Skip to main content

Cómo manejar la neumonía en adultos mayores de 65 años

La neumonía es una patología que resulta más agresiva en los adultos mayores por las condiciones que presentan al estar en una edad avanzada. Además, por la incidencia que puede presentar el hecho de sufrir otras afecciones pulmonares subyacentes como el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o enfermedades cardíacas.

De igual manera, en los adultos mayores además de la sintomatología típica de la neumonía, se presentan signos como: sueño, desorientación o cambios en la percepción mental y temperatura corporal más baja de lo normal. Señales de alarma que deben ser tratadas oportunamente, con el fin de reducir su impacto en el organismo.

El doctor Edgar Florez, neumólogo de los Centros Médicos Colmédica, explica cuáles son las causas, síntomas y formas de prevenir la neumonía en los adultos mayores.

Qué es la neumonía

La neumonía es una infección respiratoria aguda que afecta a los pulmones y se caracteriza por síntomas como fiebre, tos, escalofríos y expectoración o expulsión de flema. De esta manera, la enfermedad afecta a los alvéolos -órgano donde se produce el intercambio de oxígeno entre el pulmón y la sangre- al llenarlos de pus, haciendo dolorosa la respiración y limitando la absorción de oxígeno.

En el caso de los adultos mayores la neumonía procede con otro tipo de sintomatología, como desorientación o alteraciones en el estado de la conciencia. De acuerdo con el doctor Flórez, esta patología en el 40 % de las personas mayores de 65 años presenta complicaciones que terminan en hospitalizaciones y reducen la esperanza de vida entre quienes la padecen.

Causas de la neumonía

La neumonía es una enfermedad que puede ser adquirida por virus o bacterias inmersas en el aire y que terminan debilitando el sistema inmunitario; esta se clasifica de acuerdo con el lugar donde se contrajo, de esta manera:

– Adquirida en la comunidad: es el tipo de neumonía más común. Suele presentarse fuera de los hospitales, o instituciones de salud. Es causada por bacterias como el streptococcus pneumoniae, hongos o virus como el COVID-19.

– Adquirida en el hospital: es la que afecta a las personas que están hospitalizadas por otras patologías. Presenta mayor riesgo por tratarse de pacientes que tienen otra enfermedad.

– Por aspiración: es un tipo de neumonía que se produce cuando se inhalan alimentos, bebidas, vómitos o saliva y resultan penetrando y comprometiendo la funcionalidad de los pulmones.

Igualmente, se puede establecer una clasificación según la afectación pulmonar:

– Unilateral: es aquella que afecta a un único pulmón.

– Bilateral: tiene una afectación en ambos pulmones y es común que se presente a causa de infecciones virales.

– Bronconeumonía: además de ser más agresiva y afectar los dos pulmones, afecta los bronquios.

Factores de riesgo

Las personas mayores de 65 años son una población que tienen mayor riesgo de contraer la enfermedad, así mismo, los factores que aumentan las probabilidades de adquirirla son:

– Enfermedades pulmonares crónicas como el EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica) o una fibrosis quística.

– Tabaquismo: fumar hace que se vulneren las defensas naturales del organismo que protegen de las bacterias y los virus que causan neumonía.

– Trastornos mentales como demencia, accidentes cerebrovasculares o lesiones cerebrales en general.

– Pérdida de la conciencia.

– Convulsiones que conlleven a aspirar contenido gástrico u otros líquidos que afectan los pulmones.

– Tener problemas de salud con fallas cardíacas.

– Enfermedades crónicas debilitantes como diabetes, artritis o cáncer.

– Cirugías recientes, que reducen el funcionamiento del sistema inmunitario.

Ver más
Ronquidos: ¿Signo de una enfermedad respiratoria?

– Falta de higiene bucal que conlleva a la aspiración de bacterias alojadas en el aparato bucofaríngeo.

Puede interesarte: Actividades de relajación para adultos mayores.

Síntomas de la neumonía

En los adultos mayores los síntomas varían, sin embargo, existen una serie de señales de alarma comunes que pueden cambiar de moderados a graves entre los que se encuentran:

– Desorientación y malestar general.

– Signos de confusión con cambios en la conciencia mental.

– Tos persistente que puede estar acompañada de mucosidad o sangre en algunos casos.

– Dolor constante en el pecho al respirar o toser.

– Escalofríos y fiebre.

– Bajas concentraciones de oxígeno en la sangre.

– Dificultad para respirar con sensaciones de falta de aire.

Es importante que, ante la presencia de estos síntomas en el adulto mayor, se acuda de manera inmediata donde un especialista, para que diagnostique e inicie con el tratamiento que reduzca el impacto de la neumonía en el organismo.

Cómo se diagnostica

Entre los métodos que se utilizan para el diagnóstico de la neumonía se encuentran::

– Análisis de sangre: a través de los cuales, además de validar la presencia de neumonía, se identifica el agente causante de la enfermedad.

– Radiografía torácica: a través de esta prueba se logra determinar la extensión y la ubicación de la infección.

– Pulsioximetría: se trata de una prueba que mide los niveles de oxígeno en la sangre.

– Prueba de esputo: haciendo toser profundamente al paciente, este método permite el análisis de líquido de los pulmones (esputo) para identificar la causa de la infección.

Cómo prevenir la neumonía

 Entre las recomendaciones que permiten reducir las probabilidades de sufrir una neumonía o reducir el impacto que tiene para la salud se encuentran:

– Vacunarse: realizar el esquema anual contra el virus de influenza tanto en el paciente como en el cuidador, así como contra el COVID-19 y de la neumonía por neumococo que se aplica cada 5 años en dos dosis.

– Prestar atención a la gripe: no dejar avanzar los estados gripales que presenten tos o expectoración por más de 3 días, permite reducir las probabilidades de agravar los síntomas.

– Mantener una adecuada higiene bucal: es importante porque no hacerlo puede derivar en la aspiración de bacterias u hongos que afectan la salud del tracto respiratorio, produciendo una neumonía por microaspiración.

– Cuidar las infecciones crónicas: como sinusitis o amigdalitis, pues estas patologías resultan siendo agentes importantes de focos de bacterias.

– Practicar una buena higiene: lavarse las manos constantemente o utilizar desinfectantes, te protege de infecciones respiratorias que a menudo derivan en neumonía.

– No fumar: el tabaquismo es una de las principales causas que alteran el correcto funcionamiento de las defensas naturales que protegen a tus pulmones de las infecciones respiratorias.

– Mantén fuerte tu sistema inmunitario: adoptar hábitos que permitan mantener la salud de tu organismo: como dormir lo suficiente, ejercitarse regularmente y llevar una dieta saludable ayudarán a reducir el riesgo de sufrir una neumonía.

En definitiva, la neumonía en adultos mayores es una patología que debe tener un control preventivo y oportuno cuando se presente. Acudir al médico una vez se identifiquen los síntomas, es determinante para que un adulto mayor reduzca el impacto que esta infección respiratoria pueda tener.

 Puede interesarte: Artrosis degenerativa: ¿qué es y cómo manejarla?

Comparte
Ir al home