En mayo se conmemora el Día Mundial del Asma, una fecha clave para visibilizar una de las enfermedades crónicas más comunes. Esta jornada fue instaurada en 1998 por la Iniciativa Global para el Asma (GINA), en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), con el fin de concientizar sobre el impacto del asma en todo el mundo y promover mejores prácticas para su diagnóstico, tratamiento y control.
Según datos de la OMS, más de 334 millones de personas en el mundo viven con asma. En Colombia, según el Ministerio de Salud y Protección Social, una de cada ocho personas vive con esta enfermedad, y la población más afectada está entre los 5 y 17 años.
Lo que suele comenzar como una tos persistente o dificultad para respirar durante el ejercicio puede convertirse en una condición limitante si no se trata a tiempo. Aunque no se conoce una única causa del asma, se sabe que resulta de una combinación de factores genéticos y ambientales.
Un buen control del asma requiere seguimiento médico regular y adherencia al tratamiento. Es fundamental que el paciente conozca su enfermedad, cuente con un plan de acción, evite los factores que desencadenan los síntomas como el humo y los alergenos, y utilice correctamente la medicación. La actividad física regular también puede contribuir a mejorar la función pulmonar y la calidad de vida.
La detección temprana, la educación a pacientes, cuidadores y familias, así como el acceso y seguimiento del tratamiento, son fundamentales para prevenir crisis y complicaciones. Identificar los desencadenantes y controlar los síntomas es la mejor forma de llevar una vida activa y sin restricciones.
En Colmédica contamos con un amplio grupo de profesionales en neumología y alergología, entre otras, quienes dictarán la ruta en el tratamiento de pacientes con esta enfermedad y así mejorar su calidad de vida.
Andrés Prieto
Gerente General






