La reflexología es una práctica terapéutica que ayuda a relajar el cuerpo y a reducir ciertos dolores específicos. Partiendo de los pies se puede ejercer presión sobre las áreas reflejas que están conectadas a otras zonas del cuerpo. Es así como, al aplicar presión sobre estas áreas reflejas, se pueden aliviar tensiones o distintos malestares y/o problemas internos.
Si bien la reflexología tiene una serie de beneficios en términos de relajación, alivio del estrés o para mitigar el impacto de una dolencia; es importante señalar que, la reflexología no es una práctica médica tradicional, por tanto, no reemplaza ningún tratamiento médico y su práctica siempre debe estar bajo la orientación de un profesional de la salud.
La doctora Ivonne Valbuena, médica alternativa de los Centros Médicos Colmédica, nos comparte cuáles son las características, beneficios, contraindicaciones y la manera de hacer una sesión adecuada de reflexología.
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Qué es la reflexología
De acuerdo con la doctora Valbuena, la reflexología forma parte del conjunto de medicinas alternativas y complementarias que trata tanto la parte física del organismo, como la emocional. Sus sesiones consisten en la presión en distintos puntos del pie y procede a través de movimientos de fricción, empleando los dedos y generalmente siguiendo un mapa podal para determinar qué zona se está tratando.
De esta manera, cada área refleja (ubicada en el pie) se considera que está conectada con un órgano o parte del cuerpo. La presión en estas áreas se realiza de manera sistemática durante una sesión de reflexología con el objetivo de aliviar tensiones, mejorar la circulación sanguínea y promover la relajación.
Beneficios de la reflexología
Algunos beneficios de la reflexología comprenden:
– Relajación: a través de la presión aplicada en las zonas reflejas del pie se logra que una persona reduzca la tensión muscular y alivia las sensaciones que le causan estrés.
– Mejora de la circulación: la reflexología estimula la circulación sanguínea, lo que resulta benéfico para la oxigenación de los tejidos y la eliminación de toxinas del cuerpo.
– Alivio del dolor: en algunas personas se logra el alivio del dolor, tanto agudo como crónico en zonas como la cabeza, la espalda o las articulaciones.
– Optimiza el sueño: la relajación estimulada por las sesiones de reflexología puede ayudar a mejorar la calidad del sueño y aliviar el insomnio.
– Equilibra las emociones: se estima que la reflexología logra crear un equilibrio en las emociones, induciendo un estado de ánimo positivo.
– Refuerza el sistema inmunológico: se estima que a través de la reflexología se puede fortalecer el sistema inmunológico, ayudando al organismo a defenderse contra enfermedades.
A su vez, otros beneficios incluyen:
– Hacer que se disuelvan los sedimentos y residuos en el lugar de origen de los bloqueos energéticos.
– Liberar la energía de cualquier bloqueo para que circule y fluya por todo el organismo, normalizando el funcionamiento orgánico y glandular.
Vale la pena destacar que, los beneficios de la reflexología pueden variar de una persona a otra, y esta terapia nunca se puede considerar un reemplazo de la atención médica convencional.
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Contraindicaciones de la reflexología
La reflexología como cualquier terapia tiene sus contraindicaciones y no es adecuada para todas las personas, ni tampoco, en cualquier situación, entre ellas se encuentran:
– Osteoporosis: las personas con esta condición al tener huesos frágiles están propensas a sufrir fracturas. La presión realizada durante una sesión de reflexología podría aumentar el riesgo de lesiones óseas.
– Procesos agudos febriles: la reflexología al involucrar la estimulación de áreas reflejas podría no ser adecuada durante una enfermedad aguda, pues podría aumentar la tensión en el cuerpo.
– Enfermedades isquémicas del corazón: las personas con este tipo de patologías deben tener precaución ante una sesión de reflexología, ya que la terapia puede aumentar la presión arterial.
– Embarazo: en la reflexología algunos puntos reflejos en los pies están relacionados con el útero y el sistema reproductivo, por lo que la estimulación incorrecta podría desencadenar contraindicaciones en las mujeres en estado de gestación.
En definitiva, en todos los casos, siempre es importante consultar con un profesional de la salud antes de practicar cualquier terapia de reflexología, ello con el fin de adaptar las sesiones según las necesidades y la salud de cada persona.
** Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo y orientación de la profesional Ivonne Valbuena, médica alternativa de los Centros Médicos Colmédica.
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