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Qué es la apnea del sueño y por qué se produce

Paola Astaiza.
Otorrinolaringóloga de los Centros Médicos Colmédica.

El sueño es una actividad fisiológica imprescindible donde se permite la recuperación física del organismo, así como la reorganización mental. Sin embargo, hay distintas situaciones que se desencadenan durante este acto, dificultando el descanso apropiado. Precisamente, una de estas, es la apnea del sueño, un trastorno que puede afectar el reposo de una persona de manera significativa y que tiene una prevalencia más alta en adultos de más de 60 años.

De esta manera, durante la apnea del sueño la respiración se detiene de forma recurrente durante unos segundos o incluso minutos, y luego se reinicia automáticamente. Esta situación puede ocurrir varias veces en la noche, alterando el ciclo normal del sueño y teniendo diversos efectos negativos en la salud y el bienestar de una persona.

La doctora Paola Astaiza, otorrinolaringóloga de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son los efectos que tiene la apnea del sueño en la salud, sus causas y las complicaciones que se derivan cuando no se tratan oportunamente.

Qué es la apnea del sueño

La apnea del sueño es un trastorno respiratorio que se caracteriza por la interrupción repetida de la respiración durante el sueño. Esta interrupción puede ser parcial o total y suele ser causada por un colapso de las vías respiratorias superiores, lo que dificulta o impide el paso del aire.

Es así que, cuando las vías respiratorias se obstruyen, la cantidad de oxígeno que llega a los pulmones disminuye, lo que lleva a una disminución en los niveles de oxígeno en la sangre. Estas interrupciones en la respiración pueden durar desde unos segundos hasta más de un minuto y pueden ocurrir constantemente.

Tipos de apnea del sueño

Los tipos de apnea del sueño pueden clasificarse en tres tipos principales:

– Apnea obstructiva del sueño (AOS): se desencadena cuando las vías respiratorias superiores se bloquean muchas veces durante el sueño, lo que conlleva a reducir o detener por completo el flujo de aire. Este es el tipo más frecuente de apnea del sueño.

– Apnea central: ocurre cuando el cerebro no envía las señales necesarias para respirar. Los pacientes con apnea central del sueño tienen un trastorno del sistema nervioso central. Está relacionada con afecciones médicas que influyen en la forma en que el cerebro controla las vías respiratorias y los músculos torácicos. Es la menos común.

– Apnea mixta: es una combinación de la apnea central y obstructiva del sueño. Es menos prevalente que la apnea obstructiva del sueño.

Factores de riesgo de la apnea del sueño

De acuerdo con la doctora Astaiza, existen varios factores de riesgo que están asociados con un mayor compromiso de desarrollar apnea obstructiva del sueño, como lo son:

– Sobrepeso y obesidad: son factores de riesgo significativos. El exceso de grasa alrededor del cuello y la región del cuello puede obstruir las vías respiratorias superiores y dificultar el flujo de aire durante el sueño. Por lo tanto, las personas con un índice de masa corporal (IMC) alto, especialmente aquellos con obesidad central, tienen un mayor riesgo de apnea del sueño.

– Tabaquismo y el consumo de depresores del sistema nervioso central: como el alcohol, las benzodiazepinas, los barbitúricos y los narcóticos, también pueden aumentar el riesgo. Fumar puede irritar las vías respiratorias y causar inflamación, lo que puede contribuir al estrechamiento de las vías respiratorias y al colapso durante el sueño. Además, el alcohol y otros depresores del sistema nervioso central pueden relajar los músculos de la garganta y agravar la obstrucción de las vías respiratorias.

– Edad y género: la prevalencia de la apnea obstructiva del sueño es más alta en adultos de más de 60 años: 51 % en hombres y 39 % en mujeres. Así mismo, existe una mayor incidencia en hombres (4-6 %) que en mujeres (2-4 %), con una frecuencia que puede ser de 2 a 3 veces mayor.

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Es importante tener en cuenta que estos factores de riesgo no son determinantes absolutos y que no todas las personas que tienen sobrepeso, fuman o consumen depresores del sistema nervioso central, desarrollan la enfermedad. Sin embargo, estos factores aumentan la probabilidad de padecer el trastorno y pueden influir en su gravedad.

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Síntomas de la apnea del sueño

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Algunos de los síntomas más comunes en personas que presentan apnea del sueño son:

– Ronquido: se trata de uno de los síntomas más frecuentes y se produce por la vibración de los tejidos flexibles de la vía aérea superior al paso del aire. No obstante, es importante destacar que la ausencia de ronquido no descarta la presencia de apnea del sueño.

– Pausas respiratorias durante el sueño: son episodios que suelen observar los compañeros de cama de la persona. Se presentan como pausas respiratorias (apneas) durante el sueño, las cuales terminan con un breve despertar; en algunos casos pasa desapercibido. Los pacientes pueden despertar con sensación de asfixia o dificultad para respirar.

– Sueño intranquilo y movimiento excesivo: generalmente los pacientes con apnea del sueño refieren tener un sueño intranquilo, con mucho movimiento y sudoración durante la noche.

– Nicturia: que es la necesidad de levantarse al baño durante la noche y es otro síntoma frecuente en personas con el trastorno.

– Síntomas sugestivos de reflujo gastroesofágico: causado por el esfuerzo inspiratorio durante la obstrucción de la vía aérea superior, el cual puede aumentar la presión intratorácica negativa, lo que favorece el movimiento del contenido gástrico hacia el esófago. Otras señales son: boca seca, babeo y bruxismo.

– Somnolencia diurna excesiva: es el síntoma diurno más frecuente en personas con apnea del sueño. Se define como la tendencia a quedarse dormido en situaciones inapropiadas, independientemente de haber dormido las horas adecuadas.

Vale la pena destacar que, los síntomas varían en cada persona y no todos los pacientes experimentan todos los signos mencionados.

Complicaciones

Entre las complicaciones que se pueden derivar por no tener un tratamiento oportuno se encuentran:

– Aumento en el riesgo de accidentabilidad laboral y vehicular.

– Hipertensión arterial.

– Incremento en el riesgo de padecer una enfermedad cerebrovascular.

– Prevalencia de trastornos respiratorios del sueño en la insuficiencia cardíaca.

– Trastornos del ritmo cardíaco, el tromboembolismo y la hipertensión pulmonar.

– Mayor riesgo de incidencia por cáncer, mortalidad y agresividad del tumor (melanoma).

– Deterioro cognitivo, principalmente en la función ejecutiva, la atención y la memoria.

– Se asocia de forma bidireccional a la depresión.

Tratamiento de la apnea del sueño

Según la doctora Astaiza, en el tratamiento de la apnea del sueño se recomienda una aproximación terapéutica de carácter multidisciplinar. “Todas las opciones médicas, quirúrgicas o físicas disponibles deben ser complementarias y no excluyentes”, destaca.

La aproximación terapéutica incluye:

– Establecer medidas higiénico-dietéticas del sueño.

– Tratamiento del sobrepeso y la obesidad.

– Manejo médico y/o quirúrgico de causas reversibles.

– La presión positiva continua en la vía aérea (CPAP) es eficaz para reducir la gravedad de la apnea obstructiva del sueño y continúa siendo el tratamiento de elección en la mayoría de los pacientes.

Cuando la prueba terapéutica no funciona en el paciente, el médico tratante debe plantear tratamientos alternativos de forma individualizada.

En definitiva, la apnea del sueño es un trastorno común que afecta a personas de todas las edades. Es importante buscar un diagnóstico y tratamiento adecuados para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen. Si sospechas que tú o alguien cercano podría estar experimentando síntomas, es recomendable consultar a un profesional de la salud para recibir una evaluación y orientación adecuadas.

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