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Tos: un mecanismo de defensa para tu organismo

Julia Cera.
Médico familiar de los Centros Médicos Colmédica.

¿Sabías que la tos no es una acción nociva para tu organismo? ¡Así es!, al contrario, es un mecanismo reflejo mediante el cual las vías respiratorias tratan de protegerse contra partículas o sustancias irritantes. Este acto a menudo percibido como algo molesto, desempeña un papel crucial, pues ayuda a mantener la garganta limpia y las vías respiratorias despejadas.

De esta manera, la tos actúa como un sistema de alerta, expulsando de manera rápida y efectiva partículas como polvo, alérgenos o microorganismos, que pueden haber ingresado al sistema respiratorio. Al toser, el cuerpo busca despejar las vías aéreas y prevenir la obstrucción que podría afectar la capacidad de respirar de manera eficiente.

Pero, ¿en qué casos la tos puede convertirse en una señal de alerta? Con el fin de aclarar esta y otras incógnitas, la profesional Julia Cera, médico familiar de los Centros Médicos Colmédica, comparte, la incidencia de la tos y cuándo debes acudir a un médico para una evaluación más detallada.

¿Qué es la tos?

La tos es un mecanismo natural del cuerpo que tiene como propósito eliminar sustancias irritantes, moco, líquidos, microbios o cualquier material extraño de las vías respiratorias, contribuyendo así, a mantenerlas limpias y libres de patógenos o irritantes. Es considerada el síntoma más común en atención primaria y su prevalencia varía según el área geográfica.

No obstante, si la tos es persistente en el tiempo, puede ser un síntoma de una infección, inflamación o irritación crónica en las vías respiratorias. En tales casos, es fundamental consultar a un profesional de la salud, quien realizará la evaluación adecuada para determinar la causa subyacente y aliviar la tos de manera oportuna.

Tipos de tos 

Existen dos tipos principales de tos:

– Tos seca: se produce cuando no hay expectoración. Puede ser irritante y persistente y deberse a irritantes en el aire, como humo o polvo, o a afecciones como el resfriado común. No hay expectoración de moco.

– Tos productiva: se caracteriza por la presencia de moco durante la tos. Suele ser más abundante por la mañana y está asociada a infecciones respiratorias como la gripe, bronquitis o neumonía.

De la misma manera, en función de la duración, la tos se clasifica:

– En adultos: la tos aguda se define por una duración menor a 3 semanas, subaguda de 3 a 8 semanas y crónica mayor a 8 semanas.

– En población pediátrica: se divide en aguda cuando su duración es menor a 4 semanas y crónica si es mayor a 4 semanas. 

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Causas de la tos

La tos puede ser originada por diversas razones y las causas subyacentes pueden variar desde infecciones comunes hasta condiciones médicas más graves. Algunas de las causas más comunes son:

En adultos

– Tabaquismo: el humo del tabaco irrita las vías respiratorias, desencadenando la tos.

– Uso prolongado de ciertos medicamentos: pueden tener la tos como efecto secundario.

– Enfermedades pulmonares: condiciones como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) o fibrosis pulmonar.

– Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE): el reflujo del ácido estomacal puede irritar las vías respiratorias y provocar tos crónica.

– Infecciones respiratorias agudas: resfriado común, bronquitis aguda, neumonía.

En niños

– Alergias: exposición a alérgenos como polen, ácaros, pelo de animales, moho o ciertos alimentos.

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– Infecciones respiratorias agudas: resfriado común u otras infecciones que irritan las vías respiratorias.

– Inhalación de cuerpos extraños: los niños pequeños pueden inhalar objetos extraños, desencadenando la tos.

– Asma: Una enfermedad crónica que puede provocar episodios de tos.

– Bronquitis bacteriana prolongada: la tos persistente por más de 4 semanas.

La doctora Cera resalta la importancia que debe tener el cuidado de cualquier tos que sea persistente o grave en cualquier grupo de edad y que debe ser evaluada por un profesional de la salud para establecer un plan de tratamiento adecuado.

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Cuándo consultar con un profesional de la salud


Consultar con un profesional de la salud es fundamental en diversas circunstancias relacionadas con la tos. Algunos de los casos en los que debes considerar la atención médica incluyen:

– Duración: una tos persistente por más de 3 semanas en adultos o más de 2 semanas en niños.

– Impacto en la calidad de vida: una tos que interfiere significativamente con la calidad de vida diaria.

– Síntomas respiratorios graves: asociación de la tos con expectoración sanguinolenta.

– Presencia de disnea en reposo o nocturna, sibilancias, opresión en el pecho, que podrían indicar problemas respiratorios más graves.

– Síntomas sistémicos: como fiebre, pérdida de peso, edema periférico, sudoración nocturna o fatiga extrema.

– Fiebre persistente.

– Tos asociada a expectoración espesa, verdosa o amarilla.

– Disfagia: dificultad para tragar sólidos o líquidos.

Claves para cuidar tu sistema respiratorio 

Cuidar el sistema respiratorio es esencial para mantener un equilibrio saludable y prevenir problemas de salud. Algunas claves y hábitos que pueden contribuir a este cuidado:

– Dejar de fumar: el tabaquismo es un factor de riesgo significativo para enfermedades respiratorias. 

– Evitar la exposición al humo: reduce la inhalación de humo de segunda mano y otros contaminantes ambientales.

– Mantener un ambiente limpio: disminuye la exposición a alérgenos e irritantes en el hogar, como polvo, ácaros, moho y pelos de animales.

– Buena hidratación: mantener las vías respiratorias húmedas facilita la eliminación de moco.

– Vacunación: lleva un control sobre las vacunas recomendadas para prevenir enfermedades respiratorias infecciosas.

– Buena higiene respiratoria: cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar, lavarse las manos regularmente y evitar tocarse la cara ayuda a prevenir la propagación de infecciones respiratorias.

– Ejercicio físico regular: la actividad aeróbica contribuye a mantener la función pulmonar y mejorar la capacidad respiratoria.

– Moderar el consumo de alcohol: evita el consumo excesivo, ya que puede irritar las vías respiratorias y aumentar la probabilidad de infecciones.

Ten en cuenta que, un enfoque preventivo desde el principio, junto con una atención médica oportuna, garantiza un diagnóstico preciso, un tratamiento efectivo y contribuye a mantener la salud  de tu sistema respiratorio.

Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo de la profesional Julia Cera, médico familiar de los Centros Médicos Colmédica.

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