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Ácaros: impacto en la salud y recomendaciones para controlarlos

Los ácaros son diminutos arácnidos que, aunque son invisibles a simple vista, habitan en cualquier rincón de tu entorno. Es así como su presencia es frecuente en el polvo doméstico, colchones, almohadas y peluches. Si bien la mayoría de las personas que coexisten con los ácaros lo hacen sin mayores problemas, para aquellos que padecen alergias, los efectos pueden ser perjudiciales.

De esta manera, las alergias pueden manifestarse a través de síntomas como: congestión nasal, estornudos, picazón en los ojos, tos, sibilancias y en casos más graves, asma. A ello responde la importancia de mantener tu hogar limpio y libre de ácaros, pues su impacto en la salud no debe ser subestimado.

A continuación, conocerás con más detalle la incidencia que tienen los ácaros para la salud, así como las recomendaciones para crear un ambiente más saludable y cómodo para ti y tu familia.

Qué son los ácaros

Se trata de unos arácnidos diminutos parientes de las arañas y las garrapatas. Estos microorganismos, generalmente miden entre 0.2 y 0.5 milímetros de longitud, lo que los hace prácticamente invisibles. Son invertebrados y se encuentran en una amplia variedad de hábitats comunes en los ambientes e interiores de los hogares.

La vida de un ácaro puede variar según las condiciones ambientales. Para el caso de los hogares, el más común es el ácaro del polvo doméstico, el cual suele vivir entre unas pocas semanas y hasta varios meses, dependiendo del entorno. Al alimentarse de partículas de piel humana y animal, así como de otros desechos orgánicos presentes en el polvo, la disponibilidad de estos recursos puede influir en su longevidad.

Factores de riesgo

Los ácaros pueden representar un riesgo para la salud en ciertas circunstancias, entre las que se encuentran:

– Alergias preexistentes: las personas que tienen alergias previas, pueden tener un mayor riesgo de desarrollar alergias a los ácaros.

– Exposición prolongada: mantener una exposición continua a altas concentraciones de ácaros, aumentan el riesgo de desarrollar sensibilidad alérgica.

– Ambientes húmedos: son el hábitat preferido de los ácaros; por tanto, aumenta la población de ácaros y el riesgo de exposición.

– Hábitos de limpieza inadecuados: la falta de limpieza regular en el hogar puede llevar a la acumulación de polvo y por lo tanto, al aumento de ácaros. Por ello, la limpieza deficiente de la ropa de cama, alfombras y muebles, son factores desencadenantes.

– Asma y enfermedades respiratorias: son condiciones médicas que son más susceptibles a los efectos de la exposición a ácaros.

– Edad: los niños pequeños y los adultos de +60 años pueden estar en mayor riesgo, ya que sus sistemas inmunológicos pueden ser más vulnerables a las alergias.

– Factores genéticos: la predisposición genética también puede desempeñar un papel en la sensibilidad a los alérgenos de los ácaros.

Impacto de los ácaros en la salud

Los ácaros pueden desencadenar una serie de problemas de salud en personas alérgicas, entre las que se incluyen:

– Alergias respiratorias: su capacidad para desencadenar reacciones alérgicas es causada por la presencia de alérgenos en su excremento y en las partículas que liberan. De esta manera, puede desencadenar síntomas como: congestión nasal, estornudos frecuentes, picazón en los ojos, tos, sibilancias y dificultad para respirar.

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– Dermatitis: el contacto directo con los ácaros puede desencadenar este tipo de irritación de la piel. La dermatitis se manifiesta como una reacción cutánea en personas sensibles a los alérgenos presentes en los ácaros o debido a la fricción de estos con la piel. Se presentan signos como: picazón, enrojecimiento, erupciones cutáneas, entre otras reacciones.

– Asma: los alérgenos de los ácaros pueden desencadenar ataques de asma, que son episodios agudos de estrechamiento de las vías aéreas y dificultad respiratoria. Así mismo, provoca síntomas característicos del asma, como lo son: dificultad para respirar, sibilancias, tos y opresión en el pecho.

– Conjuntivitis: la exposición a los alérgenos de los ácaros puede desencadenar esta reacción alérgica en los ojos. Además, se pueden producir varios síntomas oculares incómodos, que incluyen: picazón ocular, enrojecimiento, lagrimeo excesivo, entre otras manifestaciones.

– Problemas respiratorios crónicos: mantener una exposición prolongada a altas concentraciones de ácaros, especialmente en la infancia, puede contribuir al desarrollo de enfermedades respiratorias crónicas.

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Recomendaciones para controlar los ácaros

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Con el fin de reducir el riesgo de problemas de salud asociados con los ácaros, es importante que tomes medidas preventivas en casa, algunas de las recomendaciones sugeridas son:

– Lava los tendidos de cama regularmente: mantener un lavado permanente de la ropa de cama es una de las estrategias más efectivas para reducir la población de ácaros, minimizando a su vez, la exposición a sus alérgenos. Igualmente, es importante que aspires el colchón y las almohadas con regularidad.

– Usa fundas antialérgicas: tanto en el colchón como en las almohadas. Es beneficioso para las personas alérgicas a los ácaros, ya que ayuda a reducir la exposición a los alérgenos durante el sueño y ayuda a mejorar la calidad del descanso.

– Mantén la humedad bajo control: es una estrategia efectiva para reducir la proliferación de ácaros, ya que estos tienden a prosperar en ambientes húmedos. Asegúrate de que tu hogar esté bien ventilado. A diario abre ventanas y puertas para permitir la circulación del aire y la salida de la humedad.

– Evita las alfombras: los ácaros encuentran un ambiente cálido y húmedo entre las fibras de la alfombra, lo que favorece su proliferación. Por ello, es recomendable que optes por suelos duros como madera o baldosas, pues son más fáciles de limpiar y menos propensos a albergar estos microorganismos.

– Elimina los puntos de acumulación: al excluir los puntos de acumulación de polvo, reduces la exposición a estos alérgenos y mejoras la calidad del aire. Evita los objetos que acumulen polvo como cortinas pesadas, muebles tapizados, peluches, entre otros objetos.

Recuerda que, al tomar medidas preventivas a fin de minimizar la presencia y el impacto de los ácaros en el hogar, mejoras la calidad del aire y reduces los riesgos de problemas de salud asociados a estos microorganismos.

** Este contenido se encuentra avalado por profesionales de la salud de Colmédica.

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