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Mindfulness: qué es y cómo practicarlo

El mindfulness es una técnica basada en la meditación que permite enfocar la atención plena en el tiempo presente. Es así como, desligarse de los miedos, la expectativa o la incertidumbre que generan los sucesos del futuro, resultan un hábito cada día más complejo de controlar y es justamente lo que busca mitigar está herramienta terapéutica.

En este sentido, el mindfulness busca entre quienes lo practican, establecer conciencia sobre lo que está aconteciendo en el “aquí y ahora”, a través de una conexión cercana consigo mismo e interrelacionada con el cuerpo, la mente y las emociones. Se ha empleado para el tratamiento de la ansiedad, depresión, trastornos de conducta, adicciones, alteraciones de personalidad, entre otras afecciones.

A continuación, te compartiremos las características del mindfulness, sus beneficios y algunos ejercicios que puedes poner en práctica en casa para controlar el estrés, enfocarte en tus objetivos y alcanzar un nivel de atención plena.

¿Qué es el mindfulness?

También conocido como la atención plena esta práctica remonta sus orígenes a tradiciones orientales, principalmente el budismo. Fue traída a la cultura occidental gracias al doctor Jon Kabat-Zinn, quien a finales de la década del 70 empezó a utilizar el mindfulness de modo terapéutico en la facultad de medicina de la Universidad de Massachussets (Estados Unidos).

De esta forma, se desarrollaron programas basados en mindfulness con el objetivo de reducir el estrés y de manera paulatina se empezaron a evidenciar las ventajas que tenía en otros aspectos afines como la salud física, el bienestar emocional y la salud mental. Una de sus particularidades es que no requiere un espacio ni tiempo determinado, por el contrario, cualquier momento y situación es buena para practicarlo. Sin embargo, es recomendable escoger un espacio o una actividad concreta para realizarlo.

En general, existen diferentes tipos de ejercicios que abren alternativas en función de la dificultad y el objetivo. Algunos se enfocan en la respiración, mientras que otros se orientan a la conciencia o la observación. Se aconseja hacerlo en lugares silenciosos libres de distracciones, comenzando con pequeñas sesiones de entre 5-10 minutos dos veces al día.

Principios del mindfulness 

Existen una serie de pilares claves para tener una sesión apropiada de mindfulness y qué debes tener en cuenta para para comenzar a practicarlo, estos son:

– Autoobservación: es necesario comprometerse e involucrarse con el mindfulness. Se debe tener la capacidad de entrenar la mente para controlar su dispersión, reducir su divagación constante entre el pasado y el futuro para darle paso al momento y las realidades del presente.

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– Meditación: el acto de meditar permite ser consciente de lo que pasa en el cuerpo y la mente. A través de esta práctica se mantiene el control y se aprende a gestionar el foco de atención que se pretende.

– Atención plena a la vida cotidiana: es común que se mecanicen y automaticen diferentes procesos que hacen parte de las actividades cotidianas. La práctica del mindfulness pretende cambiar esa automatización por lo consciente y voluntario, haciendo que cada acción tenga la atención plena consecuente. 

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Beneficios del mindfulness

Son varios los beneficios que aporta la práctica de sesiones de mindfulness, tanto físicos como mentales, entre los que se encuentran: 

– Mejora la capacidad de concentración: es habitual que existan diferentes actividades a las que no se les preste atención, déficit que termina por afectar la memoria y el aprendizaje. Es así como esta práctica favorece la concentración y la eficiencia para la realización de cualquier tarea.

– Favorece la conexión emocional: la reflexión interior que se hace con una terapia de mindfulness permite conectar mejor con las emociones y ser más consciente con los sentimientos. De este modo, se logra un estado emocional más equilibrado, en el que se prioriza el aquí y ahora, sin anticiparse a lo que pueda surgir en el futuro.

– Reduce el estrés y la ansiedad: el desarrollo de sesiones de mindfulness tiene excelentes resultados en personas con trastornos de ansiedad, estrés o depresión. Vale la pena resaltar que, los altos niveles de estrés son promotores de diferentes patologías a nivel de salud mental, por ello, la práctica de este tipo de terapias es esencial para evitar este tipo de afecciones.

– Optimiza las relaciones personales: a través del mindfulness se logra mejorar las relaciones sociales, ya que favorece el desarrollo de habilidades como la empatía, la comprensión, la compasión, entre otras. Cualidades que permiten establecer vínculos más sólidos con los demás.

En definitiva, en un contexto caracterizado por dinámicas volátiles y que exige cada vez más de cada uno, el mindfulness resulta siendo una terapia ideal para dejar fluir los pensamientos con mayor objetividad y libres de carga emocional. Focalizar la atención y la actitud con la que se hace, son factores claves para lograr llevar a la práctica de manera exitosa esta herramienta terapéutica. 

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