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Cinco hábitos para cuidar tu salud mental

La salud mental es parte integral de la salud, como lo resalta la OMS con el fin de concientizar acerca de la importancia que tiene mantener el bienestar psicológico, en la misma medida que se cuida la salud corporal. Esto es un llamado a reflexionar sobre las afecciones mentales, que son un mal silencioso, principalmente porque no siempre se ven reflejadas en la apariencia física de quienes la padecen.

Los trastornos mentales se pueden originar por múltiples factores que afectan a la población sin distinción de raza, género o edad. Es así como suelen ser vinculados con factores genéticos, psicológicos, neurológicos, ambientales o sociales, por lo cual su tratamiento requiere de un equipo multidisciplinario (médicos, psicológicos y psiquiátricos), para mejorar la calidad de vida de la persona.

Con este panorama, es normal que la salud mental sea un tema para generar la conciencia pertinente de mantener buenas prácticas que preserven su bienestar. La doctora Carolina Pineda, psicóloga de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son esos hábitos saludables orientados a adquirir las herramientas necesarias para la gestión de las emociones.

¿Qué es la salud mental?

De acuerdo con la doctora Pineda, la salud mental es un estado en el que interactúa el bienestar emocional, psicológico y social; que afecta la forma en que se piensa, siente y actúa frente a la vida. También, ayuda a determinar cómo manejar el estrés, la forma de relacionarse con los demás y cómo se toman decisiones.

Es así como la salud mental se convierte en un factor determinante en todas las etapas de la vida, desde la niñez y la adolescencia hasta la edad adulta y la vejez. Los riesgos para la salud mental y los factores de protección se encuentran en distintas escalas y comprenden trastornos mentales y estados como angustia, discapacidad funcional o riesgo de conducta autolesiva, siendo las afecciones más comunes:

– Ansiedad.
– Depresión.
– Trastorno de oposición desafiante (patrón de comportamiento desobediente, hostil y desafiante hacia figuras de autoridad).
– Cambios en la conducta.
– Déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
– Síndrome de Gilles de la Tourette (trastorno caracterizado por movimientos repetitivos o sonidos indeseados, que no se pueden controlar con facilidad).
– Trastorno obsesivo-compulsivo.
– Estrés postraumático.

Señales de un problema de salud mental

Los síntomas que pueden manifestarse cuando una persona está padeciendo de algún trastorno mental pueden variar según las circunstancias y afectar emociones, pensamientos y conductas. Entre las causas que pueden provocarlos están la inseguridad, desesperanza, riesgos de violencia, factores y experiencias personales, familiares, escolares y laborales.

De este modo, entre las señales más comunes que pueden estar alertando sobre una posible afección mental se encuentran:

– Cambios en los hábitos alimenticios o de sueño.
– Aislamiento de las personas y actividades de interés.
– Altibajos y cambios radicales de humor.
– Poca energía y apatía por hacer las cosas.
– Sentimiento de vacío e incapacidad para afrontar los problemas.
– Dolores y molestias inexplicables.
– Sentimiento de impotencia y desesperanza.
– Exceso de enojo, hostilidad o violencia.

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Hábitos para mantener una buena salud mental

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Conservar una buena salud mental es importante para proteger el bienestar en una persona y poder desarrollar su capacidad para hacer frente al estrés, mantener buenas relaciones y trabajar de forma productiva. A ello, responde la necesidad de adoptar hábitos saludables que permitan una buena salud mental y que la doctora Pineda comparte a continuación:

  1. Mantener una actitud positiva: Es importante tratar de tener una perspectiva positiva, estar agradecido por las cosas buenas de la vida. Es útil recordarlo todos los días, ya sea pensando en las situaciones por las que se está agradeciendo o dejándolas escritas en un diario.Encontrar el equilibrio entre las emociones positivas y negativas, es una situación que permitirá superar con mayor facilidad las situaciones difíciles, así como intentar mantener emociones positivas cuando las tengas.
  1. Cuidar la salud física: tu salud física y mental están conectadas. Practicar algún deporte o actividad física reduce la sensación de estrés, depresión y mejora tu estado de ánimo. Además, cuando practicas algún deporte logras liberar las cargas laborales o académicas que pueden estar afectando tu salud física.Así mismo, debes adoptar un hábito de descanso saludable, pues el sueño puede alterar tu estado de ánimo. Cuando no duermes bien o no tienes un descanso reparador, puedes sentirte irritado y enojarte con mayor facilidad.
  1. Alimentarse saludablemente: establecer una dieta balanceada te ayudará a sentirte mejor físicamente, pero también puede mejorar tu estado de ánimo y disminuir la ansiedad y el estrés. Recuerda que el cerebro es la base de todas las actividades que realizas y tener una alimentación adecuada, le permitirá a este órgano mantenerse protegido.
  1. Interactuar con los demás: somos seres sociales por naturaleza, por ello, establecer una interacción y conexión activa con las personas de tu entorno puede evitar el surgimiento de problemas por estrés o depresión. El contacto social está asociado con la producción de la oxitocina, un neuropéptido que proporciona sensación de bienestar.
  1. Encuentra tu propósito de vida: alimentar tu vida con objetivos que se puedan alcanzar y con propósitos que deseas lograr serán un aliciente para darle a tu salud mental, vida y emociones que te ayudarán a enfrentar un problema, tomar medidas, ser flexible y no renunciar fácilmente para resolverlo. Inicia por fijar metas a corto, medio y largo plazo, que contribuirán a estructurar y dar sentido a varios aspectos de tu vida.

En definitiva, iniciar unos buenos hábitos con pequeños cambios te ayudarán a mejorar tu calidad de vida y a gozar de una buena salud mental. Recuerda que cuidar la salud mental es tan importante como cuidar la salud física, por tanto, cuando sientas que no puedes sobrellevar alguna carga mental, puedes buscar el acompañamiento de un profesional que oriente el tratamiento adecuado para superar la dificultad.

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