La osteoporosis es una enfermedad silenciosa que debilita los huesos y los hace propensos a fracturas. Muchas veces, la primera señal es una lesión ósea, por lo que tomar medidas para prevenir la osteoporosis es fundamental para asegurar tu bienestar a largo plazo.
Esta enfermedad ósea afecta a una de cada tres mujeres y a uno de cada cinco hombres mayores de 50 años en todo el mundo, según la Fundación Internacional de Osteoporosis, lo que resalta la importancia de cuidar tu salud ósea.
Para conocer los factores de riesgo, las opciones de tratamiento y las claves para mantener la densidad ósea, el doctor Andrés Lancheros, endocrinólogo de los Centros Médicos Colmédica, comparte sus recomendaciones esenciales para el cuidado y bienestar de tus huesos.
¿Qué es la osteoporosis?
De acuerdo con el doctor Andrés Lancheros, la osteoporosis es una enfermedad que afecta directamente la calidad de tus huesos, quienes están a cargo de varias funciones en el organismo, entre ellas:
- Soporte y estructura: sostiene todo tu cuerpo.
- Protección: resguarda tus órganos internos.
- Reserva: guarda minerales esenciales como el calcio.
“Cuando aparece esta condición, la fortaleza del tejido se va perdiendo. Al disminuir la densidad ósea, tus huesos se vuelven más frágiles, lo que incrementa el riesgo de sufrir fracturas que impactan la salud ósea”, explica el doctor Lancheros.
Evolución de la osteoporosis
La osteoporosis no tiene etapas claramente definidas, porque depende de cómo el hueso absorbe y mantiene minerales a lo largo de la vida. Sin embargo, se pueden identificar fases generales:
- Crecimiento y ganancia ósea: los primeros años de vida son clave para acumular masa ósea.
- Mantenimiento: alrededor de los 30 años, la densidad ósea se estabiliza.
- Pérdida gradual: a partir de los 40-50 años, los huesos empiezan a perder densidad y fortaleza de manera progresiva.
La pérdida ósea no sigue un punto exacto de inicio; por eso se utilizan estudios específicos para evaluar el riesgo.
Factores de riesgo de la osteoporosis
No todas las personas desarrollan esta condición por las mismas razones. Según el doctor Andrés Lancheros, existen factores que no se pueden modificar, como la genética, y otros que dependen totalmente de los hábitos diarios.
Factores inmodificables
Existen condiciones biológicas que aumentan la probabilidad de que tus huesos pierdan densidad:
- Edad: a mayor edad, mayor es el riesgo natural de presentar osteoporosis.
- Género y hormonas: las mujeres tienen un riesgo más alto, especialmente durante la menopausia. La pérdida de estrógenos elimina una capa de protección natural del hueso, acelerando la pérdida de su densidad.
- Antecedentes familiares: si tienes familiares cercanos que han sufrido fracturas de cadera o vertebrales, tu riesgo genético es mayor.
- Contextura física: las personas de tendencia muy delgada suelen tener una masa ósea menor de base.
Enfermedades y medicamentos preexistentes
Ciertas condiciones de salud y sus tratamientos pueden afectar la salud de tus huesos, entre ellas se encuentran:
- Problemas endocrinos: como el hipertiroidismo, la diabetes mellitus o el síndrome de Cushing (cortisol elevado).
- Otras patologías: enfermedades reumáticas, hepáticas, cardíacas, infecciones como el VIH o procesos oncológicos (cáncer).
- Uso de fármacos: algunos medicamentos anticonvulsivantes, anticoagulantes y ciertos tratamientos hormonales para el cáncer pueden debilitar la estructura ósea con el tiempo.
Síntomas de la osteoporosis
Uno de los mayores desafíos de esta condición es que, en la mayoría de los casos, no presenta un síntoma específico que indique que los huesos se están debilitando. El doctor Andrés Lancheros la define como una «enfermedad silenciosa» cuyos avisos suelen pasar inadvertidos o se confunden con el envejecimiento natural.
Para muchos pacientes la evidencia de la enfermedad llega con una caída que termina en fractura. Este evento es la prueba clara de que la fortaleza del hueso se ha perdido, convirtiéndose en un diagnóstico que requiere atención inmediata.
Así mismo, existen advertencias que te pueden ayudar a sospechar sobre la presencia de la osteoporosis, especialmente después de los 65 años:
- Pérdida de estatura: si notas que tú o tu familiar están más bajitos que hace unos años (una pérdida de aproximadamente 4 centímetros), es una señal de alerta importante.
- Cambios en la postura: empezar a «encorvarse» o adoptar una posición jorobada (lo que los médicos llaman cifosis) indica que las vértebras podrían estar perdiendo su forma.
- Factores externos: entre los que se encuentran: dificultades visuales, problemas de equilibrio o vivir en espacios con poca estabilidad aumentan el riesgo de una lesión grave.
Puede interesarte: ¿Cómo prevenir la osteopenia?
Diagnóstico de la osteoporosis
Como esta condición no presenta síntomas físicos evidentes, la única forma de conocer la salud interna es a través de la densitometría ósea. Este examen es rápido, seguro y compara la densidad de tus huesos con el estándar de un adulto joven saludable (de unos 30 años), que es cuando el esqueleto alcanza su mayor fortaleza.
Se recomienda que las mujeres a partir de los 65 años y los hombres desde los 70 se hagan este estudio de forma preventiva. Sin embargo, puede indicarse antes si existen factores de riesgo como antecedentes familiares, menopausia temprana, bajo peso o uso prolongado de ciertos medicamentos.
Según los resultados de esta medición, se pueden identificar dos niveles de alerta fundamentales:
- Masa ósea baja (osteopenia): es una señal preventiva. Ocurre cuando la densidad de tu hueso ha empezado a bajar ligeramente del estándar saludable. Es el momento ideal para ajustar hábitos y frenar el desgaste antes de que avance.
- Osteoporosis: se diagnostica cuando la pérdida mineral es significativa (técnicamente, 2.5 niveles o más por debajo del estándar). En este punto, tus huesos están frágiles y el riesgo de una fractura es alto.
¿Para qué sirve este diagnóstico?
Contar con estos resultados permite determinar tres puntos clave para tu bienestar:
- Riesgo real de fractura ante cualquier caída o golpe leve.
- Nivel de avance de la pérdida ósea para actuar a tiempo.
- Tratamiento personalizado, ya sea con suplementos, cambios en la dieta o medicamentos específicos para fortalecer tu estructura.
Tratamientos para la osteoporosis
El manejo de la osteoporosis es un trabajo en equipo en el que el objetivo es detener la pérdida de densidad ósea, fortalecer el tejido existente y, sobre todo, evitar fracturas. Según el doctor Andrés Lancheros entre los tratamientos que existen para mantener la densidad ósea se encuentran:
Tratamiento no farmacológico
Es la base de todo y lo ideal es empezar desde edades tempranas. Estos cambios son fundamentales para que cualquier medicamento funcione correctamente:
- Nutrición consciente: no se trata solo de comer «sano», sino de elegir alimentos ricos en proteína y fuentes naturales de calcio como lácteos, pollo y pescado. Reducir la «comida chatarra» ayuda a evitar otras enfermedades como la diabetes, que también debilitan tus huesos.
- Suplementación clave: especialmente en mujeres mayores de 50 años, el aporte extra de calcio y vitamina D se vuelve una necesidad frecuente para asegurar que el cuerpo tenga las fuentes necesarias para proteger el esqueleto.
- Actividad física constante: mantenerte activo previene la pérdida de masa muscular y ayuda a que el hueso retenga mejor sus minerales. La fisioterapia y el ejercicio dirigido son grandes aliados en esta etapa.
Tratamiento farmacológico
Cuando los cambios en el estilo de vida no son suficientes, existen dos grupos principales de medicamentos que ayudan a controlar la osteoporosis:
- Protectores de densidad (bifosfonatos): actúan como un freno que impide que el hueso siga perdiendo calcio y se debilite más rápido de lo normal.
- Formadores de hueso (osteoformadores): son medicamentos más avanzados que no solo frenan la pérdida, sino que ayudan a renovar el tejido óseo, aumentando su densidad y volumen.
“Ambos tipos de tratamientos logran disminuir drásticamente el riesgo de una primera fractura o, si ya sufriste una, evitan que ocurra una segunda lesión por fragilidad”, destaca el doctor Lancheros.
Descubre un mundo de cuidado en salud con Colmédica. Explora nuestro portafolio con más de 15 planes de salud en servicios de medicina prepagada y conoce cómo podemos cuidar de ti y tu familia. ¡En Colmédica te queremos bien!
Hábitos esenciales para proteger tu densidad ósea
Estos hábitos te permitirán reducir el riesgo de fracturas y cuidar mejor tu salud ósea:
Busca orientación médica especializada
No te quedes con dudas ni te bases en información de fuentes no confiables. La osteoporosis es una enfermedad que requiere un enfoque profesional. Diferentes especialistas pueden guiarte en este proceso:
- Endocrinólogos y reumatólogos: expertos en el metabolismo del hueso.
- Ginecólogos: fundamentales para el manejo hormonal en la menopausia.
- Fisiatras y ortopedistas: claves para mejorar la movilidad y prevenir lesiones.
Mantén tus controles y exámenes al día
Asegúrate de cumplir con tus citas para realizarte la densitometría ósea y los exámenes de laboratorio que tu médico solicite. Estas pruebas permiten evaluar si el tratamiento está funcionando o si es necesario ajustar la dosis de tus medicamentos para frenar la pérdida de densidad.
Controla otras condiciones de salud
Tus huesos no están aislados del resto de tu cuerpo. Mantener bajo control enfermedades como la diabetes o problemas de tiroides es vital, ya que estas patologías pueden acelerar el desgaste óseo si no se manejan correctamente.
Adopta el tratamiento integral
Recuerda que el éxito depende de combinar ambos frentes:
- Plan no farmacológico: sigue al pie de la letra las recomendaciones de nutrición y actividad física.
- Plan farmacológico: toma tus medicamentos según el criterio de riesgo que tu especialista haya establecido. La constancia es lo que realmente disminuye la posibilidad de una fractura a futuro.
Tener osteoporosis no significa renunciar a tu independencia ni dejar de moverte. Con hábitos conscientes, seguimiento médico y cuidados diarios, aún puedes fortalecer tus huesos, prevenir fracturas y mantener tu vida activa y plena. Cada pequeño gesto que hagas por tu salud ósea es un paso hacia más bienestar y calidad de vida.
Si sientes que necesitas apoyo para cuidar tus huesos y prevenir fracturas, en los Centros Médicos Colmédica encontrarás especialistas en endocrinología que pueden orientarte, ofreciéndote estrategias personalizadas que se adapten a tus necesidades y estilo de vida.
Para la redacción de este artículo, contamos con el apoyo del profesional Andrés Lancheros, endocrinólogo de los Centros Médicos Colmédica.
Puede interesarte: Alimentos ricos en calcio y cómo sumarlos a tu dieta
|
PREGUNTAS FRECUENTES
No, es una enfermedad silenciosa. Por lo general, no sentirás dolor ni molestias físicas mientras tus huesos pierden densidad; la primera señal clara suele ser una fractura tras un golpe leve o una caída.
La suplementación debe ir acompañada de una dieta rica en proteínas y, sobre todo, de vitamina D, que es la encargada de que el calcio realmente se absorba y llegue a tus huesos.
Al contrario, el ejercicio es necesario, pero debe ser guiado por tu médico tratante. Actividades de bajo impacto y ejercicios de equilibrio son fundamentales para fortalecer tus músculos y evitar las caídas que provocan las fracturas. |










