Cargar más +

Generic selectors
Solo coincidencias exactas
Buscar en titulo
Buscar en contenido
Post Type Selectors

Mitos y realidades sobre la estimulación temprana

estimulacion temprana
Tabla de contenido

Durante los primeros años de vida se forman capacidades como el lenguaje, las sensaciones, las funciones motoras, entre otras. A ello, responde la importancia que tiene la estimulación temprana como un proceso que permite potenciar al máximo las habilidades de los niños en diferentes áreas.

Sin embargo, pese a su relevancia, son varias las falsas creencias que se han construido en torno a la estimulación temprana, sin entender que, cada niño es un ser único y diferente y por ende su proceso de aprendizaje y desarrollo es individual. Cada caso tiene resultados en los que se obtienen logros antes o después, sin que esto signifique que exista algún problema.

Con el fin de aclarar estos mitos alrededor de la estimulación temprana, la doctora Mary Luz Gómez, psicóloga clínica de los Centros Médicos Colmédica, explica las realidades que giran en torno a este proceso.

Qué es la estimulación temprana

La estimulación temprana es la atención que se le da al niño en sus primeras etapas de vida para potencializar al máximo sus habilidades físicas, intelectuales y psicosociales. Un proceso en el que se involucran diferentes programas sistemáticos y secuenciados que abarcan todas las áreas del desarrollo humano, a través de un conjunto de ejercicios que ayudan a incrementar, mejorar y potenciar las destrezas de los niños.

Estas prácticas se desarrollan con ejercicios sencillos, de corta duración y generalmente se hacen a modo de juego, con el fin de generar una sensación de diversión. Es importante destacar que, aquellos niños que son estimulados van obteniendo sus logros de manera paulatina, de acuerdo a cada etapa natural de su crecimiento.

La importancia de la estimulación temprana tal como lo destaca la doctora Gómez, radica en que a través de este proceso se puede alcanzar una alta capacidad en todas las áreas cognitivas, motrices, del lenguaje, sociales, emocionales y visuales. De esta manera, se potencializan las capacidades que los niños tienen en diferentes áreas, a la vez que ayuda a identificar, prevenir y mejorar posibles déficits en su desarrollo.

Beneficios de la estimulación temprana

 La estimulación temprana tiene una gran incidencia positiva sobre las diferentes conductas y comportamientos en los niños, además de favorecer espacios de calidad entre padres e hijos, con ventajas como:

– Mejor procesamiento de la información, incentivando en los niños curiosidad por adquirir nuevos conocimientos.

– Estimulación en el proceso de aprendizaje psicomotriz e intelectual.

– Modificación de los diferentes trastornos de conducta y cognitivos.

– Activa la autonomía, seguridad y confianza gracias a la manipulación que realiza sobre diversos elementos.

– Permite el desarrollo del lenguaje y la comunicación, permitiendo el desarrollo de habilidades sociales.

– Fomenta la creatividad y la imaginación con la estimulación en el desarrollo del cerebro.

– Mejora la capacidad de aprendizaje y análisis.

Puede interesarte: La importancia de no hacer nada en los niños.

Mitos y realidades de la estimulación temprana

estimulacion-temprana-mitos
Si bien son conocidos los beneficios que aporta la estimulación temprana en los niños, también, es común encontrar varias creencias erróneas alrededor del tema, entre ellas:

– La estimulación temprana se hace en niños con dificultades. En realidad, este proceso se puede realizar en un niño con cualquier condición, pues se hace con el fin de estimular su desarrollo y potenciar sus capacidades.

– Diferencias entre la atención y la estimulación temprana. Es una de las confusiones que suelen presentarse. La atención temprana es un proceso que se realiza para mejorar el déficit o las dificultades de un niño que presenta un caso en particular y que se necesita tratar. La estimulación, por el contrario, busca potenciar las capacidades.

– La estimulación temprana adelanta los procesos para hacer niños más inteligentes. No es cierto. La estimulación no es un proceso que permita adelantar los procesos cognitivos de un niño estimulado, simplemente, permite adaptarse con mayor facilidad a cada etapa de la vida.

– La estimulación se debe realizar en diferentes áreas. Así es. La estimulación temprana debe acompañar los diferentes procesos de desarrollo y cubrir diferentes habilidades: motoras, psicosociales y del lenguaje son campos que debe comprender la estimulación para ser integral.

– Los niños estimulados se pueden volver hiperactivos. No es así. En realidad, la estimulación permite potenciar las destrezas y habilidades, desarrollando el aprendizaje, pero respetando cada etapa del niño sin incidir en comportamientos que alteren su desarrollo.

– Una estimulación temprana puede llevar a la sobreestimulación. Es importante que para evitar esta situación se consulte con el pediatra para que oriente la manera adecuada de incentivar al niño. Una asesoría oportuna además de determinar la manera de hacerlo, permitirá lograr mejores resultados.

– La estimulación solamente se puede realizar con juguetes. No necesariamente. Se pueden realizar actividades lúdicas con hojas para que pinte, emplear libros ilustrados para que interactúe, juegos planeados en el agua, entre otras.

En definitiva, la estimulación temprana es un proceso que requiere un acompañamiento constante y cercano para lograr los resultados que se proponen con estas actividades. Su importancia radica en los beneficios que brinda para que los niños puedan utilizar su energía, experimentar sus destrezas y desarrollar su aprendizaje, aprovechando así, las diferentes situaciones cotidianas que proporcionen estímulos en el niño.

Puede interesarte: ¿Cuáles son los signos de hiperactividad en los niños?

Compartir en redes:
Inicio
Especialistas
Contacto