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Alergias más comunes en los niños

Las alergias que se presentan en bebés y niños pueden manifestarse por alguna tendencia genética a padecerlas; es decir, que los padres las trasmiten a sus hijos a través de los genes. Es así como esas sustancias que causan la reacción alérgica, llamadas alérgenos, producen estos trastornos que provocan síntomas que dependen del grado de hipersensibilidad que se tenga al alérgeno.

En este sentido, así como hay alergias que son fáciles de identificar por el tipo de señales que se presentan después de la exposición, hay otras más sutiles que se confunden con otras afecciones. Por esto, la importancia de asesorarse con un profesional de la salud como un pediatra, para identificar el tratamiento apropiado y así evitar complicaciones.

El doctor Jorge Iván Rabal, alergólogo de los Centros Médicos Colmédica, comparte a continuación cuáles son las alergias más comunes en bebés y niños, la manera de tratarlas y los factores de riesgo más comunes para padecerlas.

¿Qué es una alergia?

De acuerdo con el doctor Rabal, una alergia es una reacción del sistema inmune frente a sustancias denominadas alérgenos (pólenes, ácaros, alimentos, sustancias químicas, insectos), caracterizada por una respuesta de hipersensibilidad. Es así como dichas reacciones llegan a provocar síntomas que pueden ir desde simples molestias hasta complicaciones que pueden causar afectaciones más graves para la salud.

Entre los alérgenos más comunes se incluyen algunos alimentos, el polvo, el polen de plantas y los medicamentos. De esta manera, la clasificación de las alergias varía de acuerdo con el alérgeno que provoca la reacción hipersensible con la que un bebe o niño tiene contacto, por ello, cuando se presentan estas situaciones lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud para identificar el tratamiento apropiado y evitar complicaciones.

Cómo identificar la alergia en un niño

Para identificar si un niño es alérgico, los padres deben estar atentos a los diferentes síntomas presentados por el contacto con sustancias alergénicas. Por ejemplo: un niño que frecuentemente esté con secreción nasal, congestión, estornudos, picor en la nariz y ojos; puede estar presentando una rinitis alérgica, que en la mayoría de los casos es causada por los ácaros del polvo doméstico.

Adicionalmente, cuando un niño presenta tos seca, con silbidos en el tórax cuando corre, toma agua fría, llora o se ríe; son signos de un asma infantil. Por su parte, aquellos que presentan cuadros gripales que duran más de diez días, son signos de una respuesta inflamatoria alérgica de las vías respiratorias. Así como los niños con dermatitis atópica presentan piel seca con mucha rasquiña y enrojecimiento en el cuello y los pliegues de la piel.

Así mismo, la alergia de alimentos es muy común en menores de dos años y se deriva por el consumo de leche y huevo principalmente; pero también, por otros alimentos como: trigo, soja, y avena que podrían causar rinitis, dermatitis y urticaria.

Factores de riesgo de alergias en niños

Existen una serie de factores de riesgo que tienen incidencia para padecer de un determinado tipo de alergia, en bebés y niños, entre los que se encuentran:

– Genéticos: se sabe que, si uno de los padres padece algún tipo de alergia, la probabilidad de un niño de padecerla oscila entre un 20 % a 40 %, mientras, si los dos padres presentan patología alérgica, la probabilidad está entre un 40 % y 60 %.

– Alimentación: la ingesta exclusiva de leche materna en los primeros seis meses de vida, ayuda a proteger a los bebés contra la aparición de enfermedades alérgicas.

– Vía de nacimiento: si el niño nació por vía vaginal y no por cesárea, tiene menos riesgo de padecer enfermedades alérgicas. Una situación que se debe a su contacto con microorganismos al pasar por el canal vaginal, lo que promueve una respuesta de linfocitos Th1, encargados de bloquear la respuesta de linfocitos Th2 que son los desencadenantes de la reacción alérgica.

– Antibióticos: el uso temprano de antibióticos en lactantes es un factor que ayuda a la aparición de enfermedades alérgicas, debido a la acción que tendrían sobre las bacterias de la flora normal del intestino.

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– Niveles elevados de IgE en la sangre del cordón umbilical: los recién nacidos que tienen elevados niveles de inmunoglobulina E alérgeno-específica (IgE), tienen una predisposición más alta de padecer enfermedades alérgicas.

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Alergias más comunes en bebés y niños

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Las alergias más comunes que suelen presentarse en bebés y niños son:

Rinitis alérgica: se trata de una hinchazón que se presenta al interior de la nariz; es una reacción alérgica a los alérgenos que se encuentran en el aire como: polen, pasto, árboles o moho. Así mismo, puede ser causada por los ácaros del polvo, cucarachas o el pelo de las mascotas.

Asma infantil: es una afección que ocasiona inflamación y estrechamiento de las vías respiratorias, al estar expuestos a ciertos desencadenantes, como inhalar polen o tener un resfriado u otra infección respiratoria. Se manifiesta a través de señales persistentes como: sibilancias, dificultad respiratoria, opresión en el pecho y tos

Dermatitis atópica: puede aparecer en bebés de entre 2 y 6 meses y es una afección en que la piel se irrita y se vuelve roja, seca, presentando bultos y picazón. Se suele manifestar en mejillas, frente, cuero cabelludo y se puede extender a rodillas, codos y tronco. Se diagnostica a través de pruebas de análisis de sangre o pruebas cutáneas.

Alergia a los alimentos: se trata de una reacción que tiene el sistema inmunitario luego de haber ingerido un determinado alimento. Los síntomas que se suelen presentar son: hormigueo o picor en la boca, comezón, dolor abdominal, diarrea, náuseas o vómitos e hinchazón en labios, cara o lengua.

Urticaria: son erupciones en la piel que ​se presentan con la formación de bultos color rojo que producen picazón. Suele ser causada por una reacción alérgica por alimentos, medicamentos, aditivos de los alimentos y vitaminas. Generalmente, desaparece por sí sola, pero de prolongarse, debe consultarse inmediatamente al médico para su tratamiento.

Estas enfermedades se presentan en parte, por una predisposición genética a producir anticuerpos de inmunoglobulina específica frente a alérgenos a los cuales los niños en general no lo hacen.

Diagnóstico de las alergias 

Para el diagnóstico de las enfermedades alérgicas en niños se debe consultar con un médico especialista en alergología clínica, quien puede determinar el tipo de alergia a través de pruebas como:

Cutáneas: en donde se aplican gotas en la piel de los diferentes alérgenos, ya sean aero alérgenos o alimentos. Cuando este procedimiento sale negativo se debe acudir a la prueba de IgE específica en sangre o en suero, en este caso, se miden los diferentes alérgenos uno por uno, de acuerdo a la clínica del paciente y lo que el alergólogo decida.

Pruebas de provocación oral: se pueden hacer cuando un niño está presentando un tipo de alergia alimentaria y/o de medicamentos.

Pruebas de parche: este método es implementado para determinar si el paciente está presentando una dermatitis de contacto o una dermatitis atópica.

De esta forma, cuando al niño ya se le ha hecho el diagnóstico y se tiene el tratamiento ordenado por su médico, se deben seguir los lineamientos recomendados. Este dependerá de los síntomas que se estén presentando y en ocasiones incluye el uso de antihistamínicos como: desloratadina, cetirizina, fexofenadina, loratadina, entre otros.

Recuerda que, si bien las alergias en la mayoría de los niños se superan de forma temprana, otros, deberán convivir con ellas el resto de su vida. Es por ello que, en caso de que tu hijo presente estos síntomas, consulta con el pediatra para realizar las pruebas y determinar cuál es el tipo y grado de alergia según el caso, además del tratamiento que permita superar la afección.

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