de colon irritable pero que en realidad son manifestaciones de otras enfermedades que revisten mayor gravedad.

Tratamiento del síndrome de colon irritable 

Existen varias estrategias de tratamiento que están encaminadas al control de los síntomas y que por lo general deben utilizar varias medidas terapéuticas de forma simultánea para lograr el control efectivo de las exacerbaciones de la enfermedad; entre ellas se encuentran:

– Medicamentos antiespasmódicos:  generalmente se usan como tratamiento inicial de la enfermedad y están encaminados a controlar el dolor abdominal que es el síntoma predominante del síndrome de colon irritable.  

– Antibióticos: se utilizan en personas que persisten con diarrea y que no responden al tratamiento con antiespasmódicos, antidiarreicos y antidepresivos.  Es posible que con el paso del tiempo se deba repetir el tratamiento con este tipo de medicamentos.

– Laxantes estimulantes: se utilizan en pacientes cuya principal manifestación es el estreñimiento, de esta forma se facilita el hábito intestinal y se logra mejoría en la consistencia de las heces.

– Fibras naturales: con su consumo regular se mejora el estreñimiento y se disminuye el dolor abdominal. Cuando se ingieren en altas cantidades pueden favorecer las flatulencias. 

– Sustancias herbales: disminuye la sensación de distensión abdominal y actúa como relajante del músculo liso del sistema digestivo ayudando a controlar el dolor característico del síndrome de intestino irritable. 

Alimentación para mejorar el colon irritable 

Los pacientes con una condición de colon irritable deben adoptar una dieta que incluya alimentos naturales que sea beneficiosa para ayudar a reducir la inflamación y mejorar los síntomas. Algunas opciones que pueden ser útiles son:

– Frutas: las recomendadas son manzanas, peras, y melocotones, las cuales son ricas en fibra soluble, y ayudan a aliviar el estreñimiento y mejorar la regularidad intestinal. 

– Vegetales y hortalizas: como la acelga, zanahoria, espinaca y espárragos. Son fuentes ricas en fibra y nutrientes, que pueden contribuir a una digestión saludable y aliviar los síntomas del colon irritable. 

– Proteínas magras: como pollo, carne, huevo y quesos descremados, son opciones que pueden proporcionar nutrientes importantes para personas con el colon irritable. 

Además de mantener una dieta equilibrada, es importante reducir el consumo de alimentos procesados y evitar el exceso de alimentos ricos en grasas, azúcares y aditivos.

En general, es importante que cuando se presenten síntomas persistentes relacionados con el síndrome de colon irritable se busque la asesoría de un profesional de la salud para establecer un plan alimenticio adaptado a las necesidades individuales El diagnóstico temprano y el manejo oportuno pueden ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas con síndrome de colon irritable. 

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