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Enfermedades más comunes del esófago

El esófago pese a desempeñar un papel esencial en la salud y el bienestar general es un órgano del cuerpo que a menudo es subestimado en comparación con otras partes que conforman el aparato digestivo. Además de las enfermedades comunes que afectan al esófago, hay aspectos fundamentales que pueden pasar desapercibidos pero que son vitales para comprender su funcionamiento y cuidado adecuado.

Es por ello que, entender las enfermedades más comunes del esófago es fundamental para fomentar la conciencia, la prevención y el manejo efectivo de estas condiciones, contribuyendo así a la salud gastrointestinal y al bienestar en general.

Con el fin de exponer la importancia que tiene el esófago y las tareas que cumple en el organismo, la profesional Margarita Reyes, especialista en Gastroenterología y Endoscopia Digestiva de los Centros Médicos Colmédica, comparte las enfermedades más comunes de este órgano, así como las recomendaciones para prevenirlas.

Qué es el esófago y cuáles son sus funciones 

De acuerdo con la doctora Reyes, el esófago se describe como una estructura anatómica fundamental del sistema digestivo. Se trata de un conducto hueco compuesto principalmente por tejido fibro-muscular, con una extensión que oscila entre los 18 y 26 centímetros de largo. Cumple una función crucial en el proceso de digestión al transportar líquidos, saliva y alimentos sólidos desde la boca y la faringe hasta el estómago.

De esta manera, dentro de su estructura, al esófago lo integran dos capas musculares fundamentales: el músculo longitudinal y el músculo circular. Estas capas coordinan una serie de movimientos de contracción y relajación progresiva, esenciales para el desplazamiento ordenado de los contenidos a lo largo del esófago hasta alcanzar el estómago.

En el mecanismo de tránsito de los alimentos, el esfínter superior se mantiene cerrado por actividad neural, abriéndose exclusivamente durante el proceso de deglución para permitir el paso del bolo alimenticio hacia el esófago. Entre tanto, el esfínter inferior actúa como una barrera que evita el flujo de contenido gástrico hacia el esófago, relajándose durante la deglución para que el alimento avance de manera controlada hacia el estómago. Esta sincronización entre los músculos y los esfínteres asegura un proceso de transporte eficiente para prevenir el reflujo de ácidos gástricos hacia el esófago.

Enfermedades más comunes que afectan el esófago

Las afecciones esofágicas que son más frecuentemente diagnosticadas incluyen:

– Enfermedad por reflujo gastroesofágico: consiste en la presencia de síntomas como la sensación quemante detrás del esternón, agrieras y sabor amargo en la boca como resultado del flujo retrógrado del contenido gástrico al esófago. 

– Esofagitis por píldoras: consiste en la presencia de daño del revestimiento interno o mucosa ocasionado por el contacto prolongado con algunos medicamentos como antiinflamatorios no esteroideos. Este daño puede generar la presencia de dolor en el pecho, dolor o dificultad para tragar o deglutir.

– Hernia hiatal: se caracteriza por ser una alteración anatómica en la posición de la unión entre el esófago y el estómago. En esta afección, una porción del estómago se desliza hacia el tórax a través de una abertura en el diafragma.

– Esofagitis eosinofílica: determinada por el aumento en la presencia y número de eosinófilos (un tipo de glóbulo blanco) en la mucosa del esófago produciendo inflamación. Esta afección puede conllevar a la aparición de rigidez y estrechamiento del esófago, manifestándose con dificultad para tragar o deglutir, sensación de atoramiento, ardor o quemazón en el pecho.

– Trastornos motores: son alteraciones en la función de la capa muscular, principalmente del músculo liso que compone los dos tercios inferiores del esófago. Tiende a desarrollar dificultad para tragar o deglutir, dolor y/o ardor detrás del esternón y sensación de atoramiento. 

– Cáncer: se trata del desarrollo de células tumorales malignas desde las capas internas del esófago y que gradualmente comprometen las otras capas más externas.

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Síntomas de las enfermedades del esófago

Entre los síntomas más frecuentemente relacionados con las enfermedades del esófago se encuentran:

– Ardor o quemazón: sensaciones que se presentan en el área media del pecho, detrás del esternón. Este síntoma a menudo se experimenta durante o después de la ingestión de alimentos y es característico de la acidez estomacal asociada con la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

– Regurgitación: que es la devolución involuntaria de ácido estomacal o contenido alimenticio hacia la boca. Esto puede causar una sensación desagradable y un sabor ácido en la boca.

– Acidez: ubicada generalmente en la parte baja del esternón y que puede irradiar hacia la parte alta del abdomen. Este síntoma tiende a empeorar después de comer o al acostarse.

– Dificultad para tragar (disfagia): implica dificultad para tragar alimentos o líquidos. Puede sentirse como si los alimentos quedarán atrapados en la garganta o el pecho, y puede ser un síntoma de varias afecciones esofágicas.

– Sensación de atoramiento: al tragar alimentos se puede experimentar una sensación de atoramiento, como si estos quedaran atascados en el esófago. 

– Dolor al tragar (odinofagia): puede ser un síntoma de inflamación o lesiones en el esófago.

Así mismo, la doctora Reyes señala que existen ciertos síntomas de alarma en los que se debe priorizar la consulta de forma prioritaria, ya que puede haber presencia de complicaciones relacionadas con enfermedades benignas o la aparición de condiciones malignas, entre ellos están: 

– Vómitos persistentes: especialmente si son explosivos o si el vómito contiene sangre o se asemeja al sedimento del café.

– Heces con sangre roja o de color negro: puede indicar sangrado en el tracto digestivo y debe ser evaluado de inmediato.

– Debilidad, mareo y aturdimiento: síntomas que pueden estar relacionados con anemia o pérdida importante de sangre.

– Anemia: especialmente si se asocia con otros síntomas mencionados, puede indicar un problema subyacente.

– Imposibilidad para deglutir.

– Pérdida de peso no justificada: 

Cuidados en pacientes con enfermedades esofágicas

Las recomendaciones para el cuidado y el seguimiento a largo plazo en pacientes con enfermedades esofágicas de acuerdo con la doctora Reyes incluyen: 

– Adherencia al tratamiento: es fundamental seguir de manera rigurosa las indicaciones del profesional de la salud, tanto las prescritas farmacológicamente como las relacionadas con cambios en el estilo de vida. La constancia en el seguimiento de estas indicaciones es clave para el control y manejo efectivo de la enfermedad.

– Modificaciones en el estilo de vida: mantener ajustes continuos en el estilo de vida contribuye significativamente a la estabilidad y al bienestar a largo plazo.

– Establecer un estilo de vida saludable: adoptar un enfoque de vida saludable a través de la práctica de ejercicio regular y seguir una dieta equilibrada fortalecen el organismo y minimizan el impacto negativo de la enfermedad.

– Evitar factores de riesgo modificables: abstenerse del consumo de tabaco y moderar el consumo de alcohol son medidas cruciales para preservar la salud esofágica a largo plazo. 

En definitiva, para cualquier enfermedad del esófago se debe evitar la automedicación con sustancias comercialmente adquiridas en farmacias; y en especial el uso de productos que no cuentan con soportes científicos que respalden su uso. Por ello, siempre para cualquier novedad médica se debe consultar con un profesional de la salud.

Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo y orientación de la profesional Margarita Reyes, especialista en Gastroenterología y Endoscopia Digestiva de los Centros Médicos Colmédica. 

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