Los cólicos menstruales, también conocidos como dismenorrea, hacen parte de una condición que cada mes afrontan las mujeres. Es así como, estos dolores pueden ser intensos llegando a afectar la calidad de vida y las actividades cotidianas. Sin embargo, existen algunas prácticas que logran ser efectivas para aliviarlos.
Aunque a algunas mujeres les afectan más que a otras, estos calambres –que usualmente suelen aparecer antes del período o al comienzo de este- pueden llegar a ser muy dolorosos y especialmente molestos. Se presentan a través de síntomas que van desde un dolor de espalda en la parte baja, hasta náuseas, diarrea y dolores de cabeza.
La profesional María Fernanda Álvarez, ginecóloga y obstetra de los Centros Médicos Colmédica, orientará acerca de la incidencia que tienen los cólicos menstruales, por qué ocurren, cuánto tiempo pueden durar y compartirá algunas recomendaciones para minimizar su dolor y recuperar el control durante esos días.
¿Qué son los cólicos menstruales?
De acuerdo con la profesional Álvarez, los cólicos menstruales son dolores que pueden ser de tipo calambre o como lo indica su palabra, tipo cólico. Generalmente, se localizan en la parte baja del abdomen, espalda o región genital y suelen aparecer antes, durante o después del sangrado menstrual.
En cuanto al malestar que presenta esta condición depende de la tolerancia y el umbral del dolor de cada mujer y pueden estar relacionados a la presencia de enfermedades de tipo ginecológico que incrementen la intensidad del dolor. Por ello, cuando el dolor es inusualmente intenso o persistente, no se debe dudar en buscar orientación médica para descartar posibles problemas subyacentes.
¿Por qué duelen los cólicos menstruales?
Los cólicos menstruales causan dolor debido a las contracciones del útero durante el ciclo menstrual, una parte natural del proceso de la menstruación, pero que en algunas mujeres pueden ser más intensas y dolorosas. Entre las incidencias que producen el dolor se encuentran:
– Dismenorrea primaria: para este tipo de dolor menstrual no existe ninguna condición médica subyacente asociada. De este modo, una de las principales causas son las contracciones uterinas debido a niveles elevados de prostaglandinas (sustancias químicas responsables de inducir las contracciones uterinas). Es así como la sensibilidad individual a estas sustancias y los cambios hormonales pueden influir en la intensidad del dolor.
– Dismenorrea secundaria: este tipo de dolor menstrual está relacionado con problemas de salud subyacentes. Entre ellas se encuentran:
Endometriosis: es una condición en la que el tejido similar al revestimiento del útero crece fuera de este como en los ovarios, las trompas de Falopio o los tejidos circundantes. El dolor se debe a la inflamación y la irritación que provoca este tejido en los órganos y/o tejidos adyacentes.
Miomatosis uterina: son tumores no cancerosos que se desarrollan en la pared muscular del útero. De acuerdo a su ubicación y tamaño, causan dolor y sangrado abundante durante la menstruación.
Adenomiosis: en este caso el tejido que recubre el útero (endometrio) crece dentro de la pared muscular del útero. Esta situación puede causar agrandamiento del útero, dolor menstrual intenso y sangrado abundante.
Quistes ováricos: se tratan de sacos llenos de líquido que se forman en los ovarios. Algunos quistes pueden causar dolor durante el ciclo menstrual.
Puede interesarte: Cómo manejar el ciclo menstrual en la adolescencia.
@colmedica ¿Has sentido alguno de estos síntomas? 🌸 A diferencia de lo que muchos creen, la menstruación no solo viene acompañada de cólicos y debilidad como es común, hay otras señales de las que pocos hablan ya que las prostaglandinas, causan contracciones uterinas y a su vez, contracciones en los intestinos aumentando o dificultando la necesidad de ir al baño; pero no te preocupes, es normal. Comparte si te sentiste identificado 💪✨ #TeQueremosBien #Tqb #Colmedica #BienestarFemenino #CicloMestrual #Menstruación #Periodo #Parati #Foryoupage #trendy
Descubre un mundo de cuidado en salud con Colmédica. Explora nuestro portafolio con más de 15 planes de salud en servicios de medicina prepagada y conoce cómo podemos cuidar de ti y tu familia. ¡En Colmédica te queremos bien!
Duración de los cólicos menstruales
La duración de los cólicos menstruales varía entre las mujeres y a lo largo del ciclo menstrual y suelen comenzar desde una semana antes de la presencia del sangrado y persistir durante los primeros días de la misma. La mayoría de las mujeres experimentan el pico de los cólicos menstruales durante los primeros 3 días del período menstrual.
En ciertos casos, los cólicos menstruales pueden persistir durante varios días después de que inicia la menstruación. Estos cólicos posteriores a la menstruación pueden ser más leves y van desapareciendo paulatinamente a medida que el cuerpo se recupera del proceso de expulsión del endometrio.
No obstante, cada mujer experimenta su proceso de manera diferente y la duración e intensidad pueden variar en función de factores como la sensibilidad individual, los niveles hormonales y la presencia de condiciones médicas subyacentes
Recomendaciones para minimizar el dolor de los cólicos menstruales
Algunos consejos que buscan aliviar los cólicos menstruales y reducir el impacto del ciclo menstrual, incluyen:
– Conocimiento del ciclo menstrual: es esencial que cada mujer sea consciente de su propio ciclo menstrual. Llevar un diario menstrual puede ser de gran ayuda para identificar patrones y síntomas que surgen en relación con el inicio del sangrado. Esto permitirá estar mejor preparada para enfrentar los cólicos y otros malestares.
– Preparación previa: en la que se incluyan hábitos como el aumento en la ingesta de agua. Mantenerse hidratada puede ayudar a reducir la retención de líquidos y a aliviar la hinchazón.
– Uso de calor localizado: aplicar calor en la parte baja del abdomen o en la espalda puede ser eficaz para relajar los músculos uterinos y aliviar el dolor. Puede realizarse a través del uso de almohadillas térmicas o botellas de agua caliente.
– Alimentación adecuada: evitando el consumo de alimentos pro inflamatorios (té, café, chocolate, ají, condimentos, azúcares). Mantener una dieta saludable es crucial para reducir la inflamación y el malestar.
– Actividad física regular: la práctica de alguna actividad física es un hábito que contribuye a mejorar la circulación sanguínea y reducir el estrés, lo que resulta en beneficios para mitigar el impacto que tienen los cólicos menstruales en el cuerpo.
– Medicamentos: es una opción que solamente se debe realizar en casos donde los cólicos sean intensos. En este caso, siempre se debe consultar con un profesional quien brindará la orientación adecuada a la paciente.
En definitiva, es importante que, siempre que no se logre contener el dolor de los cólicos menstruales, se haga difícil su manejo o su tolerancia, se asocie a otros síntomas o aumento del sangrado, disminuya la calidad de vida o afecte el estado de ánimo, se consulte con un profesional especialista en ginecología para evaluar posibles causas y dar inicio a un manejo oportuno.
Puede interesarte: Cómo abordar los métodos de planificación en la adolescencia.









