Las dinámicas laborales modernas, marcadas por el teletrabajo y las largas jornadas frente a pantallas, han incrementado el sedentarismo en la población trabajadora. Ante este panorama, la implementación de pausas activas en el trabajo se ha vuelto esencial para contrarrestar afecciones como el estrés, la fatiga visual, los dolores de espalda y el síndrome del túnel carpiano.
La terapeuta física de los Centros Médicos Colmédica, Tatiana Bojacá García, comparte la importancia que tiene realizar pausas activas, sus beneficios, qué tipos de pausas activas existen y cómo hacer una rutina para prevenir enfermedades y promover el bienestar en el ámbito laboral.
¿Qué son las pausas activas?
De acuerdo con Bojacá, las pausas activas en el trabajo son los periodos de descanso dinámicos que tienen como objetivo realizar un cambio de posición y actividad, para mejorar el desempeño laboral, a fin de recobrar energía y darle movimiento a los músculos que duran horas inactivos.
En este sentido, el objetivo principal es prevenir lesiones osteomusculares, evitar el estrés y reducir la fatiga de los músculos asociado a posturas prolongadas. Es irrumpir con esas actividades repetitivas que se hacen por horas frente al computador e impedir que las personas deterioren su condición física.
Estas rutinas cortas si bien se pueden llevar a cabo en cualquier momento, se recomienda hacerlas cada dos o tres horas durante la jornada laboral; en un periodo de 10 a 15 minutos con estiramientos o movimientos a nivel corporal, incluyendo variaciones en los tipos de ejercicios.
Principales beneficios de las pausas activas en el trabajo
Son varios los beneficios que se tienen al adoptar prácticas de pausas activas, como: reducir la tensión muscular, mejorar la postura, la concentración y la atención. La terapeuta destaca algunos de ellos:
- Disminuye el sedentarismo: establecer una rutina de actividades le permitirá al cuerpo evitar afecciones causadas por el sedentarismo, como dolores músculo-esqueléticos, problemas de postura y dificultades relacionadas con el buen funcionamiento del metabolismo.
- Desarrolla un mejor desempeño: al realizar ejercicios de movilidad se tiene una mayor circulación de la sangre, dándole oxígeno al cerebro y mejorando la capacidad de concentración para estar más atentos y productivos.
- Reduce el estrés: la liberación de endorfinas por el ejercicio, permite disminuir la ansiedad y el estrés que se pueda generar por las diversas situaciones que se presentan durante una jornada laboral.
- Previene la fatiga muscular: estar en una misma posición durante varias horas, hace que los músculos se tensionen; por tanto, el movimiento realizado en una rutina corta ayuda a distensionar los músculos y las articulaciones.
- Estimula la circulación sanguínea: estar varias horas frente al computador hace que la circulación sanguínea disminuya a varias zonas del cuerpo, ocasionando el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
Realizar pausas activas previene lesiones osteomusculares, evita el estrés y reduce la fatiga de los músculos asociado a posturas prolongadas.
Recomendaciones para una práctica segura
La terapeuta Bojacá sugiere poner en práctica estas recomendaciones a la hora de realizar pausas activas:
- Disponer de un espacio amplio para movilizarse.
- Controlar la respiración, debe ser rítmica y lenta.
- Realizar estiramientos o movimientos de forma bilateral (derecha e izquierda).
- Mantener una buena postura.
- Concentrarse en la actividad o ejercicio y llevarlo a cabo de principio a fin.
- Tener en cuenta las condiciones físicas y enfermedades preexistentes como la hipertensión, vértigo, fracturas no consolidadas, entre otras.
Ahora que conoces qué son las pausas activas en el trabajo y los grandes beneficios que trae a tu salud y bienestar, puedes animarte a practicarlas. Recuerda que, si bien esas pequeñas dolencias que se tienen en las jornadas laborales pueden ser males menores, con el tiempo, pueden complicarse. Adicional a las pausas activas, puedes complementar tu rutina con una actividad física regular que haga parte del cambio hacia una vida sana.
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5 Tipos de ejercicios para tu rutina de pausas activas en el trabajo
- De estiramiento o flexibilidad: tiene como fin la elongación de diferentes músculos corporales, en esta se mantiene la posición en un lapso de 10 a 15 segundos.
- De movilidad articular: consiste en realizar ejercicios de movimientos en las diferentes articulaciones, logrando amplitud de cada articulación. Se realiza 1 serie con 8 a 10 repeticiones por movimiento.
- Lúdicas o creativas: se desarrolla un pequeño juego en donde se involucran habilidades o destrezas motoras con tiempo máximo de 15 minutos.
- De relajación: se busca conectar consigo mismo y con el entorno, como por ejemplo las meditaciones pasivas o en movimiento, se estima un tiempo de máximo 15 minutos.
- Rítmicas: se involucran movimientos corporales en secuencia, como por ejemplo una rutina corta de aeróbicos o baile, se destina un tiempo de ejecución máximo de 15 minutos.
Aprende cómo realizar tus pausas activas en el trabajo con esta rutina guiada de ejercicios de movilidad y estiramiento.
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Este artículo ha sido elaborado con información validada por especialistas de los Centros Médicos Colmédica, reconocidos por su experiencia en salud integral.










