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Fibromialgia: qué es y cómo tratarla

La fibromialgia es una enfermedad caracterizada por un dolor músculo-esquelético constante y generalizado y cuya mayor prevalencia se encuentra en las mujeres. Usualmente, suele presentar signos como fatiga, problemas de sueño, memoria y cambios recurrentes en el estado de ánimo.

En este sentido la fibromialgia se torna una enfermedad crónica en la mayoría de los pacientes y según la adherencia al tratamiento indicado puede tener períodos prolongados de mejoría, incluso con ausencia de síntomas. No obstante, se puede presentar recurrencia de acuerdo factores relacionados con la higiene de sueño, actividad aeróbica y bienestar emocional del paciente (ansiedad, estrés, depresión).

Con el fin de orientar acerca de las realidades que giran en torno a la fibromialgia, el doctor Sergio Torres, médico fisiatra de los Centros Médicos Colmédica, comparte cuáles son las características de la enfermedad, los síntomas y tratamientos que ayudan reducir su impacto en los pacientes.

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es un trastorno que se caracteriza por un dolor principalmente a nivel muscular y articular, que generalmente se encuentra acompañado por fatiga, problemas de sueño, memoria y estado de ánimo. También, es habitual que afecte a los tejidos blandos del cuerpo.

De la misma manera, los dolores asociados a esta patología están relacionados a unos puntos -en ubicaciones predefinidas- muy dolorosos e hipersensibles a la palpación que se denominan “tender points”. Sin embargo, no hay evidencia de la presencia de alguna enfermedad orgánica que justifique dichos síntomas. Por su parte, en lo que respecta a la forma como se llega a este estado muscular doloroso, aún es desconocida, y controvertida.

Síntomas de la fibromialgia

Además de dolor y agotamiento, la fibromialgia llega a ocasionar varios síntomas, entre los que se encuentran:

– Dolor generalizado que se siente especialmente a nivel muscular y articular, con puntos hipersensibles y muy dolorosos a la palpación.

– Trastornos del sueño, con un descanso no reparador y sensación de cansancio.

– Sensaciones sensitivas como hormigueo, corrientazos, rigidez generalizada.

– Malestar abdominal con signos como dolores abdominales, estreñimiento o diarrea.

– Cansancio y fatigabilidad permanente.

– Problemas de vértigo o equilibrio.

– Depresión y ansiedad.

Ante la presencia de síntomas por parte del paciente, se debe acudir con el especialista de la salud para que realice un examen físico a través de los “tender points”. Además, de la valoración de la función de músculos, nervios, articulaciones y otros sistemas y órganos, que orienten la presencia o no de la enfermedad.

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Factores de riesgo

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Entre los factores que tienen prevalencia en pacientes que presentan fibromialgia están:

– Es más común en mujeres que en hombres, en edades entre los 30 y 50 años.

– Malos hábitos de sueño, personas que no tienen un buen patrón de descanso.

– Sedentarismo, aquellos que no tienen hábitos de actividad física regular.

– Una alta exposición a estrés continuo.

– Antecedentes médicos de condiciones psiquiátricas como trastorno de ansiedad y/o depresión.

– Enfermedades reumáticas o autoinmunes.

– Patologías sistémicas (diabetes, hipertiroidismo, anemia, trastornos infecciosos, cáncer, etc.).

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– Dolores crónicos residuales a alguna enfermedad o traumatismo físico.

La fibromialgia no se puede prevenir, sin embargo, se llega a detectar rápidamente, sobre todo, en la población con los factores de riesgo mencionados. Es importante señalar que, a pesar del malestar que se genera, no es una condición que ponga en riesgo la vida, de hecho, el cambio y/o adopción de algunos hábitos asociados al uso de algunos medicamentos en bajas dosis, logra largos períodos de mejoría.

Tratamiento de la fibromialgia

De acuerdo con el doctor Torres, en la actualidad no existen tratamientos curativos, por ello, el manejo está orientado a disminuir los síntomas mediante un método no farmacológico y farmacológico. Como norma general estos pacientes deben evitar situaciones de estrés, ya que este factor tiende a exacerbar los síntomas.

– Tratamiento no farmacológico: se indica la realización de actividades físicas aeróbicas por la que el paciente sienta interés, que esté acorde a su edad y teniendo en cuenta antecedentes cardiovasculares y articulares.

Se recomienda que la actividad física se ejecute gradualmente hasta hacerla diariamente durante una hora en la que se incluya de 5 a 10 minutos de calentamiento, 20 a 30 minutos de actividad aeróbica y estiramientos articulares de cada grupo muscular hasta lograr hacerlos sin dolor.

Para esta actividad aeróbica y de estiramientos, se deben dar pautas de intensidad de ejercicio aeróbico como monitorizar la frecuencia cardiaca por parte del médico tratante y adecuadas técnicas de estiramiento de los diferentes grupos musculares por parte de un profesional de fisioterapia.

En este tratamiento no farmacológico, los ejercicios en el agua, las técnicas alternativas de estiramiento, el control postural y la acupuntura, son prácticas que, junto a la actividad aeróbica, resultan efectivas en la reducción de recaídas y mejoría en la calidad del descanso nocturno, la ansiedad y el dolor.

– Tratamiento farmacológico: se debe tener en cuenta la sintomatología predominante, así como la hipersensibilidad a los medicamentos en estos pacientes. Se deben usar dosis bajas, especialmente con los medicamentos que actúan a nivel del sistema nervioso central.

En general entre los grupos de medicamentos indicados se encuentran analgésicos, relajantes musculares, antidepresivos, ansiolíticos, moduladores de dolor y del patrón de sueño.

Así mismo, se realizan procedimientos en los que se aplican algunos medicamentos directamente sobre los puntos miofasciales más dolorosos, asociado a masaje y estiramiento del segmento tratado, lo cuales contribuyen con la mejoría de la sensación dolorosa.

En definitiva, el abordaje del paciente con fibromialgia debe ser realizado por un equipo multidisciplinario en donde deben intervenir profesionales en medicina física y rehabilitación, reumatología, psiquiatría, psicología, fisioterapia, medicina alternativa, medicina deportiva y terapia ocupacional entre otros.

** Este contenido se hizo con el apoyo del “Manual de Rehabilitación y Medicina Física”, (Capítulo 50). Fibromialgia. Síndrome de Fatiga Crónica- Estela Martín del Castillo – Patricia Márquez Rodríguez.

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