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Hábitos saludables en cada etapa de la vida

Erika López
Médica general de los Centros Médicos Colmédica.

Llevar una vida en equilibrio puede volverse todo un reto. Un desafío que responde a la necesidad que se tiene por establecer hábitos saludables que permitan mantenerte activo para realizar todas las actividades de la mejor manera. En este sentido, se debe entender que adoptar un estilo de vida en el que se priorice la salud, vincula un conjunto de comportamientos que buscan mantener el cuerpo y la mente sana.  

Es así como los hábitos saludables se convierten en aquellas conductas que se asumen como propias en la cotidianidad, incidiendo de manera positiva en el bienestar físico, mental y social. Un patrón que también debe responder a cada etapa de la vida, pues es innegable que cada una es distinta, debido a que las actividades, la salud y la energía varían con el tiempo.

Según la Organización Mundial de la Salud, “la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Un concepto que trata sobre la importancia que tiene el hecho de establecer un equilibrio mediante la adopción de hábitos de vida saludable, que, llevadas a cabo de manera constante, benefician a la salud y favorecen la calidad de vida.

La doctora Erika López, médica general de los Centros Médicos Colmédica, comparte esos hábitos saludables que confieren a cada etapa de la vida un bienestar para mantener la mejor calidad posible con el paso de los años.

Beneficios de adoptar hábitos saludables

Cada vez existe una mayor concientización acerca de los múltiples beneficios que un estilo de vida saludable aporta a la salud en general. Personas de todas las edades han empezado a tener una responsabilidad con su cuidado, pues comprenden que adoptar hábitos sanos, aporta valiosos beneficios, entre los que se encuentran:

  • Brinda mayor energía. Mantenerte activo a través de una actividad física, aportará energía a las actividades cotidianas que realices, pues le permite al cuerpo recibir el combustible necesario para recargarse. 
  • Mejora el bienestar emocional.  Adoptar hábitos de vida saludable no solo le aportan a tu salud física, pues, además, implica fomentar un equilibrio entre el cuidado del cuerpo y la mente.
  • Evita enfermedades. A través de una alimentación equilibrada y una vida más activa, estás menos propenso a desarrollar enfermedades que con el paso del tiempo puedan derivar en complicaciones para tu salud.
  • Mantiene un peso adecuado. La práctica de una actividad física en tus hábitos diarios, le permite a tu organismo mantener un peso ideal, previniendo enfermedades asociadas al sobrepeso. Además, mejora tu salud cardiovascular, fortalece el sistema inmunológico y aumenta los niveles de energía. 
  • Mejora la autoestima. Mantenerte activo es una de las formas más eficaces de fomentar la producción de endorfinas, sustancias químicas conocidas como las “hormonas de la felicidad”. Así mismo, mejoran la confianza y la autoestima.
  • Fortalece el sistema inmune. Llevar una dieta balanceada refuerza tus defensas, lo que previene el hecho de contraer enfermedades que afecten a tu salud.

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Hábitos saludables imprescindibles

Existen una serie de hábitos que independiente de la edad en la que se esté, resultan ineludibles de realizar, pues le aportan al organismo un bienestar cuando se practican de manera frecuente. Entre ellos la doctora López destaca:

  • Hacer ejercicio. Adoptar una rutina de ejercicios, no sólo es bueno para controlar el peso, sino que también mejora la capacidad cardíaca y pulmonar. Además de prevenir e incluso tratar enfermedades crónicas como: hipertensión, cáncer y depresión.
  • Descansar de manera adecuada. El sueño resulta siendo un indicador de salud. Tener un descanso reparador no solo activa la energía para realizar las tareas cotidianas, sino que, previene enfermedades cardiovasculares, respiratorias y metabólicas.
  • Evitar el estrés. Es cierto que las actividades diarias pueden resultar de alta tensión para el organismo. Sin embargo, mantenerse en ese estado, incide en afectaciones como lo son enfermedades crónicas. Para mitigar dicha situación puedes practicar yoga o meditación.
  • Visitar al médico de manera regular. En muchas ocasiones se olvida que prevenir a tiempo puede salvar vidas. A ello, responde la valiosa necesidad de realizar chequeos médicos para verificar el estado de salud y modificar los factores que estén afectando la salud.
  • Hidratar constantemente. El agua le aporta al organismo grandes beneficios como tener una buena digestión, mantener la temperatura normal del cuerpo o eliminar sustancias nocivas. Lo recomendable es consumir de seis a ocho vasos al día. 
  • Evitar el cigarrillo y el alcohol. Tener estos hábitos incide directamente en la propagación de otras afecciones como gastritis, esofagitis, cáncer o enfermedades hepáticas. Por tanto, mantener al límite el consumo de tabaco y alcohol será de gran beneficio para tu salud.
  • Desconectarse regularmente. Aunque la tecnología se considera una herramienta vital para realizar varias de las actividades diarias, la adhesión o dependencia a estos dispositivos está asociada a trastornos del sueño y concentración. 
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Hábitos saludables por edades

Como se ha enunciado existen unos modelos de hábitos saludables que deben permanecer a lo largo de la vida, independiente de la edad, sin embargo, hay factores que se deben tener en cuenta para cada etapa y que te compartimos a continuación.

Durante la infancia 

  • Durante la niñez, el ejercicio ayuda a controlar el peso corporal, contribuye a la salud de los huesos, estimula la confianza y establece patrones de sueño adecuados, además, evita el sedentarismo tan común en esa edad.
  • Es natural que en esta etapa existe una gran interacción con los dispositivos de tecnología, por tanto, conviene pactar con ellos un tiempo máximo de uso y buscar otro tipo de actividades para disfrutar del tiempo libre.
  • El gusto por los alimentos en esta edad es cambiante. Por eso, aunque él tiene sus platos favoritos, es importante animarlo sin obligarlo a probar cosas nuevas. Una alimentación variada garantiza que obtenga los nutrientes que necesita.
  • Generar espacios para hablar de sus emociones. Tener el hábito de escucharlos permitirá anticiparse a preocupaciones o emociones desagradables que estén sintiendo.

Durante la adolescencia

  • Mantenerse alejado del alcohol y el tabaco. Empieza esa etapa de la vida en la que factores como el alcoholismo y el tabaquismo están inmersos sobre todo en los adolescentes. Conversar sobre los riesgos e implicaciones que tienen estos hábitos es una buena práctica para prevenir problemas al respecto.
  • La práctica de ejercicio físico es clave para tener huesos y músculos más fuertes y sanos en el futuro, además desarrolla una mente sana.
  • Mantener una buena postura. En la adolescencia se producen varios cambios fisiológicos. Por tanto, adquirir el hábito saludable de mantener siempre una correcta postura del cuerpo será beneficioso para el futuro.

Entre los 20 y 40 años

  • Encuentra un trabajo que te guste. Las personas que son menos felices en sus actividades diarias son más propensas a la depresión, el estrés y a tener problemas de sueño. 
  • En esta etapa la vida profesional y familiar se convierten en una prioridad. Sin embargo, se debe mantener el hábito de practicar una actividad física y una buena salud cardiovascular para ralentizar el lógico declive físico.

Entre los 40 y 60 años

  • Hacer controles médicos más constantes. El realizar chequeos de manera más seguida permitirá conocer los niveles de colesterol, triglicéridos, presión arterial, peso corporal y niveles de azúcar en sangre, previniendo el surgimiento de enfermedades graves.
  • La ingesta de fibra en esta edad es de gran beneficio. A medida que los años pasan el metabolismo se ralentiza, por ello consumir una menor cantidad de calorías puede mejorar la salud y consumir fibra ayuda a tener un buen tránsito intestinal y mantener niveles de colesterol más saludables.
  • Practicar ejercicio. A partir de los 40 se tiende a perder porcentajes de la masa muscular, lo que puede regularse con la práctica de algún deporte acorde con tu condición física.
  • Prevenir problemas de visión. En esta etapa es común empezar a tener pérdida de la visión, por lo que es importante realizar visitas al especialista a fin de conservar y prevenir afectaciones que deriven en problemas más graves.

Tercera edad

  • Mantener una vida social activa. Reunirse con los amigos para conversar, pintar, bailar o realizar diferentes actividades favorecen al bienestar y a la calidad de vida en la tercera edad. 
  • Tener un acompañamiento afectivo. Mejora el estado emocional ayudando a tener un proceso de envejecimiento más saludable. Brindar una compañía afectiva genera gran satisfacción, contribuyendo positivamente en el proceso de envejecimiento.
  • Entrenar la mente. Además de mantenerse activo físicamente, es importante incentivar la mente para prevenir la pérdida de memoria, descubrir nuevas facetas y sentirse productivo.

La base para una buena salud es la misma para cualquier edad. Alimentarse sanamente, mantenerse activo, visitar al médico, realizarse chequeos regulares y cuidar la salud mental, resultan siendo prácticas beneficiosas para el organismo. Recuerda que establecer hábitos de vida saludable de manera constante benefician la salud y favorecen la calidad de vida.

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