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Miopía infantil: cuidado con estas señales

miopía infantil
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La miopía infantil es una condición visual cada vez más común que impide ver con claridad los objetos lejanos. Más allá de lo visual, puede afectar el rendimiento escolar, la concentración y las actividades diarias de los niños que la presentan. Por eso, detectarla a tiempo es clave para mejorar su calidad de vida y evitar complicaciones a futuro.

El uso prolongado de pantallas, la reducción del tiempo al aire libre y la concentración en tareas que exigen una visión cercana están influyendo en el desarrollo temprano de esta condición. Frente a este panorama, es importante conocer las señales de alerta y actuar de forma preventiva.

Para resolver tus dudas sobre este tema, el doctor Juan Carlos Vega, oftalmólogo de los Centros Médicos de Colmédica, nos explica cómo identificar la miopía infantil, qué hábitos ayudan a prevenirla y qué opciones existen para tratarla a tiempo.

¿Qué es la miopía?

De acuerdo con el doctor Juan Carlos, “la miopía es un problema visual que hace que las personas vean borrosos los objetos lejanos. Esto ocurre porque la imagen se forma antes de llegar a la retina, y no directamente sobre ella, como debería. Generalmente, este evento sucede cuando el ojo es más largo de lo normal o cuando la córnea tiene una curvatura más pronunciada”.

En los niños, esta condición puede pasar desapercibida si no se detecta a tiempo, ya que tienden a adaptarse con facilidad a ver de cerca y no siempre presentan señales evidentes de que algo no está bien. Por eso, es común que los primeros signos se noten en el entorno escolar, cuando empiezan a tener dificultades en actividades que requieren ver de lejos.

¿Desde qué edad puede aparecer la miopía infantil?

Aunque no es lo más común, en algunos casos la miopía puede detectarse desde los primeros meses de vida. “Lo habitual en los bebés es que vean mejor de cerca que de lejos, por eso, si en los controles visuales se observan valores diferentes a los esperados o hay antecedentes familiares, es posible que el especialista sospeche de miopía temprana”, advierte el doctor Juan Carlos.

Por lo general, la miopía empieza a desarrollarse entre los 6 y los 12 años, una etapa en la que el ojo aún está creciendo. Por eso, es importante hacer seguimiento desde edades tempranas y no esperar a que el niño diga que no ve bien, ya que muchas veces no se da cuenta o no sabe cómo expresarlo.

¿Por qué cada vez más niños desarrollan miopía?

Algunas causas que pueden influir en la aparición de la miopía infantil incluyen:

– Antecedentes familiares: si padres, abuelos o tíos son miopes, el riesgo de que un niño también lo sea aumenta considerablemente.

– Uso prolongado de pantallas: pasar muchas horas frente a dispositivos electrónicos (celular, tablet, computador, etc.) sin pausas adecuadas puede afectar la salud visual.

– Poca exposición a la luz natural: los niños que pasan poco tiempo al aire libre tienen mayor probabilidad de desarrollar miopía.

– Estilo de vida centrado en visión cercana: leer muy de cerca, dibujar por largos periodos o estudiar sin descansos también pueden influir en el desarrollo temprano de esta condición.

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Señales que pueden alertarte sobre un posible caso de miopía

Las señales de miopía pueden variar según la edad del niño. Estas son algunas a las que deberías estar atento:

– En niños muy pequeños: como aún no pueden expresar lo que ven o sienten, es común notar que se tropiezan con frecuencia o se caen más de lo normal.

– En niños en edad escolar: pueden aparecer dolores de cabeza frecuentes (cefaleas), fatiga visual o quejas de no ver bien de lejos.

– Acercarse demasiado a las pantallas o al televisor: si el niño necesita estar muy cerca para ver con claridad, puede ser una señal de alerta.

– Orzuelos recurrentes: aunque no siempre están relacionados, pueden aparecer en algunos casos de fatiga visual constante.

– Dificultades en el colegio: como no ver bien el tablero, distraerse fácilmente o bajar el rendimiento escolar sin una causa evidente.

¿Cómo se trata la miopía infantil?

El tratamiento dependerá del grado de miopía, la edad del niño y cómo progresa la condición con el tiempo. Estas son las opciones más comunes:

– Gafas formuladas: son la primera opción para corregir la visión y permitir que el niño vea con claridad. Además de ser efectivas, resultan cómodas y fáciles de usar en las edades más tempranas.

– Lentes de contacto especiales: pueden recomendarse en niños mayores, especialmente si tienen una miopía más avanzada.

– Terapias visuales o ejercicios oculares: en algunos casos, el oftalmólogo tratante puede recomendar sesiones de ejercicios visuales personalizados, que ayudan a mejorar el enfoque y la coordinación visual.

El especialista en salud visual será quien determine la mejor opción o combinación de tratamientos para cada niño, con base en un seguimiento visual periódico. “Lo más importante es actuar a tiempo y mantener controles regulares para ajustar el tratamiento si es necesario”, destaca el doctor Juan Carlos.

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Claves para cuidar la salud visual de tu hijo

nina revisando su vista en el centro de oftalmologia

Fomentar buenos hábitos desde la infancia es clave para cuidar la salud visual y prevenir el avance de la miopía. Estas son algunas recomendaciones que ayudarán en este propósito:

– Realiza controles visuales periódicos: no esperes a que haya molestias. Llevar a tu hijo al oftalmólogo al menos una vez al año permite detectar problemas a tiempo, incluso si no hay síntomas.

– Evita la sobreexposición a pantallas: regula el tiempo que pasa frente al celular, computador o televisor. Además, recuérdale hacer pausas visuales en sus actividades.

– Promueve el juego al aire libre: la exposición a la luz natural ayuda a reducir el riesgo de desarrollar miopía o a frenar su progresión.

– Enséñale a no frotarse los ojos: aunque puede parecer inofensivo, frotar los ojos con frecuencia puede irritarlos, aumentar el riesgo de infecciones o incluso empeorar algunos problemas visuales.

– Cuida su alimentación: una dieta balanceada con frutas, verduras, pescado y alimentos ricos en omega 3, vitamina A y C contribuye a mantener la salud ocular.

– Evita actividades de riesgo para los ojos: en niños pequeños, ten cuidado con juguetes puntiagudos o con filo. En niños mayores, actividades como el paintball sin protección pueden poner en riesgo su visión.

La miopía infantil no siempre da señales evidentes, pero puede impactar su desarrollo si no se detecta y trata a tiempo. Estar atento a sus hábitos, acudir a controles visuales y fomentar actividades saludables son acciones que ayudan a cuidar de su salud visual.

Si tienes dudas o notas alguna señal de alerta, no dudes en consultar con un especialista. En los Centros Médicos Colmédica encuentras el apoyo profesional que necesitas para cuidar la salud visual de tu hijo.

Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo del profesional Juan Carlos Vega, oftalmólogo de los Centros Médicos de Colmédica.

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