De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para 2022 se diagnosticaron más de 1,5 millones de casos de cáncer de piel en el mundo, y si bien la mayoría están relacionados con la exposición al sol, hay algunos tipos que pueden aparecer en áreas que no están expuestas a los rayos solares.
Con el fin de orientar acerca de las realidades que giran en torno al cáncer de piel, el doctor David Castillo, dermatólogo de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son las características, causas, síntomas y recomendaciones para prevenir esta enfermedad.
¿Qué es el cáncer de piel?
El cáncer de piel es una proliferación anormal y sin control de las células de la piel, siendo la más frecuente la que proviene de las células epidérmicas, que corresponden al 90 % de los cánceres de piel y que se denominan carcinomas. Es así como el más frecuente es el carcinoma basocelular, seguido del carcinoma escamocelular.
Según el doctor David Castillo, este tipo de patologías encuentran sus proliferaciones anormales a partir de los melanocitos, que son células que producen pigmento, conocidas como melanoma maligno. Esta es la forma más compleja y frecuente que causa mortalidad en los casos de cáncer de piel diagnosticados.
Tipos de cáncer de piel
De acuerdo con la gravedad del melanoma los cánceres que se presentan en la piel se clasifican en:
– Cáncer de piel melanoma: se desarrolla a partir de los melanocitos. Es el tipo más agresivo de cáncer y tiene la capacidad de propagarse a otras partes del cuerpo si no se detecta y trata tempranamente. Si bien se asocia principalmente con la exposición al sol, también puede aparecer en áreas de la piel que generalmente están cubiertas.
– Cáncer de piel no melanoma: hace referencia a todos los tipos de cáncer que se producen en la piel y que no son melanomas. Hay dos tipos comunes en este tipo: el carcinoma basocelular (tiende a crecer lentamente en áreas expuestas al sol, como la cara, el cuello, las orejas, las manos y los brazos) y el carcinoma de células escamosas (tiene mayor probabilidad de propagarse a otras partes del cuerpo en comparación con el carcinoma basocelular).
A su vez, existen otras formas de cáncer que tienen su origen en otras estructuras de la piel como lo son:
– Carcinoma de células de Merkel: se desarrolla principalmente en personas mayores. Se trata de un tipo de cáncer de piel poco frecuente que generalmente aparece en la cara, la cabeza o el cuello.
– Sarcoma de Kaposi: es un tipo de cáncer que se produce regularmente en la boca, la nariz, la garganta y los ganglios linfáticos. Generalmente, producen parches o lesiones anormales de tejido que crecen debajo de la piel.
Causas del cáncer de piel
Las causas del cáncer de piel son múltiples y se requiere que coexistan algunas de ellas para que se produzca la proliferación anómala de las células cancerosas. Entre las más comunes se encuentran:
– Antecedentes familiares: quienes tienen antecedentes familiares aumentan el riesgo de desarrollar esta enfermedad.
– Piel clara y lunares atípicos: las personas con piel clara, cabello rubio o pelirrojo y ojos claros tienen un mayor riesgo de melanoma. Además, la presencia de lunares atípicos (irregulares en forma, tamaño o color), también, pueden tener una alta probabilidad.
– Factores ambientales: como la exposición a alquitrán de hulla y compuestos con arsénico.
– Vivir a grandes alturas: como por ejemplo en territorios andinos o donde la latitud es alta. Mientras más cerca se está de la zona ecuatorial, más fuerte es la radiación ultravioleta.
– Exposición frecuente a los rayos X: son una forma de radiación ionizante, lo que puede dañar el ADN de las células, aumentando el riesgo de desarrollar cáncer de piel.
Así mismo, existen otros agentes que aumentan la probabilidad:
– Inmunosupresión por trasplante de órgano o por medicamentos.
– Personas mayores.
– Enfermedades congénitas.
– Cicatrices o tener muchos lunares.
– Trabajos con mucha exposición al sol como los marineros, agricultores, ingenieros.
– Tabaquismo.
– Exposición a la radiación ultravioleta que es más intensa entre las 10 a.m. y las 4 p.m.
– Usar cámaras de bronceo o lámparas UV para uñas.
Puede interesarte: Alergias en la piel: cómo identificarlas y cuáles son sus síntomas.
Síntomas del cáncer de piel
Los síntomas del cáncer de piel pueden variar según el tipo específico de cáncer de piel y la etapa en la que se encuentre la enfermedad. Entre los signos más comunes en el cáncer melanoma están:
– Asimetría irregular o desigual de un lunar.
– Bordes irregulares o desiguales.
– Diámetro si es mayor de medio centímetro.
– Evolución con rápido crecimiento si es un lunar de reciente aparición.
– Sensibilidad, picazón, dolor o sangrado en un lunar.
– Lunares que tienen múltiples colores o tonos diferentes.
En cuanto a los no melanomas los síntomas suelen presentar:
– Lesiones de medio centímetro o menos que se ulceran y sangran con mínimo trauma en zonas expuestas al sol.
– Manchas o placas que aparezcan en zonas no expuestas.
– Úlceras o llagas que no cicatrizan y que pueden sangrar.
– Cambios en la piel que se asemejan a cicatrices.
– Aparición de pequeños bultos rojos en la piel.
Es importante destacar que, en cuanto al diagnóstico el cáncer de piel tiene la ventaja de estar en un órgano accesible a la vista, por lo cual, con un examen físico complementado por la dermatoscopia, el dermatólogo lo diagnostica clínicamente. Posteriormente, se confirma con una biopsia de piel y se procede a manejarlo de acuerdo a la evolución y el tipo de cáncer.
Recomendaciones para prevenir el cáncer de piel
– Limita la exposición al sol: especialmente durante las horas de mayor intensidad entre las 10 a.m. y las 4 p.m. Siempre ubica lugares para protegerte en caso de estar expuesto.
– Usa protector solar: siempre aplica un bloqueador solar de amplio espectro (con un factor de protección solar (FPS) de al menos 30. Aplícalo en todas las áreas expuestas de la piel al menos 30 minutos antes de salir al sol y vuelve a aplicarlo cada dos horas.
– Protege la piel: usa ropa protectora como camisas de manga larga, pantalones largos, gorras y gafas de sol con protección UV para cubrir la piel expuesta al sol.
– Evita las camas de bronceado y lámparas UV: la exposición a estos dispositivos aumenta el riesgo de cáncer de piel, por lo que se recomienda evitarlas.
– Realiza autoexamen de la piel: revisa con regularidad la piel para detectar cualquier cambio en lunares o lesiones cutáneas existentes. Si notas algún cambio, consulta a un profesional en dermatología.
– Haz visitas periódicas al dermatólogo: realiza chequeos regulares cuando evidencies lunares atípicos, tengas antecedentes familiares de cáncer de piel o dudas sobre alguna lesión en la piel.
En definitiva, es importante tener en cuenta que la mayoría de los cánceres de piel se pueden tratar de manera asertiva si se detectan y tratan a tiempo. Por tanto, cuando se detecta un cambio en la piel, es fundamental consultar a tu dermatólogo para una evaluación y diagnóstico adecuado.
Puede interesarte: Consejos para proteger la piel durante las vacaciones.










