Skip to main content

Día Mundial contra el Cáncer: la realidad sobre esta afección

A propósito del “Día Mundial contra el Cáncer” a celebrarse el 4 de febrero y cuyo objetivo es fomentar la concienciación y las medidas para prevenir y controlar la enfermedad, resulta oportuno abordar la manera cómo los diagnósticos de cáncer han venido aumentando, de manera particular, en la población adulta.

Un estudio realizado por el Brigham and Women’s Hospital (hospital docente de la Facultad de Medicina de Harvard), evidenció el aumento en los casos de cáncer en este grupo poblacional. Tendencia que encuentra su origen debido a la exposición que se tiene a diferentes factores de riesgo como la alimentación, el estilo de vida y los malos hábitos.

En este sentido, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en las Américas los casos de cáncer se estimaron en 4 millones en 2020 y se proyecta aumenten hasta los 6 millones para 2040. De esta manera, el cáncer se posiciona como la segunda causa más frecuente de morbilidad y mortalidad después de las enfermedades cardiovasculares.

Qué es el cáncer

El cáncer es una enfermedad en la que algunas células se multiplican de manera anormal y descontrolada, invadiendo diferentes zonas del cuerpo. Es una afección que se puede presentar en cualquier órgano o tejido, formando tumores que pueden ser cancerosos (malignos) o no cancerosos (benignos).

De esta manera, cuando se altera el proceso de multiplicación normal entre las células que se mueren y son reemplazadas por otras jóvenes, es cuando se presenta el cáncer, pues dicho proceso se modifica al formar nuevas unidades. En este sentido, la etapa cuando las células cancerosas se separan del sitio donde se originaron y se diseminan a otras partes del cuerpo se le conoce como metástasis.

Puede interesarte: ¿Cómo puedes apoyar a un paciente con cáncer?

Factores de riesgo del cáncer

La importancia que tiene la prevención y la adopción de hábitos saludables, son elementos determinantes para disminuir los factores de riesgo de la enfermedad. De esta manera, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha destacado que entre las causas más frecuentes que proliferan el cáncer se encuentran:

– Alimentación desbalanceada con una ingesta elevada de carbohidratos simples y productos ultraprocesados.

– Tabaquismo.

– Mantener sobrepeso u obesidad durante un periodo prolongado.

– Conservar un estilo de vida sedentario.

– Tener un consumo desmedido de alcohol.

– No realizar las vacunaciones de manera oportuna.

– Falta de cuidados en la piel para evitar las consecuencias de una sobreexposición a la radiación ultravioleta.

– Exposición constante a las radiaciones ionizantes (producidas por los rayos gamma o rayos X).

Así mismo, otro factor que ha venido aumentando el riesgo son los problemas ambientales. El cambio climático es un evento que ha acentuado los casos de cáncer en edades tempranas, sumado al uso descontrolado de fertilizantes, pesticidas y otras sustancias utilizadas para mejorar la eficiencia de las cosechas de los alimentos y que tiene como consecuencia la ingesta de sustancias que tienden a favorecer la aparición de algunos tipos de cáncer.

Síntomas comunes del cáncer

Si bien existen diferentes síntomas de acuerdo al tipo de cáncer, hay unas variables comunes en la sintomatología de los casos, entre ellos:

– Fatiga constante con un agotamiento que no mejora con el descanso.

– Inflamación o protuberancias en cualquier parte del cuerpo, que pueden ser palpadas debajo de la piel.

– Cambios en el peso corporal, con aumento o pérdida de peso sin explicación.

Ver más
Recomendaciones para reducir el riesgo del cáncer de próstata

– Problemas en la ingesta de alimentos con dolor abdominal, náuseas y vómitos.

– En las mujeres hay endurecimiento o la aparición de masas en un seno.

– Dolores sin razón que no desaparecen, e incluso, pueden empeorar.

– Cambios de la piel en su textura, color o apariencia. En lunares se puede presentar aumento en su tamaño.

– Úlceras que no se curan con facilidad, o una coloración amarillenta en la superficie de los ojos.

– Sangrados inusuales.

– Afecciones intestinales como: estreñimiento, diarrea o cambios en el aspecto de las heces.

– Fiebre con sudoraciones constantes.

– Dolores de cabeza recurrentes.

En general, es importante que bajo cualquier señal de alarma se cuente con el apoyo de un profesional de la salud para que se identifique las causas que están originando un posible síntoma de la enfermedad. Un diagnóstico a tiempo puede llevar a cabo un proceso oportuno y exitoso en el paciente.

Prevención del cáncer

El cuidado personal en el estilo de vida y la adopción de hábitos saludables a temprana edad, son acciones importantes que se pueden realizar para reducir el riesgo de un cáncer. Además, implementar una serie de recomendaciones entre las que se encuentran:

– Dejar de fumar: el tabaquismo es uno de los causantes no sólo del cáncer de pulmón, sino también, de otros tipos de cánceres en los que el humo del cigarrillo incide de gran manera.

– Protegerse de los rayos ultravioleta: la exposición descontrolada al sol aumenta el riesgo de padecer cáncer en la piel. Por tanto, debes limitar el contacto con el sol, hacerlo en las horas recomendadas y utilizando siempre un protector solar adecuado.

– Seguir una dieta saludable: tener sobrepeso u obesidad incrementa el riesgo de padecer la enfermedad. Se debe mantener una alimentación rica en frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras, así como, evitar el consumo de alimentos ultra procesados.

– Realizar alguna actividad física: el sedentarismo es un aliado para el aumento de peso que resulta en un agente coadyuvante para aumentar el riesgo. Procura realizar ejercicio de manera regular, lo ideal es hacerlo al menos tres veces por semana e ir aumentando la intensidad paulatinamente, para mejorar la condición física.

– Mantener el control de tu salud: el chequeo médico de manera periódica se debe convertir en un hábito de vida. Además de prevenir, permite mantener el control y seguimiento de cualquier síntoma que esté alterando la salud. Así mismo, es determinante para iniciar un tratamiento a tiempo en etapas tempranas de la enfermedad.

– Conservar al día las vacunaciones: establece cuáles son las vacunas que debes tener al día a fin de prevenir cualquier tipo de síntoma que afecte la integridad de tu salud. Mantén el control sobre las dosis de vacunación indicadas para la prevención de cualquier patología.

En definitiva, los factores en el estilo de vida de las personas tienen una gran incidencia en la proliferación de cáncer en cualquier edad. Igualmente, recuerda que los casos de cáncer al recibir atención oportuna en sus primeras etapas permiten tener un tratamiento exitoso para el paciente.

Puede interesarte: Consejos para prevenir el cáncer de pulmón.

Comparte
Ir al home