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Infección vaginal: conoce las causas principales

La vagina es un órgano del aparato genital femenino que tiene un ecosistema naturalmente equilibrado en el que conviven hongos, bacterias y otros microorganismos. La armonía de estos, permite mantener una adecuada salud vaginal. Sin embargo, pueden aparecer ciertos desequilibrios que llegan a provocar una infección vaginal. 

De esta manera, la vagina contiene una combinación de bacterias «buenas» y «malas» que conforman la flora vaginal. En el caso de las bacterias beneficiosas, estas ayudan a proteger contra las infecciones y mantienen un estado de equilibrio, previniendo el crecimiento excesivo de microorganismos dañinos. A ello, responde la importancia de conocer cuáles son las infecciones que pueden alterar el normal comportamiento de este órgano. 

El doctor Hernando Severiche, ginecólogo obstetra de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son las causas, factores de riesgo, síntomas, y recomendaciones para prevenir las afecciones provenientes de las bacterias causantes de estas infecciones.

Qué es una infección vaginal

Las infecciones vaginales son alteraciones que inciden en el equilibrio normal de la flora vaginal, derivando en la proliferación excesiva de microorganismos dañinos, como bacterias, hongos o virus, en la vagina. Estas infecciones pueden causar diversos síntomas y malestar en esta zona. 

Las molestias pueden aparecer en las mujeres a cualquier edad y entre las más comunes se encuentran:

– Candidiasis vaginal: causada por un crecimiento excesivo del hongo ‘Candida albicans’ en la vagina. Los síntomas pueden incluir: picazón intensa, enrojecimiento, irritación, y sensación de ardor al orinar o durante las relaciones sexuales.

– Vaginosis bacteriana: se trata de una afección producida por un desequilibrio en las bacterias normales que se encuentran en la vagina. Causa un crecimiento excesivo de ciertas bacterias, especialmente la bacteria ‘Gardnerella vaginalis’. Entre los signos que se manifiestan están: flujo vaginal anormal con olor fuerte, picazón, irritación y sensación de ardor al orinar.

– Tricomoniasis: es una infección de transmisión sexual (ITS) causada por el parásito ‘Trichomonas vaginalis’. Los síntomas incluyen: flujo vaginal con olor fuerte, picazón, irritación, enrojecimiento y dolor durante las relaciones sexuales.

Factores de riesgo para desarrollar una infección vaginal

De acuerdo con el doctor Severiche, existen varios factores que aumentan el riesgo de desarrollar una infección vaginal, como lo son:

– Uso prolongado de antibióticos: pueden alterar el equilibrio natural de la flora vaginal al eliminar tanto las bacterias dañinas como las beneficiosas.

– Cambios hormonales: como los que ocurren durante el embarazo, la menstruación o la menopausia y que pueden alterar la salud vaginal.

– Uso de productos de higiene íntima agresivos o perfumados: son artículos inapropiados que llegan a alterar el pH y la flora vaginal, aumentando el riesgo de infecciones.

– Tener múltiples parejas sexuales: lo que aumenta el riesgo de contraer infecciones de transmisión sexual (ITS), como la tricomoniasis, la clamidia o la gonorrea.

– Embarazo: existe un riesgo aumentado de desarrollar infecciones vaginales debido a los cambios hormonales y al aumento del flujo sanguíneo en la zona genital. Estas infecciones causan molestias y complicaciones tanto para la madre como al feto e incrementan el riesgo de un parto prematuro y otras complicaciones obstétricas.

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Candidiasis vaginal: qué es y cuáles son las recomendaciones para prevenirla

– Sistema inmunológico debilitado: bien sea por causa de enfermedades, medicamentos inmunosupresores o condiciones como el VIH/SIDA; hacen que una mujer sea más susceptible a las infecciones vaginales.

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Síntomas más comunes de una infección vaginal

Los síntomas de una infección vaginal pueden variar según el tipo de alteración, pero algunas manifestaciones comunes incluyen:

– Picazón intensa acompañada de irritación vaginal.

– Enrojecimiento e inflamación en la zona vaginal.

– Flujo vaginal anormal, por ejemplo: aumento en la cantidad, cambios en el color, consistencia y olor.

– Ardor al orinar o durante las relaciones sexuales (dispareunia).

– Molestias constantes en la zona genital.

Cada mujer experimenta sensaciones distintas ante la presencia de una infección vaginal, incluso, es posible que algunas sean asintomáticas. Por tanto, es primordial que ante la presencia de signos de alerta te asesores de un profesional de la salud, como un ginecólogo, para recibir un diagnóstico adecuado y un tratamiento apropiado

Cómo prevenir una infección vaginal

Algunas medidas preventivas incluyen:

– Mantener una buena higiene íntima: como usar ropa interior de algodón transpirable, evitar el uso excesivo de productos perfumados o irritantes, evitar duchas vaginales, entre otros.

– Utilizar ropa adecuada: por ejemplo, usar una ropa interior transpirable que permita la circulación de aire y evitar prendas ajustadas que puedan crear un ambiente húmedo propicio para el crecimiento de bacterias u hongos.

– Practicar sexo seguro: tener responsabilidad sexual es importante como medida preventiva. Utiliza preservativos durante las relaciones sexuales para protegerte de las infecciones de transmisión sexual, que pueden aumentar el riesgo de desarrollar infecciones vaginales. 

– Mantener un sistema inmunológico saludable: a través de un estilo de vida saludable, con una alimentación balanceada, rica en nutrientes con alto contenido en fibra y a través de la práctica de alguna actividad física. 

– Evitar la exposición excesiva a la humedad: luego de hacer ejercicio o después de nadar, debes secar adecuadamente el área genital para prevenir la acumulación de humedad, ya que ello favorece el crecimiento de microorganismos.

En definitiva, cuidar de tu salud íntima es esencial para tu bienestar general. Las infecciones vaginales son comunes, pero con la información adecuada y la atención médica oportuna, pueden ser tratadas y prevenidas eficazmente. Recuerda que tu ginecólogo es tu mejor aliado para el cuidado de tu salud íntima durante todas las etapas de tu vida. No dudes en programar una cita para obtener un diagnóstico preciso y recibir el tratamiento necesario.

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