El celular se ha convertido en una extensión de las personas y para muchas en una adicción. Conocida como la nomofobia, esta conducta es el miedo a estar sin celular o a desconectarse de cualquier dispositivo móvil con internet. Una problemática que, si bien no ha sido considerada como una enfermedad o trastorno psicológico, puede causar graves problemas si no se controla a tiempo.
De esta manera, esta dependencia al uso de teléfonos inteligentes, se puede identificar con ciertos síntomas como la incapacidad de dejar el celular durante una conversación, sentir preocupación por quedarse sin batería o frustración por no tener el dispositivo al alcance. Una situación que se ha aumentado con el tiempo debido al incremento en el uso de las nuevas tecnologías y que está impactando con más fuerza a las generaciones de niños y jóvenes.
La doctora Paola Moreno Ayala, psicóloga de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son las señales, afectaciones y recomendaciones para mitigar los riesgos que genera la nomofobia.
¿Qué es la nomofobia?
Es el miedo a no estar conectado con el celular constantemente, es decir, se puede entender como una serie de síntomas emocionales y físicos como es el pánico o la ansiedad de carácter irracional producida cuando se permanece un lapso de tiempo sin manipular el dispositivo.
Es así como, situaciones como quedarse sin batería o no tener datos, se convierten en episodios que producen reacciones físicas emocionales y mentales que desequilibran a la persona que sufre la adicción.
Un fenómeno que cada vez se acrecienta más y que se acentúo por la coyuntura vivida a causa de la pandemia y esos aislamientos largos en los que el celular se convirtió en un bálsamo para los extensos períodos que se vivieron en casa.
Síntomas de la adicción al celular
De acuerdo con la doctora Moreno entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Dependencia total. La persona no puede desprenderse del celular, vive en función de este. Para cualquier reunión sea familiar, social o laboral permanece pendiente en todo momento si tiene alguna notificación o mensaje.
- Molestia cuando no está con el celular. Le agobia el hecho de no estar en contacto con el celular, empieza a sufrir periodos de angustia, desesperación, estrés, ansiedad, y hasta irritabilidad frente a quienes le acompañan.
- Alteraciones del sueño. Sus horas de descanso resultan afectadas, bien sea porque está hasta altas horas de la noche en contacto con el celular, o porque se levanta en medio de su sueño a revisar alguna novedad.
- Desconexión física y mental. El no tener un sueño reparador conlleva a alterar por completo, además de los horarios, estados emocionales que a causa de la somnolencia llevan a tener un carácter irritable.
- Virtualiza todos sus procesos sociales. El celular se convierte en su única fuente de contacto con otras personas. Las relaciones interpersonales se desligan por completo. Empieza a tener dificultades para establecer contacto de manera presencial.
- Malas relaciones interpersonales. Se pierden las habilidades básicas de convivencia como el hecho de saludar o pedir el favor. Empieza a evidenciarse dificultades para expresarse verbalmente de manera presencial.
- Revisa el celular constantemente. Constantemente verifica si tiene alguna notificación o novedad, el no hacer esto, le altera su estado emocional.
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Afectaciones a la salud
Excederse en el uso del celular conlleva riesgos para la salud física y mental:
A nivel mental.
- Fobia social. Se configura una molestia por tener que asistir a eventos sociales o lugares donde se tenga que asistir de manera presencial.
- Hiperactividad. Los niños y jóvenes se sobreestimulan al recibir tanta información y permanecer demasiado tiempo en el celular. La saturación de mensajes que reciben a diario les genera una constante activación que termina por generar confusiones.
- Depresión. A causa de la “vida perfecta” que tienden a mostrarse desde las redes sociales por parte de influenciadores, de manera paralela se empiezan a evidenciar comportamientos de frustración y baja autoestima, a causa de esos estándares impuestos.
Físicos
- Dolor en las manos y los dedos. Las extensas horas manipulando el celular tienen consecuencias en las articulaciones de los dedos, con dolores que se somatizan con enfermedades como tendinitis, afectaciones del túnel carpiano u hormigueos.
- Malos hábitos alimentarios. Se desequilibran las rutinas y los hábitos adecuados de alimentación. Comer a deshoras o cualquier alimento, empieza a causar otros problemas a la salud.
- Insomnio. No existe un horario establecido para el sueño y se configura una disminución en el tiempo de descanso. Se pierde la calidad del sueño con consecuencias que afectan otros ámbitos de la vida.
- Reducción en el rendimiento. Tanto en el estudio como a nivel laboral se evidencia una alteración en la concentración y en la calidad de las actividades que se realizan.
Recomendaciones para mejorar la adicción al celular

- Tomar autoconciencia. Analizar el tiempo que se dedica al celular, identificar cuál es su finalidad y que tan necesario es utilizarlos. Esta recomendación es también como una medida preventiva para llegar a la adicción de su uso.
- Guardar el celular. Priorizar la compañía cuando se está en una reunión para disfrutar del momento. Desprenderse del celular en esos espacios donde se socializa con otras personas.
- Aprender a estar solos. Debemos regalarnos espacios para interiorizar con nosotros mismos, para reflexionar, para no hacer nada, o simplemente para darle un respiro a tanta información que absorbemos a diario.
- Eliminar aplicaciones. Revisar cuáles apps son realmente prioritarias y necesarias para interactuar.
- Posponer el uso en las mañanas. Por ejemplo, utilizar otro dispositivo como alarma, dejar el celular fuera de la habitación. Son prácticas que de manera paulatina van ayudando a controlar la situación.
- Silenciar las notificaciones. Hay aplicaciones que no necesitan tener activas las notificaciones. Utilizar las herramientas que permiten silenciarlas es un buen hábito para no estar mirando cada rato el celular.
- Fijar una hora de conectividad. Programar el tiempo que se está dentro de una aplicación, permite regular y medir el tiempo que se debe estar conectado.
Recuerda que lo mejor es prevenir antes que se convierta en un trastorno que afecte a tu salud, sobre todo en los niños y adolescentes, quienes son los que más tiempo permanecen conectados en el celular. Así mismo, acatar las recomendaciones de los especialistas pediatras o psicólogos, permitirán evitar una adicción que afecte tanto la salud física como mental.
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