Skip to main content

Cómo utilizar el internet a beneficio de tu salud

A propósito del “Día Mundial del Internet” a conmemorarse el 17 de mayo, resulta oportuno hablar acerca de la forma cómo esta herramienta puede ser utilizada en beneficio de tu salud. Sin embargo, es importante la manera como lo haces, pues se debe tener consciencia sobre lo que se consume a través de este medio, más aún, si se trata del bienestar de tu organismo.

Es claro que la evolución de internet ha ido acompañada de la sobreexposición de información que se puede encontrar sobre cualquier enfermedad o aspecto de salud pública. Así mismo, por este medio se ha logrado el contacto con profesionales de la salud bien sea a través de sus redes sociales o en una plataforma de streaming, lo que resulta positivo en esa relación médico-paciente y ese acompañamiento continuo que debe existir.

A ello responde la necesidad que las personas aprendan la manera de consumir y entender la extensa información que puede encontrar en cualquier búsqueda que realicen. Por ello, te compartimos esos factores que debes tener en cuenta cuando hagas cualquier indagación de salud en internet, claro está, con la salvedad que siempre debes contar con la asesoría de tu médico para cualquier tratamiento que vayas a realizar.

Consulta sitios en internet confiable

Es común que la mayoría de las consultas que se realizan en temas de salud se realicen sobre temas de nutrición, alimentación, estilos de vida saludables, enfermedades diagnosticadas, síntomas o tratamientos. Temas que abordan un sinfín de sitios web que de manera responsable o no, se convierten en una fuente de información.

En este sentido, existen unos criterios que las personas deben tener en cuenta cuando realizan esas búsquedas en diferentes sitios web y que te compartimos a continuación: 

  • Quién escribió la información. A través de este filtro logras identificar si la persona que comparte el contenido es un profesional de la salud. Los sitios web confiables indicarán el origen de la información, cuándo fue realizada y la fuente de la persona que escribe sobre el tema.
  • Objetivo del sitio web. Conocer cuál es el objetivo del sitio web en el que estás realizando una consulta, te permitirá tener claro qué tan confiable es la información. Recuerda realizar búsquedas de contenido que tengan como base la evidencia científica en lugar de la opinión de una persona. 
  • Fecha de la información. Cerciórate que el sitio web que consultas mantiene actualizada su información. Para ello, ubica la fecha en la cual fue realizado el contenido, será un punto de criterio que dará confianza a la consulta que estás realizando. 
  • Captación de datos. No es recomendable un sitio web que solicite el diligenciamiento de formularios o que compartas información personal. En este sentido, un sitio web seguro que recopila información personal de manera responsable tiene una «s» después de «http» al comienzo de la dirección de su sitio web así: https://
  • Tratamientos o soluciones fáciles a los problemas de salud. Desconfía de aquellas páginas que quieren sugerirte la cura “rápida” para alguna afectación o problema de salud. Recuerda que el bienestar de tu organismo solamente puede estar bajo la observación de un profesional de la salud.
Ver más
Libros para comenzar el año nuevo con el pie derecho

Puede interesarte: Hábitos saludables en cada etapa de la vida.

Tips para usar internet de manera adecuada

Estas recomendaciones te permitirán tener unos buenos hábitos de investigación a las búsquedas médicas que realices en cualquier sitio web. ¡Toma nota!

  • Investiga contrastando la información. Lo recomendable es que no te quedes solamente con la información que consigas de un sitio. Si quieres hacer un adecuado uso de internet, tómate un tiempo para contrastar la información, buscar lo que dicen otras fuentes (oficiales), así como artículos con evidencia científica.
  • Busca información en sitios de confianza. Asegúrate de realizar tus búsquedas en sitios como organizaciones con prestigio en el ámbito de salud, que sean neutrales sin intereses sobre el tema. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Ministerio de Salud, o diferentes agremiaciones vinculadas al sector.
  • Uso de redes sociales. Se debe tener claro que las redes sociales y el crecimiento exponencial que han tenido, le han dado protagonismo a personas que hacen recomendaciones en diferentes aspectos de la salud. Por tanto, siempre debes verificar la fuente de la información y asegurarte que se trata de una persona con el criterio profesional para hacer ese tipo de contenidos.
  • Asesórate con tu médico. Internet ha facilitado el acceso a información especializada sobre síntomas, causas, tratamientos, entre otros temas médicos. Sin embargo, la condición de cada paciente es única, los criterios con los cuales se hacen este tipo de investigaciones deben ser informativos, más no definitivos para tu salud.

Recuerda que ningún contenido que investigues reemplazará la consulta que debes realizar con tu médico sobre cualquier condición que esté afectando a tu salud. Si bien, la información que puedes encontrar en internet sirve para complementar tu conocimiento sobre alguna enfermedad, no es un elemento definitivo que debas aplicar para tratar cualquier novedad médica.

Puede interesarte: La convivencia, un trabajo de todos

Comparte
Ir al home