La candidiasis vaginal también conocida como infección por hongos o vaginitis por cándida, es una infección común que afecta a las mujeres en todas las edades, pero especialmente en edad adulta. Sin embargo, existen ciertos factores de riesgo que pueden aumentar las probabilidades de desarrollar esta infección.
Esta patología que no es considerada una infección de transmisión sexual (ETS), es causada por un crecimiento excesivo del hongo cándida, especialmente la ‘Candida albicans’ responsable la mayoría de veces de esta afección. Es así como cualquier mujer puede contraer la candidiasis vaginal, independientemente de su edad, estado de salud o actividad sexual.
Con el fin de explicar las características de la candidiasis vaginal, el doctor Carlos Carrasquilla, ginecólogo obstetra de los Centros Médicos Colmédica, comparte las causas, síntomas, tratamiento y forma de prevenir la enfermedad.
Causas de la candidiasis vaginal
Algunas de las causas que contribuyen al desarrollo de la candidiasis vaginal se encuentran:
– Desequilibrio de la flora vaginal: la vagina normalmente contiene una variedad de microorganismos, incluyendo bacterias beneficiosas y hongos como la cándida. De este modo, cuando hay un desequilibrio en la flora vaginal y sucede una disminución de las bacterias beneficiosas y un crecimiento desbordado de la cándida, se suele desarrollar esta afección.
– Antibióticos: cuando hay un uso prolongado o repetido de antibióticos se puede alterar la flora vaginal y reducir la cantidad de bacterias beneficiosas. Esto puede permitir que la cándida se multiplique sin control.
– Cambios hormonales: las fluctuaciones hormonales presentes en diferentes episodios de la vida de la mujer como: el ciclo menstrual, el embarazo, la menopausia o el uso de ciertos anticonceptivos hormonales, alteran el entorno vaginal y favorecen el crecimiento excesivo de la cándida.
– Diabetes: las mujeres con diabetes u obesidad, especialmente si no están bien controladas, tienen un mayor riesgo de desarrollar la candidiasis vaginal. Los niveles elevados de azúcar en la sangre proporcionan un entorno propicio para el crecimiento de la cándida.
– Sistema inmunológico debilitado: debido a algunas enfermedades o el uso de medicamentos inmunosupresores puede aumentar el riesgo de infecciones por hongos.
– Uso de productos irritantes de higiene femenina como: jabones perfumados, duchas vaginales, aerosoles o desodorantes íntimos, puede alterar el equilibrio vaginal y aumentar la susceptibilidad a la candidiasis.
– Sudor excesivo en zona genital: así como una higiene deficiente están relacionados con la aparición de candidiasis vaginal.
Si bien, la candidiasis vaginal no es una infección de transmisión sexual, -ya que la cándida está presente de forma natural en el cuerpo-, las relaciones sexuales pueden incidir en el desarrollo de la infección si existe una transmisión entre parejas.
Síntomas de la candidiasis vaginal
Los síntomas más frecuentes de la candidiasis vaginal pueden variar de una mujer a otra, pero entre los signos más comunes se incluyen:
– Picazón intensa y persistente en la vagina y la zona genital externa.
– Enrojecimiento e inflamación de los tejidos vaginales.
– Ardor o dolor en la vagina y la zona genital, especialmente durante las relaciones sexuales o al orinar.
– Secreción vaginal espesa y blanca. Puede tener un olor ligeramente ácido, sin ser desagradable.
– Sensación de incomodidad o irritación en la vagina.
Los síntomas pueden variar en su intensidad y maneras en cada mujer. Algunas pueden tener manifestaciones leves y transitorias, mientras que otras, pueden experimentar mayor intensidad y persistencia. Es recomendable consultar a un especialista en ginecología para obtener un diagnóstico y tratamiento adecuado, cuando se presenten signos de alerta.
Puede interesarte: Infección vaginal: conoce las causas principales.
Tratamiento
De acuerdo con el doctor Carrasquilla, el tratamiento de la candidiasis vaginal generalmente implica el uso de antimicóticos (medicamentos que ayudan a inhibir el crecimiento de hongos que producen infecciones). Así mismo, se suman otras opciones de tratamiento como:
– Antimicóticos tópicos: son cremas, óvulos o tabletas vaginales que contienen antimicóticos. Estos productos se introducen en la vagina y se usan durante varios días, según las indicaciones del médico tratante. Generalmente, alivian los síntomas y eliminan la infección en unos pocos días.
– Antimicóticos orales: en casos de candidiasis vaginal recurrente o infecciones graves, el médico puede recetar antimicóticos orales. Estos medicamentos se toman por vía oral y generalmente se administran en una sola dosis o en una serie de dosis según el caso particular de la paciente y de las indicaciones del ginecólogo.
En todo caso, siempre se debe tener la orientación y supervisión del médico especialista, quien mantendrá en observación el caso de la paciente. A su vez, como lo resalta el doctor Carrasquilla, es importante seguir el tratamiento completo, incluso si los síntomas desaparecen antes, para asegurar la eliminación completa de la infección y evitar recurrencias.
Recomendaciones para prevenir la candidiasis vaginal
Además del tratamiento con antimicóticos, también se pueden tomar medidas adicionales para aliviar los síntomas y prevenir futuras infecciones:
– Evitar la irritación: una acción que se previene utilizando ropa interior de algodón y que no sea ajustada o hecha de materiales sintéticos. Igualmente, evitando el uso de productos de higiene irritantes, como jabones perfumados o duchas vaginales.
– Mantener una buena higiene íntima: lavar la zona genital externa suavemente con agua tibia y evitar el uso de productos agresivos, es una buena práctica para evitar la enfermedad.
– Evitar la humedad: mantener la zona genital seca y evitar la permanencia prolongada en trajes de baño húmedos o ropa interior mojada.
– Controlar los factores de riesgo: asegurar un buen control sobre los factores de riesgo como mantener el control de la diabetes, evitar el uso excesivo de antibióticos y conservar un sistema inmunológico saludable.
Por su parte, cuando se experimenta una candidiasis vaginal recurrente, algunas recomendaciones para ayudar a prevenir futuros episodios son:
– Consultar a un especialista: quien podrá evaluar el caso específico e identificar posibles factores subyacentes y recomendar estrategias de prevención personalizadas.
– Establecer un tratamiento adecuado: la paciente se debe asegurar de completar correctamente los tratamientos prescritos por el médico. Es esencial para asegurar la eliminación completa de la infección y reducir el riesgo de recurrencia.
– Tener un estilo de vida saludable: adoptar hábitos saludables que incluyan una dieta equilibrada, ejercicio regular, descanso adecuado y manejo del estrés. Un sistema inmunológico fuerte puede ayudar a prevenir infecciones recurrentes.
– Evitar las relaciones sexuales durante el tratamiento: durante un episodio de candidiasis vaginal, es recomendable evitar las relaciones íntimas para prevenir la propagación de la infección y permitir que el tratamiento sea efectivo.
En definitiva, es importante señalar que, en algunos casos, los síntomas de la candidiasis vaginal pueden ser similares a los de otras infecciones o afecciones ginecológicas. Por esta razón, es fundamental consultar a un médico para obtener un diagnóstico preciso.
Puede interesarte: Salud femenina: claves para llevar una vida saludable.








