La diabetes es una enfermedad que aumenta sus probabilidades con el paso de los años, siendo los adultos mayores, los más propensos a padecerla. Es así como esta afección, de acuerdo con la OMS, fue en 2019 la novena causa de muerte con 1,5 millones de defunciones.
Así mismo, metabólicamente afecta órganos como el corazón, cerebro, riñón, retina y la cavidad oral, logrando deteriorar de manera gradual, y en muchas ocasiones silenciosa, otros órganos. Además, puede llevar al paciente a tener un alto riesgo de sufrir un infarto agudo al miocardio o un accidente cerebrovascular en personas de edad avanzada.
El doctor Emmanuel Andreas Markakis, especialista en Medicina Familiar de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son los factores de riesgo y los cuidados preventivos que los adultos mayores pueden incluir en sus hábitos para prevenir la diabetes.
Qué es la diabetes
La diabetes mellitus es una enfermedad crónica que se define como niveles elevados de glucosa (azúcar) en la sangre y se presenta cuando el páncreas no secreta suficiente insulina o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina: hormona que regula la concentración de glucosa en la sangre, es decir, la glucemia.
De acuerdo con el doctor Markakis, en los adultos mayores se incrementan los riesgos de padecer esta enfermedad, llegando a presentarse hasta en un 30 % después de los 75 años. De esta manera, en el adulto mayor existen varios factores que pueden influenciar la percepción de los síntomas que producen la enfermedad. Estas modificaciones se pueden presentar por el consumo de algunos medicamentos y la disminución en la capacidad para el desarrollo de las actividades diarias.
Sin embargo, los síntomas que nos deben alertar para consultar a un profesional de la salud son: sed intensa, pérdida de peso inexplicable, cansancio, aumento en la frecuencia de orina, aumento del apetito, infecciones que demoren en su curación, mareos o visión borrosa.
Tipos de diabetes
Se conocen varios tipos de diabetes, siendo las dos principales la diabetes mellitus tipo 1 y la diabetes mellitus tipo 2.
–Diabetes mellitus tipo 1: puede ocurrir a cualquier edad y suele ser diagnosticada con mayor frecuencia en niños, adolescentes o adultos jóvenes. Aunque no existe una causa exacta, la más probable es debido a un trastorno autoinmune. Una condición que ocurre cuando el sistema inmune ataca por error y destruye el tejido corporal sano.
–Diabetes mellitus tipo 2: se presenta frecuentemente en el adulto mayor y ocurre cuando el organismo no emplea la insulina adecuadamente y no puede mantener el azúcar en la sangre a niveles normales, ocasionando que el cuerpo sea incapaz de usar la glucosa como energía. En la mayoría de los casos el paciente presenta sobrepeso u obesidad en el momento del diagnóstico.
Factores de riesgo
El estilo de vida y los hábitos que se llevan durante el transcurso del tiempo, son factores que resultan siendo determinantes en la diabetes.
Entre los factores que pueden desencadenar un mayor riesgo encontramos:
– Obesidad o sobrepeso.
– Tabaquismo.
– Sedentarismo.
– Consumo excesivo de licor.
– Presión arterial elevada.
– Familiares diagnosticados con la enfermedad.
– Raza o grupo étnico.
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Maneras de prevenir la diabetes
Aunque existen ciertos factores que no se pueden cambiar, como la genética, la edad o los hábitos que se han tenido en el pasado, existen varias medidas que puedes adoptar para reducir el riesgo de desarrollar la diabetes.
– Actividad física diaria: la actividad física con regularidad puede ayudarte a prevenir la diabetes, pues aumenta la sensibilidad de las células a la insulina. Cuando haces ejercicio, se requiere menos insulina para mantener los niveles de azúcar en la sangre bajo control.
Se recomienda realizar al menos 30 minutos de alguna rutina de ejercicios de manera constante y la mayoría de los días de la semana.
– Alimentación saludable: aumentando el consumo de fibra que es muy beneficiosa para la salud intestinal y el control del peso. En personas de la tercera edad, la ingesta de este tipo de alimentos mantiene bajos los niveles de azúcar en la sangre y de insulina.
– Dejar de fumar: este hábito está fuertemente vinculado con el riesgo de padecer diabetes, especialmente en fumadores excesivos. Además, el tabaquismo aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, cardíacas y cánceres de pulmón, de mama, de próstata y del tracto digestivo.
– Controlar las porciones en los alimentos: para reducir el riesgo de diabetes es importante evitar grandes porciones de alimentos, sobre todo cuando se tiene un problema de sobrepeso. La ingesta exagerada de comida eleva los niveles de azúcar en la sangre y de insulina en personas con riesgo de diabetes.
– Eliminar el azúcar y los carbohidratos refinados: el consumo de alimentos azucarados y carbohidratos refinados pone a las personas en riesgo de desarrollar una diabetes; ya que el cuerpo descompone rápidamente estos alimentos en moléculas de azúcar que son absorbidas por la sangre.
– Controlar el peso: si tienes sobrepeso u obesidad esta es una de las mayores causas para desarrollar diabetes tipo dos. De este modo, el exceso de grasa promueve la inflamación y la resistencia a la insulina, lo que aumenta significativamente el riesgo de padecer la enfermedad. Puedes iniciar con un plan nutricional asesorado, con una dieta baja en carbohidratos y rica en verduras.
– Consumir agua: debe ser la bebida natural que consumes. Así mismo, es recomendable evitar bebidas con alto contenido de azúcar, conservantes y otros ingredientes nocivos para el organismo. Las bebidas azucaradas como las gaseosas están relacionadas con un mayor riesgo de diabetes tipo 2.
Se ha demostrado que medidas simples relacionadas con el estilo de vida son eficaces para prevenir la diabetes tipo 2 o retrasar su aparición.
En conclusión, tú tienes control sobre muchos de los factores que influyen en la diabetes. Con el paso de los años llega la etapa de reestructurar las prioridades, buscando disfrutar del tiempo en familia, cuidar la salud, mantenerse sano y descubrir las actividades que contribuyan a tu bienestar emocional y físico, por ello, adoptar hábitos saludables te ayudará a prevenir no solo la diabetes sino otras enfermedades que en la tercera edad tienden a presentarse.
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