La retención de líquidos es una condición médica, conocida como edema, que afecta a miles de personas diariamente. Si buscas identificar los síntomas de la retención de líquidos como hinchazón en pies, pesadez o el signo de la fóvea, es fundamental entender qué la causa para aplicar el tratamiento correcto.
Comprender por qué ocurre y aprender a identificar sus señales es fundamental para prevenir complicaciones. Además de la sensación de hinchazón, esta condición puede reflejar desequilibrios en los hábitos cotidianos o en el funcionamiento del organismo.
Para conocer más acerca de esta condición, la doctora Sabrina Droz, médico internista de los Centros Médicos Colmédica, explica cuáles son las causas más comunes de la retención de líquidos, sus principales síntomas y las claves para prevenirla y manejarla de forma adecuada.
¿Qué es la retención de líquidos?
La retención de líquidos, conocida médicamente como edema, es la acumulación anormal de agua y sales en los tejidos del cuerpo. Esta condición provoca inflamación o sensación de hinchazón, especialmente en zonas como piernas, tobillos, pies, manos y abdomen, aunque también puede presentarse en otras partes del organismo.
De acuerdo con la doctora Sabrina Droz, “esta condición ocurre cuando el cuerpo no logra mantener un equilibrio adecuado entre la entrada y salida de líquidos en los vasos sanguíneos y los tejidos. Factores como la alimentación, los cambios hormonales, el sedentarismo o algunas enfermedades pueden influir en esta acumulación y generar molestias que afectan el bienestar”.
Causas más comunes de la retención de líquidos
La retención de líquidos puede presentarse por diferentes factores. Entre las causas más frecuentes se encuentran:
- Consumo excesivo de sal y alimentos ultraprocesados.
- Permanecer mucho tiempo sentado o de pie.
- Sedentarismo.
- Sobrepeso u obesidad.
- Cambios hormonales, especialmente durante la menstruación, el embarazo o la menopausia.
- Insuficiencia venosa o problemas de circulación.
- Uso de algunos medicamentos, como: antihipertensivos, antiinflamatorios, corticoides o estrógenos,
- Deshidratación.
- Estrés y mala calidad del sueño.
Aunque en muchos casos la retención de líquidos es temporal, identificar su causa es importante para recibir el manejo adecuado y prevenir molestias persistentes.
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Señales comunes de la retención de líquidos
Suele manifestarse a través de diferentes señales que pueden aparecer de forma gradual o repentina. Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Hinchazón en piernas, tobillos, pies o manos.
- Sensación de pesadez, tensión o inflamación.
- Aumento rápido de peso sin una causa aparente.
- Piel brillante, estirada o con sensación de tirantez.
- Dificultad para usar zapatos, anillos o ciertas prendas de vestir.
- Aparición de hundimiento en la piel después de presionarla.
- Cansancio o rigidez en las extremidades.
Cuando estos síntomas son persistentes o aparecen con frecuencia, es importante consultar a un profesional de la salud para identificar la causa y recibir el tratamiento adecuado.
Enfermedades asociadas a la retención de líquidos
Aunque en muchos casos la retención de líquidos está relacionada con hábitos cotidianos o cambios hormonales, también puede ser una señal de algunas enfermedades que requieren valoración médica. La doctora Sabrina Droz explica que esta condición puede estar asociada a:
- Insuficiencia cardíaca: el corazón no bombea la sangre de forma eficiente, lo que favorece la acumulación de líquidos en el cuerpo.
- Enfermedad renal o síndrome nefrótico: los riñones no eliminan adecuadamente el exceso de líquidos y proteínas, lo que provoca hinchazón generalizada.
- Cirrosis y enfermedades hepáticas: el hígado pierde su capacidad de regular proteínas y líquidos, generando acumulación.
- Trombosis venosa profunda: se forma un coágulo que obstruye el flujo sanguíneo, produciendo hinchazón y dolor.
- Linfedema: el sistema linfático no drena correctamente los líquidos, lo que genera inflamación persistente, generalmente en brazos o piernas.
- Hipotiroidismo: la baja actividad de la tiroides puede ralentizar el metabolismo y favorecer la retención de líquidos.
- Diabetes mellitus: los desequilibrios metabólicos pueden afectar la circulación y la función renal, contribuyendo a la hinchazón.
Ciertos tipos de cáncer o tratamientos oncológicos: algunos tumores o terapias pueden obstruir el drenaje linfático o afectar el equilibrio de líquidos.
La doctora Droz, también señala que: “la retención de líquidos puede relacionarse con procesos menos graves, aunque crónicos, como el lipedema. Esta enfermedad del tejido graso afecta principalmente a mujeres y suele aparecer desde la adolescencia o la adultez temprana”.
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7 claves para prevenir la retención de líquidos
El manejo de la retención de líquidos depende de su causa, pero existen hábitos generales que ayudan a prevenirla y disminuir sus síntomas. Algunas recomendaciones clave incluyen:
- Reduce el consumo de sal: no solo la sal de mesa, también los alimentos ultraprocesados, enlatados y productos con alto contenido de sodio, ya que favorecen la acumulación de líquidos.
- Mantén una buena hidratación: beber suficiente agua durante el día ayuda al organismo a regular el equilibrio de líquidos y a eliminar toxinas.
- Realiza actividad física regular: el movimiento mejora la circulación sanguínea y linfática, reduciendo la hinchazón.
- Eleva las piernas: hacerlo varias veces al día facilita el retorno venoso y disminuye la acumulación de líquidos.
- Evita el sedentarismo: permanecer mucho tiempo sentado o de pie sin moverse puede empeorar la retención, por lo que se recomienda cambiar de postura con frecuencia.
- Usa medias de compresión si son indicadas: ayudan a mejorar la circulación en las piernas y a reducir la inflamación en casos específicos.
- Controla enfermedades de base: mantener bajo control condiciones como hipertensión, diabetes o insuficiencia cardíaca es fundamental para evitar la retención de líquidos.
La retención de líquidos es una condición frecuente que merece atención, ya que puede estar relacionada tanto con hábitos cotidianos como con problemas de salud más complejos. Adoptar un estilo de vida más consciente, estar atento a los síntomas y acudir a valoración médica cuando sea necesario permite abordarla de manera oportuna y favorecer el bienestar.
Si consideras que presentas síntomas de retención de líquidos o quieres entender mejor qué los está causando, en los Centros Médicos Colmédica puedes encontrar profesionales especializados que te orientarán con un diagnóstico adecuado y estrategias personalizadas para mejorar tu bienestar según tus necesidades.
Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo de la Sabrina Droz, médico internista de los Centros Médicos Colmédica.
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PREGUNTAS FRECUENTES
Porque la gravedad favorece la acumulación de líquidos en las extremidades inferiores, especialmente si pasas mucho tiempo sentado o de pie.
Sí. Una dieta alta en sal y alimentos ultraprocesados puede favorecer la retención, mientras que una alimentación equilibrada ayuda a prevenirla.
Cuando la hinchazón es frecuente, persistente, aparece de forma repentina o se acompaña de otros síntomas como dolor, dificultad para respirar o aumento rápido de peso. |







