La disminución del deseo sexual o la ausencia de pensamientos eróticos, de fantasías sexuales, la no iniciación de la actividad sexual, la falta de receptividad a las iniciativas de una pareja, es probable que sean los trastornos sexuales más comunes en mujeres que están en su etapa de menopausia. Es así como el porcentaje de mujeres con poco deseo sexual se hace progresivo y puede ir desde el 10 % de las mujeres menores de 50 años a alrededor del 50 % de las mujeres mayores de 60 años.
En este sentido, la pérdida de la líbido, además de la disminución de estrógenos y testosterona, también involucra en algunas de ellas factores psicológicos. De esta manera, entre los más comunes están: una mala imagen corporal debido a la pérdida de belleza física y fuerza asociada con la edad, y estereotipos negativos internalizados de que la sexualidad es inapropiada para las mujeres mayores.
Con el fin de conocer las realidades que tiene la sexualidad durante esta etapa de vida en las mujeres, la doctora Martha Pérez, ginecóloga y obstetra de los Centros Médicos Colmédica, expone los aspectos que se deben considerar para retomar la vida sexual durante ese cambio hormonal natural de la menopausia.
¿Qué efectos tiene la menopausia en la vida sexual?
Para la doctora Pérez la menopausia se asocia con una disminución general en la respuesta sexual fisiológica y en las variables en la actividad física. En la menopausia, gran parte de los cambios son consecuencia de la disminución de la producción de estrógenos en los ovarios, que en condiciones normales se reduce gradualmente a partir de los 40 años de edad.
A su vez, con el tiempo se presentan cambios fisiológicos como: atrofia del tejido urogenital que conduce a la disminución del tamaño uterino y vaginal, disminución de la lubricación vaginal, reducción de la sensibilidad erótica del tejido del pezón, el clítoris y la vulva durante la actividad sexual.
Del mismo modo, los cambios que acompañan a la función sexual incluyen varios síntomas. Disminuciones en la líbido, en la respuesta sexual, en el nivel de comodidad (dolor en el acto, conocido como dispareunia) y en la frecuencia sexual. Adicionalmente, hay disminución de la producción de testosterona que puede conducir a cambios que afectan la función sexual, incluidos la pérdida de libido.
Qué es la dispareunia durante la menopausia
Es común que durante la menopausia se presente el trastorno de penetración/dolor genito-pélvico (dispareunia), caracterizado por dificultades en la penetración vaginal durante el acto. Generalmente, sucede porque el tejido se atrofia y lubrica menos, además, pueden existir otras afecciones médicas que afectan la región genital o los órganos pélvicos.
Una forma de tratar la dispareunia es con el uso de hidratantes y lubricantes que mejoran el confort coital y aumentan la hidratación vaginal. Pueden ser usados sin prescripción, no tienen efectos secundarios, pero no reversan los cambios de la atrofia. Además, reducen la fricción y la incomodidad causada por la sequedad durante las relaciones sexuales, lo recomendable es utilizar los hechos con agua o silicona.
Otra de las opciones que sugiere la doctora Pérez son los estrógenos vaginales. Es la opción de tratamiento más efectiva para las mujeres con sequedad vaginal y deben ser formulados por un médico especialista. A su vez, el tratamiento con láser de CO2 resulta siendo un tratamiento idóneo para la restauración de la mucosa vaginal, al ayudar en la mejora de la función sexual, sin efectos secundarios y con efectos sostenibles.
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¿Cómo afecta la menopausia en la relación de pareja?
Durante la menopausia es común que haya una disminución general en la frecuencia de la actividad sexual en pareja, sin embargo, hay un buen porcentaje de parejas mayores de 60 años que continúan siendo sexualmente activas (al menos una vez al mes). Aunque, los hombres mayores tienden a ser más activos sexualmente, la satisfacción sexual entre las personas con pareja sigue siendo relativamente en ambos géneros.
En este sentido, la calidad de la relación de la pareja es un determinante muy importante para la actividad sexual. Es así como, el nivel antes de la menopausia, la disponibilidad en pareja y la salud son predictores del interés sexual durante esta etapa.
¿Cómo disfrutar de la sexualidad luego de la menopausia?
La madurez puede traer un mayor conocimiento emocional y una mejor capacidad de intimidad que puede optimizar las relaciones sexuales. Las parejas mayores pueden tener mayor privacidad y más tiempo para la intimidad. Las personas que entienden que hay cambios en la función sexual tienen menos miedo y se adaptan mejor.
En lugar de centrarse únicamente en las relaciones sexuales como el objetivo de la sexualidad, se puede cambiar a la práctica de juegos sexuales previos. Las parejas que se comunican bien, pueden ajustar las prácticas sexuales para mantener o incluso mejorar los niveles anteriores de disfrute.
Recomendaciones para mejorar la vida sexual
Los problemas sexuales son comunes en la menopausia y existen intervenciones de tratamiento eficaces. En este sentido, un primer paso es la buena comunicación con la pareja y consultar a tu médico. Así mismo, la adopción de algunos hábitos te ayudará en este proceso. ¡Toma nota!
- Los principales factores asociados con una vida sexual satisfactoria son el bienestar físico, psicológico y la calidad de la relación con la pareja. Por lo tanto, las medidas que se tomen para mejorar la salud en general y su relación probablemente tendrán un impacto positivo en tu vida sexual.
- Los cambios en el estilo de vida que aumentan el bienestar físico y emocional, reducen la fatiga, el estrés y fortalecen la relación con efectos positivos en la función sexual.
- Recibir educación sobre los procesos asociados con el envejecimiento normal y cambios por la menopausia, ayudarán a conocer de mejor manera el problema presente en esta etapa y revertir la situación.
- Alimentarse bien, pues es común aumentar de peso durante la menopausia y ganar grasa corporal alrededor de la cintura, lo que altera el aspecto físico y la forma como nos vemos. Por tanto, mantener una dieta balanceada guiada por un nutricionista es una buena alternativa.
Es importante que durante esta etapa donde se presentan tantos factores que pueden alterar la vida sexual, se acompañe con un especialista de la salud. Recuerda que además de los cambios fisiológicos derivados de la menopausia, cualquier enfermedad médica que perjudique el suministro de sangre o la inervación nerviosa del tejido genital, puede servir potencialmente como una causa de disfunción sexual.
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