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Claves para reducir el riesgo de caídas en adultos de más 60 años

Las caídas se entienden como una consecuencia de cualquier situación cotidiana que precipita a una persona al suelo en contra de su voluntad. Una acción que, si bien puede no representar mayores consecuencias, en ocasiones pueden ser graves e incluso, fatales. Pueden producirse tanto por razones fisiológicas asociadas al envejecimiento, como por factores externos que representan peligros inminentes para sufrir un accidente.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), anualmente se producen 684.000 caídas mortales, lo que convierte a este problema en la segunda causa mundial de defunción por traumatismos involuntarios, siendo los mayores de 60 años quienes más sufren de caídas letales.

La doctora Ingrid Martínez de los Centros Médicos Colmédica, comparte los factores de riesgo más comunes que se presentan en las caídas y las recomendaciones que se deben tener en cuenta para evitarlas.

Efectos de las caídas en adultos de más 60 años

De acuerdo con la doctora Martínez, es importante tomar medidas preventivas para evitar caídas en los adultos, ya que aproximadamente un 30 % de los mayores de 60 años a nivel mundial, presentan caídas. Accidentes que en el 1 % aproximadamente, tienen la necesidad de recibir una atención secundaria.

Es así como estas lesiones resultan derivando en afecciones que van desde el compromiso en órganos como los tejidos blandos, pasando por fracturas que limitan la movilidad y favorecen complicaciones posteriores. Incluso, se pueden presentar traumas severos craneoencefálicos con hematomas internos que pueden conducir a la muerte.

Una vez se ha presentado la primera caída, aumenta el riesgo de reincidir nuevamente. Generalmente, la persona continúa con una sensación de inseguridad, sumado a que a medida que aumenta la edad se incrementan las probabilidades de sufrir un accidente. Este escenario puede llevar a una situación real de dependencia, depresión y aislamiento, e incluso a la necesidad de institucionalización.

Principales causas de las caídas

Existen diferentes factores que tienen incidencia en las caídas que sufren los adultos de más de 60 años, entre los que se encuentran:

Factores extrínsecos: son aquellos que son ajenos a la persona, como lo son:

– Exposición a ambientes completamente nuevos para el adulto mayor.

– Uso de calzado inadecuado que facilita resbalarse.

– Tener a su cargo el cuidado de mascotas ya que estas pueden facilitar el riesgo de pérdida de equilibrio o enredarse con correas.

– Ingesta de alcohol.

– Subir en sillas para alcanzar objetos.

– Girar bruscamente principalmente la cabeza o levantarse muy rápidamente de su cama.

– No apoyarse en baranda para subir escaleras o mientras se encuentran en el baño.

– Desplazarse por sitios poco iluminados.

– Lugares con presencia de cables u obstáculos en el piso.

– Dormir en camas muy altas.

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– Utilizar inodoros bajos.

 Factores extrínsecos: son aquellos que son ajenos a la persona, como lo son:

Factores intrínsecos: están asociados a distintos aspectos, especialmente los relacionados con cambios que el envejecimiento produce en el organismo, entre ellos:

– Alteraciones en el aparato vestibular del oído interno que alteran el equilibrio.

– Trastornos del sentido del equilibrio (vértigos).

– Disminución de agudeza visual.

– Pérdida de los reflejos, se tornan más lentos.

– Atrofia muscular, con afecciones como la artrosis.

– Toma inadecuada de medicamentos (hipotensores, hipoglucemiantes y psicofármacos) o polifarmacia.

– Problemas de memoria.

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Recomendaciones para reducir el riesgo 

Caidas
Como se ha mencionado existen una serie de factores de riesgo tanto físicos como externos, que son causa de caídas en las personas mayores de 60 años. A ello, responde la importancia de implementar medidas que se adapten de acuerdo a la persona y su contexto, entre ellas se encuentran:

– Realizar una vigilancia estricta del ambiente en casa. Evitar los obstáculos con elementos que representen algún tipo de peligro ante una eventual caída. Puedes instalar barandas y antideslizantes para facilitar los desplazamientos.

– Utilizar bastón cuando se tiene alguna dificultad en la movilización. Principalmente, por artrosis de rodillas y/o caderas, trastornos leves del equilibrio o lesiones en los pies.

– Usar calzado suave y antideslizante. Evitar el uso de pantuflas sueltas y tacones.

– Realizar controles médicos mínimo una vez al año de la visión, y en lo posible evaluación terapéutica de postura, marcha y equilibrio.

– Evitar la automedicación ante alguna caída. Siempre se debe contar con la asesoría médica para el control o tratamiento adecuado.

– Conozca los efectos secundarios de los medicamentos que toma. Es importante consultar con el médico tratante si los fármacos pueden afectar el equilibrio.

– En lo posible mantener un nivel de actividad física diaria mínima de 30 minutos. Caminar, practicar yoga o bailar pueden ser algunos ejercicios adecuados. Un profesional puede indicar ejercicios de acondicionamiento físico.

– Cuando salga al aire libre, mantén las manos libres, utiliza elementos como maletas o carteras para guardar cosas. Ayudará a actuar de manera rápida ante alguna eventualidad.

Es importante adaptar un estilo de vida saludable en la que la práctica de alguna actividad mejore la condición física, sumado a la supervisión minuciosa que se debe hacer de los espacios en los cuales suele desplazarse una persona. Tener un enfoque integral para la prevención puede reducir el riesgo de caídas en los adultos de más de 60 años.

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