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Conoce sobre la tuberculosis y previene el contagio

Lucila Flórez
Neumóloga de los Centros Médicos Colmédica.

Con ocasión del “Día Mundial de la Tuberculosis” a conmemorarse el próximo 24 de marzo, fecha que marcó el día en que, en 1882, el doctor Robert Koch, anunció el descubrimiento de la bacteria que causa la enfermedad, resulta apropiado abordar un tema desconocido por muchos.

En este sentido, es importante señalar que la tuberculosis sigue siendo una de las enfermedades infecciosas más mortíferas en el mundo, siendo las personas infectadas por la bacteria: Mycobacterium tuberculosis, quienes tienen un  mayor riesgo de enfermar a lo largo de su vida. 

Así mismo, las personas inmunodeprimidas, por ejemplo, las que viven con VIH o padecen desnutrición o diabetes, y los consumidores de tabaco, corren un riesgo mayor de adquirirla.

La doctora Lucila Flórez, neumóloga de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuál es el panorama general de la enfermedad de la que han sido víctimas varias personas en el mundo desde su descubrimiento.

¿Qué es la tuberculosis?

La tuberculosis es una enfermedad infecto contagiosa causada por una bacteria de crecimiento lento conocida como “Bacilo de Koch”, la cual provoca infecciones en cualquier lugar del cuerpo humano, pero cuya forma más conocida es la pulmonar.

En Colombia es un medio endémico de tuberculosis, eso quiere decir que normalmente existen casos activos en la comunidad y una transmisión continúa. Es así como la enfermedad, que se transmite por el contacto estrecho con un paciente activo, a través de la respiración, presenta variaciones de acuerdo a cada caso, entre las que se encuentran:

  • Al contagiarse el cuerpo puede controlar inmediatamente la infección y no permite que progrese.
  • En los niños, cuando tienen bajas las defensas o no están vacunados, aparece una forma primaria de tuberculosis que puede comportarse como una neumonía. También, puede manifestarse con un derrame pleural, meningitis, infección de los ganglios linfáticos o inclusive en órganos lejanos a los pulmones como los riñones.
  • Puede guardarse durante muchos años en el tejido pulmonar después de una forma primaria que pasó desapercibida y se reactiva 10 a 20 años después de la exposición. Una situación que deriva en una tuberculosis pulmonar que causa gran destrucción del pulmón si no se diagnostica y se trata a tiempo.

Es importante destacar que la infección se transmite a través del aire. Cuando un enfermo tose, estornuda o escupe, expulsa bacilos tuberculosos al aire. Basta con que una persona inhale unos pocos de estos bacilos para quedar infectada.

Síntomas de la tuberculosis

De acuerdo con la doctora Flórez las señales dependen del órgano afectado, siendo comunes dos tipos de síntomas: 

  • Forma primaria. Se expresa como una neumonía y los síntomas son agudos: fiebre, dolor en el tórax al respirar, tos y expectoración. Si afecta los ganglios linfáticos provoca fiebre y aumento en el tamaño de estos.
    Mientras, si aparece un derrame pleural, provoca fiebre y un dolor torácico muy intenso al respirar profundo del lado del derrame. Entre tanto, si es una tuberculosis renal aparecen signos de alarma como sangrado en la orina, que puede simular una infección urinaria.
  • Forma secundaria. Es pulmonar, los pacientes señalan sensación de fiebre, malestar general vespertino, sudoración excesiva en la noche aun cuando no haga calor, pérdida de peso, tos con expectoración frecuente, a veces con sangrado.
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Tratamiento de la tuberculosis

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Al ser una enfermedad infecciosa causada por una bacteria, el tratamiento se realiza con antibióticos especiales, porque se hace con una combinación de medicamentos ideada no solo para evitar que la bacteria se reproduzca, sino también que se muera. El proceso es prolongado porque es una bacteria de crecimiento y reproducción muy lenta. 

Es así como, un tratamiento dura en promedio seis meses, solamente en algunas situaciones hay que hacer un esquema extendido por nueve meses o un año. Cuando los pacientes no son adherentes, es decir, no toman su tratamiento de manera puntual, se produce una “resistencia a los antibióticos”. Una situación grave porque no solo los esquemas de tratamiento son más complejos y prolongados, sino que también se expone a un contagio a la población 

Entre tanto, en un paciente asintomático con prueba de PPD (tuberculina) positiva, para evitar el desarrollo de la enfermedad se indica una profilaxis con un antibiótico que dura en promedio nueve meses. Un tratamiento que tiene como objetivo evitar una reactivación futura como forma secundaria (pulmonar).

Lo que debes saber de la vacuna contra la tuberculosis

En medio del interés generado por las vacunas, varias son las incógnitas que se tienen sobre la inoculación de la tuberculosis. A continuación, te compartimos algunos de los datos que debes saber sobre el biológico: 

  • El 18 de julio de 1921 un bebé recién nacido en París recibió la primera dosis de una vacuna pionera contra la tuberculosis.
  • Dos científicos franceses desarrollaron la vacuna, Albert Calmette y Camille Guérin.
  • Luego de más de un siglo la vacuna llamada BCG (o Bacilo de Calmette-Guérin) es aún la única que existe contra la tuberculosis.
  • La vacuna es aplicada a todos los recién nacidos antes de ser dados de alta de las clínicas.
  • Todos deben recibir un refuerzo cada 10 años.
  • Se usa principalmente para evitar la meningitis tuberculosa y la tuberculosis miliar, que es una forma diseminada de tuberculosis.
  • No se debe administrar la vacuna a personas con VIH, a candidatos a trasplante o personas con inmunosupresión de cualquier tipo.
  • No es recomendable aplicar en mujeres embarazadas.
  • La vacuna solamente se debe considerar para niños que tengan un resultado negativo en la prueba de detección de la tuberculosis.

Es muy importante reconocer que las epidemias infecciosas siguen siendo parte del mundo y a ello responde la necesidad de asumir el compromiso y la responsabilidad de vacunarse y adoptar las medidas sanitarias que prevengan el contagio. 

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