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Cinco consejos para tener un colon saludable

El colon también conocido como intestino grueso, es parte del sistema digestivo y es el encargado de absorber los nutrientes de manera eficaz y eliminar las toxinas para mantener limpios los intestinos. Por ello, es importante su cuidado, pues existen diferentes patologías que pueden alterar su debido funcionamiento y afectar otros órganos del cuerpo.

El doctor Alberto Reyes Rincón, gastroenterólogo de los Centros Médicos Colmédica, comparte la importancia de mantener un colon saludable, además de las recomendaciones para lograr este propósito.

¿Qué es el colon?

De acuerdo con el doctor Reyes, el colon es la parte más larga del intestino grueso (formado por colon, recto y ano), el cual tiene forma de tubo y conecta el intestino delgado por un extremo y el ano por el otro. Es así como este órgano extrae el agua y algunos nutrientes y electrolitos de los alimentos parcialmente digeridos, además de producir y almacenar las heces.

El colon se encuentra dividido en tres partes:

  1. Ascendente: es la parte del intestino que asciende por el interior del abdomen.
  2. Descendente: se trata de la parte que desciende por el lateral derecho y se termina uniendo con el recto.
  3. Transverso: está en el frontal del abdomen y empieza cuando el intestino hace una curva, formando una figura transversa.

Son varias las afecciones que pueden alterar el correcto funcionamiento del colon, entre ellos: cáncer colorrectal; pólipos, crecimientos anormales de tejido que pueden ser cancerígenos; colitis ulcerativa, úlceras y diverticulitis. Enfermedades que son tratadas de acuerdo al tipo de patología y su gravedad.

¿Qué es tener un colon saludable?

Tener un colon saludable es mantener este órgano para que cumpla con sus funciones de absorción de agua, nutrientes y de transporte de materia fecal hasta el ano. En la práctica, esto significa un intestino con un hábito intestinal normal, con una microbiota del colon (bacterias propias del colon) en equilibrio y sin ninguna enfermedad.

Cuando el colon está saludable, no se acumulan toxinas en el cuerpo y se absorben los nutrientes y el agua que el cuerpo necesita.

Los síntomas que conllevan las enfermedades de colon, aunque no son necesariamente cancerígenas, muchas veces generan una mala calidad de vida con afecciones como: gases, diarrea, estreñimiento, retorcijones, sangrado, entre otros.

A ello responde la importancia de prevenir cualquier enfermedad, a través de la adopción de hábitos alimenticios que permitan regular y mantener en debido funcionamiento del colon y del aparato digestivo.

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Consejos para tener un colon saludable

  1. colon-saludable   Aumentar el consumo de fibra

La fibra es un componente vegetal que ayuda en gran medida al proceso digestivo de los alimentos, es así como su ingesta de manera regular promueve la actividad del intestino para una óptima eliminación de los desechos. Se puede encontrar en frutas como: mandarina, papaya, piña, mango, guanábana, granadilla, pitaya, melón, sandía, zapote y naranja.

Así mismo, la fibra permite conservar los intestinos limpios, al mantener los residuos de los alimentos en constante movimiento, disminuyendo el riesgo de padecer estreñimiento crónico o sufrir una enfermedad diverticular (afección caracterizada por la aparición de pequeños sacos inflamados en el tracto digestivo). La fibra se puede encontrar también en granos como: arroz, trigo y cereales integrales.

  1.   Realizar actividad física

Hacer ejercicios cardiovasculares mantendrá tu colon saludable. La actividad física permite aumentar el flujo sanguíneo y la circulación, brindándole una mayor oxigenación al colon y al sistema gastrointestinal en general. El ejercicio es una práctica que ayuda a prevenir el cáncer de colon y otras enfermedades asociadas a este órgano.

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Se recomienda que la actividad que se realice se hagan por lo menos 3 veces a la semana, durante 45 minutos. La rutina no tiene que ser de alto impacto y se pueden hacer prácticas como yoga, pilates, caminatas o montar en bicicleta.

  1.   Hidratarse constantemente

El consumo de agua en general es de gran beneficio para la salud. Para el caso del sistema digestivo, el agua ayuda a descomponer los alimentos para que el cuerpo pueda absorber los nutrientes, además de ablandar las heces, lo que evita casos de estreñimiento.

El agua no solamente te mantendrá activo, sino que además permitirá el funcionamiento adecuado de otros órganos del cuerpo. Divide su consumo durante todo el día, ya que lo recomendable es tomar entre 6 y 8 vasos diarios.

  1.   Mantener una dieta equilibrada

Una buena alimentación con los nutrientes adecuados permite mantener una buena salud del colon y del organismo en general. Por ello, llevar una dieta sana es minimizar o en lo posible evitar el consumo de ultraprocesados, grasas saturadas, productos condimentados, alimentos azucarados o fritos, bebidas alcohólicas u otros productos industriales.

Por el contrario, se debe incluir el consumo de carne de res, pollo, pescado o cerdo, preferiblemente cocidas o asadas (mejor carne blanca porque se digiere más fácil), además de la ingesta de verduras con poca producción de gas en el tracto digestivo como acelga, zanahoria, tomate, espárragos o ahuyama.

  1.   Mantener un control médico

Realizar chequeos médicos regularmente permitirá mantener controlada cualquier incidencia o afectación que pueda estar ocurriendo en tu colon, además de ayudar a prevenir y detectar de manera oportuna un posible caso de cáncer de colon. Los profesionales de la salud encargados de hacer este acompañamiento son los especialistas en gastroenterología.

En este sentido, es importante que cuando haya evidencia de signos de alarma como sangrado en la materia fecal, dolores estomacales repentinos y cambios en los hábitos intestinales, se consulte de manera inmediata al médico especialista, con el fin de identificar las causas de estos síntomas y determinar el tratamiento a seguir.

Así mismo, otras recomendaciones incluyen:

– Disminuir el consumo de lácteos si no son bien tolerados.

– Reducir la ingesta de verduras productoras de gas como habichuela, espinaca, pimentón, brócoli, cebolla y ajo.

– Realizar el aseo de la región perianal después de la deposición con abundante agua y sin jabón.

– Evitar el consumo de licor y cigarrillos.

– Cuando haya signos de alarma como sangrado en la materia fecal, o cambios en el hábito intestinal se debe consultar inmediatamente al médico.

Adicionalmente, se recomienda una valoración por parte de un especialista en gastroenterología y nutrición, ya que los hábitos alimentarios no son estándar para todos los pacientes y es mejor tener evaluación individual.

En definitiva, lo ideal es seguir estas recomendaciones desde una edad temprana para desarrollar hábitos que sean beneficiosos a largo plazo. Recuerda que mantener un colon saludable y un aparato intestinal sano es darle bienestar a tu calidad de vida y ello se logra adoptando hábitos de vida saludables y siguiendo las recomendaciones de tu médico.

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