Skip to main content

Cómo cuidar los tejidos blandos después de una lesión

Nelson Campos
Dermatólogo de los Centros Médicos Colmédica.

 

Las lesiones de tejidos blandos son una de las afectaciones más comunes en la salud de las personas. A menudo, ocurren cuando se realiza alguna actividad física o deportiva, pero pueden suceder también en simples actividades cotidianas. Es así como esguinces, torceduras, contusiones, tendinitis o bursitis son traumatismos habituales en estos tejidos del cuerpo.

En este sentido, es importante saber que los tejidos blandos son todo el tejido del cuerpo que no se encuentra endurecido por los procesos de osificación o calcificación, como los huesos y los dientes. Estos conectan, rodean o sostienen los órganos internos y los huesos.

Las lesiones de tejidos blandos pueden suceder en cualquier etapa de la vida, afectando significativamente la capacidad para trabajar, practicar deportes, hacer ejercicio o realizar alguna actividad cotidiana. Por ello, es primordial consultar siempre con el médico, pues, aún con el tratamiento adecuado, pueden necesitar un buen tiempo para sanar.

El doctor Nelson Campos, dermatólogo de los Centros Médicos Colmédica, nos comparte cuáles son las lesiones más comunes, la manera de tratarlas y los cuidados adecuados para tener una etapa de recuperación exitosa.

Causas de las lesiones de tejidos blandos

Generalmente entre las lesiones de tejidos blandos el traumatismo es uno de los motivos más frecuentes de lesión, además de presentarse por otras causas como:

Lesiones agudas: se presentan por traumas repentinos, como una caída, un giro o un golpe en el cuerpo. Entre este tipo de traumatismos se encuentran esguinces, torceduras y contusiones.

Lesiones por abuso: suelen ocurrir de manera gradual con el transcurso del tiempo y a causa del sobre entrenamiento deportivo. Es común que se presente cuando se realizan actividades físicas constantes y no se da el tiempo suficiente para hacer una recuperación adecuada. Las lesiones más frecuentes en esta clasificación son tendinitis y bursitis.

Lesiones comunes en tejidos blandos

Como se ha señalado anteriormente, son varias las actividades que pueden provocar daños en el tejido blando de los músculos, ligamentos y tendones y se manifiestan con dolor, hinchazón o contusiones (moretones). Estas lesiones se clasifican en:

Contusiones (hematomas): son causados por un golpe directo o golpes repetidos que producen un moretón en la zona afectada. El hematoma que se observa en la piel, es ocasionado por la acumulación de sangre alrededor de la
lesión y habitualmente, generan dolor, hinchazón y decoloración por el sangrado que se produce dentro del tejido.

Esguince: se trata de un desgarro parcial en un ligamento causado por un tirón o una torcedura, siendo los tobillos, rodillas y muñecas, las áreas del cuerpo más vulnerables a sufrir estas contusiones. Cuando en la lesión el ligamento se desgarra completamente, es común que se requiera realizar una intervención quirúrgica para su recuperación.

Tendinitis: el tendón es un tejido flexible que conecta los músculos con los huesos y cuando se presenta esta lesión, es porque hay una inflamación de este tejido. La causa más frecuente es la sobrecarga causada por el movimiento repetitivo de la zona afectada. Entre los órganos que más se encuentran en exposición de sufrir esta afectación son: el codo, mano, muñeca, hombro, cadera, rodilla, tobillo y pie.

Torceduras: es una lesión que se presenta en un músculo o en un tendón, que es un cordón fibroso de tejido que une los músculos con el hueso. Suelen ocurrir a menudo en el pie, la pierna y en la espalda. Usualmente, se manifiesta con dolor, espasmos musculares, debilidad muscular, hinchazón, inflamación y calambres.

Ver más
La moringa, la planta de moda para el COVID-19

Bursitis: las bursas son bolsas gelatinosas que contienen una pequeña cantidad de líquido, ubicadas en todo el cuerpo y que ayudan a reducir la fricción entre los huesos y los tejidos blandos. Entre las causas más comunes de este tipo de lesión está la sobrecarga; afectando principalmente al hombro, codo, rodilla, cadera, tobillo y pie.

Otras lesiones que se presentan en menor medida a nivel de tejidos blandos son:

Lipoma:  es un tumor benigno en los tejidos blandos. Se trata de nódulos subcutáneos blandos y móviles de adipocitos (células grasas) de crecimiento lento y la piel suprayacente es de apariencia normal.

Quistes epidérmicos: se originan en la porción superficial del folículo y clínicamente se presentan como lesiones elevadas, en forma de cúpula, cubiertas de una piel normal. El contenido es blanquecino, maloliente, y consiste en una mezcla de sebo, bacterias y restos de queratina. Los quistes pueden permanecer estables durante tiempo, pero en algún momento pueden inflamarse y causar dolor, drenando un material purulento o con pus.

A continuación te compartimos unas recomendaciones para que prevengas las lesiones de tejidos blandos: 

6-tips-para-evitar-lesiones-en-los-tejidos-blandos

Puede interesarte: Cómo controlar la hipertensión arterial.

Cómo cuidar las lesiones de tejidos blandos

recuperacion-tejidos-blandos

Los cuidados de las lesiones de tejidos blandos varían de acuerdo al tipo de contusión que se presente. Sin embargo, existen unos tratamientos generales que ayudan a mejorar la afectación como el descanso, el uso de compresas frías (hielo) y la compresión con vendajes. Pero, siempre será necesaria la asesoría de un profesional de la salud para lograr una recuperación exitosa. Sin embargo, puedes realizar las siguientes actividades generales de rehabilitación de acuerdo a cada lesión:

Contusiones (hematomas): para el tratamiento de las lesiones que generan hematomas o moretones se debe realizar reposo, hacer uso de compresas de hielo y elevaciones de la zona afectada. Cuando se trate de contusiones más graves se requiere la evaluación de un médico.

Esguinces: un adecuado tratamiento para los esguinces requiere reposo, hielo, compresiones y elevaciones. No obstante, cuando el ligamento se encuentra completamente desgarrado, lo más probable es que se requiera de una cirugía para tratar la lesión.

Tendinitis: el tratamiento de esta lesión abarca sanar la zona inflamada con reposo, compresión, elevación y antiinflamatorios. Así mismo, se recomienda que una vez se ha sufrido la contusión, se haga uso del hielo de manera inmediata. Cuando el tendón está completamente desgarrado, es posible que se requiera de una intervención quirúrgica.

Torceduras: el tratamiento recomendado para atender una torcedura es descanso, hielo, compresiones y elevaciones. A su vez, se sugiere que se realicen terapias con ejercicios sencillos que ayuden a reducir y aliviar el dolor y restablecer la movilidad.

Bursitis: atender de manera oportuna la bursitis se realiza con un reposo adecuado, compresiones, elevaciones y el uso de antiinflamatorios. Así mismo, el uso de hielo de manera inmediata, ayuda a reducir la hinchazón. Cuando la bursitis es causada por una infección y bajo la asesoría de un médico se debe hacer uso de antibióticos.

Durante el tratamiento de una lesión de tejidos blandos se pueden agregar gradualmente ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, con el fin de evitar lesiones más graves o crónicas. Recuerda que debes evitar la automedicación y cualquier tratamiento se debe hacer bajo la observación y orientación de un profesional de la salud.

Puede interesarte: Buenos hábitos de salud en la era digital.

Comparte
Ir al home