Cada 24 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Poliomielitis, una fecha que nos recuerda que esta enfermedad sigue siendo una amenaza, especialmente para los niños menores de 5 años. Altamente contagiosa, la polio puede dañar los nervios y causar parálisis parcial o total, dejando secuelas de por vida. Por eso, vacunarse contra la polio sigue siendo la forma más efectiva de protegerse y evitar que el virus se propague.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada 200 infecciones causa una parálisis irreversible, y entre el 5 % y el 10 % de los casos pueden ser mortales debido a la parálisis de los músculos respiratorios. Cifras que evidencian que la polio sigue siendo una enfermedad grave que no debe subestimarse.
Para comprender mejor el impacto de esta enfermedad, la doctora Gisella Martínez, pediatra de los Centros Médicos Colmédica, explica las señales más comunes y resalta la importancia que tiene vacunarse contra la polio para mantener el virus bajo control.
¿Qué es la poliomielitis?
De acuerdo con la doctora Gisella Martínez, “la poliomielitis, o polio, es una enfermedad infecciosa que puede causar una parálisis repentina en los músculos del cuerpo. En algunos casos, esta parálisis puede ser temporal, pero en otros puede dejar secuelas permanentes o incluso causar la muerte. La enfermedad es provocada por el virus de la polio, que ataca las neuronas encargadas del movimiento”.
¿Cuáles son sus causas?
La poliomielitis se transmite fácilmente, sobre todo en lugares donde las condiciones de higiene no son las mejores. Entre las principales formas de contagio se encuentran:
– Secreciones respiratorias de una persona infectada (al toser o estornudar).
– Heces contaminadas, algo común en niños pequeños si no hay un buen lavado de manos.
– Objetos o superficies contaminadas, como juguetes o utensilios.
– Agua no tratada o aguas residuales donde el virus puede sobrevivir por varios días.
“Además de mantener hábitos de higiene adecuados, vacunarse contra la polio sigue siendo la forma más efectiva de cortar la cadena de transmisión”, resalta la doctora Gisella Martínez.
Importancia de vacunarse contra la polio
Vacunarse contra la polio es una de las medidas más seguras y efectivas que existen. “Gracias a ella, millones de niños en el mundo han crecido sin el riesgo de sufrir esta enfermedad. El virus solo vive en los seres humanos, así que, si todos estamos protegidos, la enfermedad no tiene cómo seguir circulando”, advierte la doctora Gisella Martínez.
Aunque la poliomielitis se asocia principalmente con la infancia, los adultos también pueden contraerla si no están vacunados o no completaron el esquema de inmunización. Por eso, mantener las vacunas al día no es solo una medida para los más pequeños, sino una forma de autocuidado en todas las etapas de la vida.
Vacunarse protege a quien la recibe y también a quienes lo rodean, evitando que el virus vuelva a circular y avanzando en el propósito hacia su erradicación definitiva.
Esquema de vacunación contra la polio
El esquema de vacunación incluye tres dosis iniciales y dos refuerzos:
– Primera dosis: a los 2 meses.
– Segunda dosis: a los 4 meses.
– Tercera dosis: a los 6 meses.
– Primer refuerzo: a los 18 meses.
– Segundo refuerzo: a los 5 años.
Cumplir con todas las dosis es clave para asegurar una protección completa. Cada refuerzo ayuda a que el cuerpo mantenga sus defensas activas frente al virus.
Puede interesarte: Vacunas y cuidados para visitar a un bebé: claves para un encuentro seguro
Cómo afecta la polio a los niños sin vacunar
Cuando un niño no está protegido, el virus de la polio puede ingresar a su cuerpo y causar distintos efectos según sus avances, entre los que se incluyen:
– Entrada del virus: ingresa por la boca, normalmente al tener contacto con objetos o agua contaminada.
– Primera etapa: afecta la garganta y el intestino, donde empieza a multiplicarse sin mostrar síntomas claros.
– Propagación: el virus puede pasar a la sangre y llegar a diferentes órganos del cuerpo.
– Síntomas leves: fiebre, dolor de cabeza, vómito, cansancio o malestar general. En muchos casos, la enfermedad se detiene aquí.
– Síntomas graves: cuando el virus afecta el sistema nervioso, puede causar parálisis en brazos o piernas, rigidez en el cuello, dificultad para caminar o para respirar.
– Secuelas permanentes: en los casos más severos, la parálisis puede ser irreversible e incluso mortal.
Descubre un mundo de cuidado en salud con Colmédica. Explora nuestro portafolio con más de 15 planes de salud en servicios de medicina prepagada y conoce cómo podemos cuidar de ti y tu familia. ¡En Colmédica te queremos bien!
Mitos comunes sobre la vacuna contra la polio
A veces circulan ideas equivocadas sobre la vacuna, y pueden generar dudas en los padres. Entre los más comunes se encuentran:
“La polio ya no existe, no hace falta vacunar”
Aunque los casos son mucho menos frecuentes que antes, el virus sigue presente en algunas regiones y puede reaparecer si se baja la vacunación. La vacuna mantiene a los niños protegidos y evita brotes.
“La vacuna puede causar parálisis”
Uno de los mitos más frecuentes es que la vacuna contra la polio, especialmente la oral, puede provocar parálisis. En realidad, hoy se utiliza la vacuna inactivada (virus muerto), una versión más segura y eficaz que no representa riesgo de causar la enfermedad.
“Si un niño está sano, no necesita la vacuna”
La vacuna no solo protege al niño, sino también a quienes lo rodean. Incluso un niño saludable puede infectarse y transmitir el virus a otros.
“Una dosis basta, no hace falta completar el esquema”
Cada dosis y refuerzo fortalece la protección. Saltarse alguna deja al niño vulnerable a la enfermedad y reduce la efectividad colectiva.
Vacunarse contra la polio es un acto que protege vidas, evita secuelas y mantiene la enfermedad bajo control. Por eso, revisar el carné de vacunas y asegurarse de que los niños estén protegidos es un paso esencial para cuidar su salud.
En los Centros Médicos Colmédica puedes recibir orientación profesional sobre la vacunación y el cuidado de la salud de tus hijos. Con acompañamiento personalizado, te ayudarán a entender la importancia de vacunarse contra la polio, cumplir con el esquema de dosis y proteger a los niños de esta enfermedad.
Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo de la profesional Gisella Martínez, pediatra de los Centros Médicos Colmédica.
Puede interesarte: Tos ferina en bebés: detectarla a tiempo, la clave para evitar complicaciones
PREGUNTAS FRECUENTES1. ¿Qué es la polio y por qué es peligrosa? La polio es una enfermedad viral que puede causar parálisis parcial o total, sobre todo en niños menores de 5 años. Aunque actualmente es menos común, sigue siendo peligrosa si los niños no están vacunados. 2. ¿Quiénes deben vacunarse contra la polio? Todos los niños según el esquema de vacunación infantil: tres dosis iniciales y dos refuerzos. También es importante que los adultos que no hayan recibido la vacuna completa verifiquen su estado con un profesional de la salud. 3. ¿La vacuna contra la polio es segura? Sí. Actualmente se utiliza la vacuna inactivada (virus muerto), que no puede causar la enfermedad. Los efectos secundarios suelen ser leves, como dolor en el brazo o fiebre baja. |










