La soledad es uno de los miedos más frecuentes que puede afectar a cualquier persona, bien sea jóvenes o adultos en cualquier momento de la vida. Precisamente, una época festiva como la Navidad, que, aunque muchos pueden disfrutarla con momentos de calidez, alegría y compartir en familia; para otros resulta siendo una temporada de añoranza y melancolía.
La Navidad es un activador de sentimientos y recuerdos en el que se hace un repaso de lo vivido en el año que termina, generando nostalgia, tristeza y sentimientos de soledad. Situaciones como la terminación de una relación en pareja, la muerte de un miembro de la familia o la falta de estabilidad económica son atenuantes que generan ese sentimiento de zozobra y aislamiento que conducen a tener esa percepción de sentirse solo.
Para la doctora Sindy Quintero, psicóloga de los Centros Médicos Colmédica, el sentimiento de soledad no se presenta únicamente por el hecho de no tener compañía, pues incluso cuando se convive en familia o en pareja, se presentan estas circunstancias. Establecer cuáles son los elementos que están generando esas emociones es determinante para superar y afrontar la situación.
La soledad en Navidad
De acuerdo con la doctora Quintero, la soledad es una condición tanto física como emocional en la que las personas conviven en un constante aislamiento de su entorno. Es una sensación de no poder compartir con los demás, una desconexión con las emociones del otro y que se presenta de manera voluntaria o involuntaria.
Justamente, Navidad es un tiempo que predispone ese sentimiento de soledad porque se tiende a hacer un balance de lo que se ha experimentado durante el año. Es una época de contrastes que genera sensaciones de vacíos causados por una ausencia física, una desconexión emocional o una carencia afectiva. Es así como al tomar la decisión de aislarse se pueden presentar circunstancias que están ligadas con tristeza, impotencia y frustración de no poder expresar y compartir los sentimientos.
Sin embargo, la soledad no se debe estigmatizar como un sentimiento negativo, pues estar solo es también una oportunidad valiosa para mejorar la autoestima, las relaciones sociales, familiares y amorosas. Aprender a conocerse es la mejor motivación para disfrutar el tiempo de estar consigo mismo y que en varias ocasiones se omite, por la dinámica de una rutina en la que se priorizan otras actividades.
Escucha a continuación a la doctora Sindy Quintero, psicóloga de los Centros
Médicos Colmédica en este ‘Podcast’ sobre: «Cómo afrontar la soledad en las fiestas decembrinas»
Consejos para afrontar los momentos de soledad en Navidad
- Ten una actitud de agradecimiento: es una fórmula para mejorar el estado de ánimo, pues se le da importancia al hecho de valorar el presente. Estar vivos, tener una salud estable o tener un alimento para compartir esa noche son acciones que se mecanizan pero que no se les da el verdadero valor que merecen.
- Mantén hábitos saludables: establecer una rutina de ejercicios o adoptar una dieta balanceada estimula diferentes hormonas que ayudan a mejorar la autoestima. Sentirse en agrado con la salud física y emocional es muy valioso para afrontar episodios de soledad durante esta época del año.
- Cuida tu entorno: procura mantener el orden y la limpieza en la casa y la oficina, ya que, de esta manera, generas un ambiente propicio para mantener en equilibrio tus ambientes y estado de ánimo.
- Contacta a tus familiares y amigos: Navidad es una época oportuna para agradecerles y expresarles tu afecto. La tecnología ha ayudado a acortar las distancias y a incentivar la reconexión con esas personas con las que se ha perdido contacto por estar en otros lugares, estar alejados no debe representar, de ninguna manera, estar distanciados.Sindy Quintero
- Comparte tus sentimientos: busca no aislarse. Comparte esas circunstancias que en ocasiones tienden a aminorar el estado de ánimo. Liberar las cargas emocionales con amigos o familiares mantendrá al límite las emociones negativas que puede producir un estado de soledad.
En definitiva, la soledad en época decembrina si bien puede representar un reto para afrontar, es también una oportunidad para reconectarse con familiares, crear nuevos hábitos y conocerse a sí mismo. Lo importante es generar ambientes propicios que permitan aumentar el cuidado propio y autoestima, en medio de estas sensaciones de ausencias o aislamientos.
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